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Red Internacional
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FUERA PORROS DE LA UNAM. Más de 30 escuelas con asambleas y paros por ataque porril en Ciudad Universitaria

Ante nuevo ataque porril en Rectoría, las facultades de Ciencias Políticas, Psicología y Filosofía y Letras votan paros en repudio al ataque y en apoyo a CCH Azcapotzalco. Se convocan asambleas en todos los planteles.

Martes 4 de septiembre de 2018

Alrededor de las 3 de la tarde de este lunes 3 de septiembre, un grupo de alrededor de 50 porros del CCH Azcapotzalco y CCH Naucalpan atacó a estudiantes, trabajadores y familiares de víctimas que se encontraban realizando un mitin en Rectoría.

El mitin cerraba la movilización convocada por la asamblea realizada el viernes pasado en CCH Azcapotzalco, el objetivo era denunciar la colusión entre las autoridades universitarias y los grupos porriles, que reciben financiamiento y cobijo por parte de éstas mientras operan con total impunidad amedrentando estudiantes y activistas dentro de los planteles de la UNAM.

Otra consigna era la exigencia de justicia por el feminicidio de Miranda Mendoza, estudiante de CCH Oriente asesinada tras desaparecer afuera de las instalaciones el pasado 20 de agosto. Para lo cual estaban presentes sus familiares.

A la vista de todas las autoridades y en plena explanada de rectoría, los porros avanzaron contra la manifestación pacífica de los estudiantes mayoritariamente de bachillerato, aventando petardos, piedras y bombas molotov.

En el ataque, varios compañeros resultaron fuertemente heridos, algunos todavía se encuentran en condición de gravedad en hospitales, recibiendo atención médica. Un estudiante fue apuñalado dos veces cerca de los riñones, otro estudiante perdió fragmentos de su oreja al ser agredidos con puñales por parte de los porros.

Dentro de los agredidos también se encuentra un dirigente juvenil del Movimiento de los Trabajadores Socialistas y un compañero de la Facultad de Filosofía integrante de la Agrupación Juvenil Anticapitalista, quienes son parte de la lucha en defensa de la educación pública y por la democratización de la UNAM.

Ante esta situación, distintos planteles y facultades realizaron asambleas urgentes para discutir el impulso de paros en repudio al ataque porril, como es el caso de la Facultad de Ciencias Políticas, la Facultad de Filosofía y Letras y la Facultad de Psicología, que votaron paros de 48 horas. Además, se tienen previstas para hoy asambleas en prácticamente todas las facultades, preparatorias y CCHs de la UNAM.

En los últimos años, los grupos porriles se han reactivado, hostigando y amedrentando particularmente a estudiantes de bachillerato, que se han organizado contra la antidemocracia en los planteles y recientemente contra la desaparición forzada y tortura de Marco Antonio, estudiante de prepa 8.

Sin embargo, un ataque de porros en Ciudad Universitaria contra estudiantes no se veía desde hace diez años, cuando cientos de porros avanzaron con petardos contra la Facultad de Filosofía y Letras e incendiaron un cubículo estudiantil en la Facultad de Derecho.

Históricamente, como ha denunciado el movimiento estudiantil, la rectoría y diversas delegaciones gobernadas por el PRD han financiado a los grupos porriles, como en el caso del grupo 3 de Marzo de CCH Vallejo, o premiando a sus dirigentes con plazas académicas o cargos dentro del régimen universitario, también financiando fiestas y otorgando pagos por el hostigamiento de estudiantes y activistas.

En el marco del aumento de la descomposición social desatada por la guerra contra el narco, los grupos porriles alimentan la criminalización de la juventud que se organiza contra la militarización y el aumento de policías en zonas aledañas a los planteles, lo que ha incrementado la inseguridad.

Es escandaloso que a plena luz del día ninguna autoridad haya intervenido para frenar el ataque contra estudiantes de la comunidad universitaria que se manifestaban pacíficamente. Trabajadores de base del STUNAM denuncian, como vigilantes, que trabajadores de confianza bajo órdenes de las autoridades se negaron a intervenir, permitiendo la agresión contra los jóvenes movilizados.

