Durante éste sábado, tras una serie de expresiones de resistencia y autodefensa de la joven clase trabajadora movilizada, estudiantes y pobladores de Myanmar contra la dictadura, militares amparados por la Ley Marcial asesinaron a más de 90 manifestantes, jornada más sangrienta desde el pasado 1 de febrero, día del golpe de Estado.

Cristobal Cartes Bernal Estudiante de Medicina U. de Antofagasta. Militante Vencer.
Domingo 28 de marzo de 2021
El pueblo de Myanmar sufrió este sábado la peor jornada de represión por parte de militares golpistas, dejando más de 90 muertos en las protestas contra el golpe de Estado. Ésta puede ser considerada la jornada más sangrienta desde el inicio del golpe de Estado el pasado 1 de febrero del presente año, tras el aumento de expresiones de resistencia por parte de jóvenes trabajadores, trabajadoras y pobladores, viéndose en un creciente peligro la junta militar.
¿Qué ha estado ocurriendo en Myanmar?
Con el pretexto de que el Gobierno de Myanmar, ex-Birmania, había cometido fraude en las elecciones, la junta militar realizó un golpe de Estado el pasado 1 de febrero, encarcelando a los principales dirigentes y funcionarios del partido ganador de las elecciones de noviembre 2020. Estas acciones fueron tomadas por militares contra el gobierno electo en el nombre de la “democracia”, y con el fin de investigar el supuesto fraude electoral.
Si bien Myanmar no es un país ampliamente conocido, ni geográfica ni culturalmente, resulta que para los procesos de avanzada de resistencia y organización de la clase trabajadora, contra el régimen militar, es indispensable tener en cuenta la posición estratégica de dicho país, debido a que posee una importante y numerosa composición de clase obrera empobrecida, específicamente por una joven clase obrera extremadamente explotada y precarizada, compuesta principalmente por sindicatos de mujeres trabajadoras textiles de marcas de ropa tales como, H&M, Zara, entre otras.
Entonces, tras asestado el golpe de Estado, pocos días posterior a este suceso que impactó transversalmente la política internacional, comenzaron una serie de protestas y manifestaciones, que en poco tiempo se extendieron a lo largo y ancho del país. Retomando la posición estratégica de una clase obrera compuesta principalmente por mujeres, ellas fueron las que marcaron la pauta, puesto que las primeras expresiones de resistencia, las trabajadoras de la industria textil fueron una de las primeras en salir a la calle a manifestarse contra el golpe de Estado.
Luego de esto, comenzaron a aumentar considerablemente las medidas represivas y autoritarias por parte de la junta militar; la imposición de toques de queda, militarización de las calles, cortes de internet, medidas que no lograron frenar la oleada de protestas que continuaba creciendo.
Sin embargo a principios de marzo, la represión comenzó a tomar un nuevo giro, la represión se elevó a niveles vistos solo en el siglo pasado, y es que militares golpistas comenzaron a utilizar munición real contra manifestantes, dejando decenas de muertos en tan solo una semana, lo cual marcó un hecho de ira por parte de las y los trabajadores, estudiantes y pobladores de Myanmar, contra el régimen golpista, logrando aumentar el número de protestantes, con sus propias medidas de autodefensa, y comenzando a vislumbrar un ejemplo de organización gigantesca de la clase trabajadora, contra la represión y a la dictadura.
Frente a esto, el 8M día internacional de la mujer, se desarrolló la máxima jornada de resistencia y organización de mujeres trabajadoras de Myanmar, que dio la vuelta al mundo. Y es que 18 sindicatos convocaron a una huelga general contra la dictadura, buscando “parar la economía” de Myanmar como medida de presión ante la junta militar. Dicha huelga estuvo principalmente compuesta por mujeres trabajadoras y estudiantes. Estas acciones se comenzaron a extender por semanas, pasado el 18 de marzo, la economía de Myanmar se desplomaba, tanto el 90% de las exportaciones, como el 80% de las importaciones están bloqueadas por los huelguistas, esto como medida hasta que los militares dejen el poder.
Finalmente, ante la creciente preocupación de la inestabilidad económica y en última instancia de poder de la junta militar gobernando a punta de represión, es que se declaró en todo el país la Ley Marcial, legalizando a militares abrir fuego contra manifestantes, provocando una alza de muertes en pocos días, hechos totalmente repudiados en todo el mundo.
Estos hechos se actualizan este sábado, con un suceso bastante particular, ya que, se desarrolla en Myanmar el día de las Fuerzas Armadas, desplegando la junta militar un operativo represivo, dejando como saldo la jornada más letal hasta la fecha, 90 manifestantes asesinados, sumando a las 320 muertes previas a este día.
La junta militar de Myanmar está aterrorizada. Las expresiones de resistencia y organización de la joven clase obrera, está poniendo en jaque a la dictadura. Esto demuestra que la organización de la clase trabajadora, con sus propios métodos de lucha y de autodefensa son el camino para acabar con el golpe de Estado, siendo un ejemplo para los ojos del mundo que vive un periodo de constantes ataques a las y los trabajadores del mundo, más aun hoy en día en tiempos de pandemia.