En todo el Estado español se han realizado manifestaciones masivas en apoyo a los refugiados. Zaragoza también dijo presente.

Sara Povo Zaragoza | @sarapovo
Martes 21 de junio de 2016
Las calles de Zaragoza se tiñeron una vez más de solidaridad y apoyo a los refugiados. Más de 2000 personas recorrieron las calles de Zaragoza hasta la Delegación del gobierno al grito de “bienvenidos refugiados”.
La manifestación comenzó en plaza España y fue convocada bajo el lema “SOS Refugiados. No te refugies en la resignación”. Más de 150 organizaciones sindicales, políticas, estudiantiles, vecinales, de movimientos sociales, han sido parte de la convocatoria de esta movilización.
La manifestación recorrió las calles de Zaragoza hasta la delegación de Gobierno. Marchó al ritmo de la batucada entre consignas de apoyo a los refugiados como: “ningún ser humano es ilegal”, “el asilo es un derecho” y “OTAN No, refugiados Si”.
También hubo decenas de pancartas entre ellas algunas que apuntaban en contra del pacto de la UE con Turquía, de los CIES y de las vallas de la vergüenza. Al finalizar la marcha se leyó un manifiesto: “Por un cambio de rumbo que frene la violación de derechos de las personas migrantes y refugiadas” donde recordaron que en el pacto de la vergüenza con Turquía se vulnera la Carta Internacional de Derechos Humanos, y que se está poniendo en peligro la vida de innumerables personas, una cifra que ACNUR sitúa en unos 25.000 muertos.
Las políticas de los gobiernos de la Europa imperialista son las responsables directas de esta barbarie que pone al descubierto la crudeza de la crisis capitalista. Los refugiados y los inmigrantes son víctimas de estas políticas que llevan a la muerte y a la desesperación a miles de personas que huyen de las guerras, el hambre y la desesperación más absoluta provocada por el capital.
Luchar por los derechos de los inmigrantes y unificar estas consignas con las de la clase obrera, la juventud, los estudiantes, los movimientos sociales es una de las claves para avanzar en acabar con esta barbarie imperialista.