¿Cómo pudieron decenas de porros aglutinarse cerca de rectoría, preparar bombas molotov y anunciar su ataque con petardos sin que las autoridades se enteraran, aún con el funcional sistema de vigilancia cerrado dentro del campus? ¿Por qué el silencio indignante del rector Graue frente al ataque de porros a los estudiantes?

Claramente los grupos porriles actúan bajo cobijo de las autoridades y en esta ocasión mandaron un mensaje muy claro: esto les espera a todos los estudiantes que se organicen contra la antidemocracia en la UNAM.

Contra los porros y la antidemocracia, los estudiantes se ponen de pie

Lejos de lograr miedo entre los estudiantes, el ataque porril ha generado una enorme movilización y activación de miles de estudiantes. En redes sociales se generaliza el repudio y se convocan a acciones en todas las escuelas. Los porros son identificados y denunciados con fotos en internet. Este ataque ha generado una oleada que ahora va a ser difícil frenar.

La lucha por la desmantelación de grupos porriles siempre ha estado ligada al cuestionamiento del régimen universitario, es la cara podrida de la antidemocracia en la UNAM. Los mismos que financian y protegen a los porros son los que implementan cobros y cuotas ilegales, los que precarizan las condiciones de trabajo del personal de base del sindicato, los que pagan una miseria a los académicos mientras ganan altos sueldos vitalicios como el rector, los que aplican la privatización y fomentan la elitización de la universidad por debajo del agua.

Son los mismos que guardaron silencio ante el feminicidio de Lesvy y ocultaron pruebas en el de Adriana Morlet, los que criminalizaron e hicieron caso omiso a las denuncias de hostigamiento que levantó Carlos Sinuhé antes de ser asesinado y los que expulsaron cientos de activistas después de la huelga del 99.

Los grupos porriles están vinculados al régimen político nacional, tanto por financiamiento de partidos como el PRD, como por sus vínculos con el PRI. Muchos de los porros de bachillerato, luego estudian carreras como derecho y son integrados a estos partidos, así de podridos están. Los porros son en este sentido la expresión de este descompuesto régimen que ha llenado al país de fosas clandestinas y que desaparece estudiantes.

Por eso hoy es necesario exigir la renuncia del director interino del plantel Azcapotzalco, también director general de CCH’s, Benjamín Barajas, que representa la continuidad de la antidemocracia, y exigir que los directores puedan ser elegidos con voto universal. Al mismo tiempo hay que avanzar a exigir la renuncia del rector Enrique Graue, por su responsabilidad en los ataques y la preservación y financiamiento de grupos porriles como ya reclaman miles en las redes.

Por un movimiento nacional en defensa de la educación pública y gratuita

Contra esa antidemocracia que impide que estudiantes, trabajadores y académicos tomemos parte en la toma de decisiones, negándonos la voz y respondiendo con grupos porriles a nuestras demandas, es necesario masificar el movimiento y organizarnos entre los tres sectores de la comunidad universitaria.

La antidemocracia en la universidad solo puede resolverse de fondo si el movimiento estudiantil vincula la lucha por sus demandas y en defensa de la educación pública al cuestionamiento del régimen universitario, su tribunal inquisidor y su ley orgánica represiva. Solo un gobierno tripartito, conformado por trabajadores, académicos y con mayoría estudiantil puede resolver estas demandas.

Pero al mismo tiempo es indispensable que esta lucha por educación pública y gratuita sea abrazada por todos los que son afectados por las reformas estructurales y la militarización del país, en primer lugar, por el magisterio combativo, que enfrenta la reforma educativa y la evaluación punitiva, por los estudiantes en paro indefinido de la Escuela Superior de Educación Física y todos los que a nivel nacional se organizan contra la privatización y tecnificación de la educación.

Los sindicatos, particularmente los universitarios, deben repudiar los ataques el movimiento estudiantil y unificar las demandas, pues si los estudiantes ganamos habrá mejores condiciones para torcerle la mano al gobierno y fortalecer las luchas en todo el país.

En una transición presidencial que dista de ser calmada y tersa, se abre la posibilidad de que el movimiento estudiantil se recomponga y recupere las calles, esta vez articulando la lucha contra la antidemocracia y la defensa de la educación al cuestionamiento de la militarización del país, el feminicidio y las reformas estructurales.

¡Fuera Graue!
¡Fuera porros de la UNAM!