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Red Internacional
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Madrid. Más de un 14% de los madrileños en riesgo de pobreza

La encuesta de Condiciones de Vida del INE desprende que en la Comunidad de Madrid las personas en riesgo de pobreza pasan del 12,1% de 2010 al 14,3% de 2016.

Juan Carlos Arias

Juan Carlos Arias @as_juancarlos

Jueves 23 de junio de 2016

Foto: EFE

Aunque algunos datos macroeconómicos nos indican que la situación en la Comunidad de Madrid ha experimentado una cierta mejoría, respecto a los niveles más críticos de la crisis, lo cierto es que ésta es una mejoría pírrica.

Según la encuesta de Condiciones de Vida uno de cada cuatro madrileños tiene graves dificultades para llegar a fin de mes o no puede hacer frente a gastos imprevistos. Si bien la renta anual de los hogares madrileños ha alcanzado los 31.243 euros - 5.000 más al año que la media española- los hogares con escasos ingresos, en torno a 16.000 euros anuales, suponen ya el 10,5%, casi en la media nacional. Sin embargo esta media bajó casi dos puntos en 2015, mientras la madrileña subía en uno.

Las cifras más alarmantes son las que se refieren al riesgo de pobreza declarado en la Comunidad de Madri, que pasó del 14% en 2014 al 14,3% en 2015, mientras la del conjunto del Estado evolucionó desde el 19,9% al 19,5%. Una ligera reducción para el conjunto del Estado que no oculta el hecho gravísimo de que casi el 20% se encuentra en esta situación.

Las cifras muestran que existe una importante bolsa de pobreza crónica y que ha sumado a amplias capas de los sectores populares más golpeados por la crisis. Una miseria que se está trasmitiendo de padres a hijos sin solución de continuidad. Las condiciones de vida de amplios segmentos de población son sacrificados en aras de la reducción del déficit y la mejora de la competitividad de las empresas españolas por medio de una deflación salarial profunda.

Después de dos años de finalizar la recesión económica, el desempleo de larga duración, la precariedad laboral, la reducción de las ayudas a los desempleados, el elevadísimo paro juvenil y de las mujeres... son las otras cifras que forman ya parte del crónico paisaje socio-económico que nos encontramos a cada paso en la Comunidad de Madrid y en el conjunto del Estado. Sin ir más lejos, el 40% de los desempleados lleva más de dos años en el paro y la tasa de cobertura de los desempleados está en torno al 50%, es decir, la mitad de los desocupados no recibe ingreso alguno.

Hasta 2014 la media de la renta mínima en el Estado español era de 420,55 euros. Siendo la comunidad que más cuantía ofrecía Navarra con 641,40, tras ella Euskadi con 612,41 y Canarias con 472,16. En la parte final de la clasificación se encontraba la Comunidad de Madrid con 375,55 euros. Actualmente el Gobierno autonómico de Cristina Cifuentes ha aumentado la renta para quienes no tienen ningún otro ingreso en algo menos de 25 euros, alcanzando la cifra irrisoria de 400 euros para cubrir las necesidades de supervivencia.

Parece ser que las “ayudas” estimadas por el gobierno del PP en la Comunidad de Madrid para cubrir las necesidades de renta mínima alcanzarían a unas 28.000 familias. Sin embargo, según los datos de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza se cifran en unas 131.000 las familias que la necesitarían. 334.000 son las y los madrileños que sobreviven con rentas por debajo de 332 euros mensuales y que por lo tanto deberían beneficiarse de la Renta Mínima de Inserción.

Además, en cómputos generales, los 33 meses consecutivos de inflación por debajo de la media europea - según datos del INE- que acumula la economía española han coincidido con el período de creación de empleo. Eso demuestra que se ha conseguido a base de reducción salarial, incremento de la jornada y precariedad laboral. Ingredientes todos ellos necesarios para el incremento de la tasa de ganancia capitalista.

Por su parte, los dirigentes sindicales Toxo y Álvarez, advierten que esta situación podría llevar al estallido de “un conflicto social latente de proporciones” consecuencia de la desigualdad social y la aparición de la pobreza salarial. Además, señalan que ese movimiento “no depende de la voluntad de los sindicatos, sino de las precarias condiciones laborales actuales y la desigualdad”. Esto segundo es seguro, pues más bien estos burócratas vienen actuando al revés, conteniendo y evitando cualquier lucha seria y sostenida contra esta dinámica de empobrecimiento y sobrexplotación.

Sin embargo, tras casi cuatro años de paz social por parte de las direcciones de CCOO y UGT para contener las luchas obreras que iban surgiendo, hoy es más probable que el conflicto social vuelva a prender más allá de su voluntad, sobre todo si se extiende el ejemplo de la lucha decidida en Francia.

En el país vecino cientos de miles de obreros y jóvenes plantan cara a la Reforma Laboral de Hollande. La experiencia de los trabajadores franceses puede, paso a paso, permear en la mente del conjunto de los trabajadores del Estado español como un hierro ardiente y esperanzado, frente a los recortes que vienen, y que sin duda, gobierne quien gobierne después de las elecciones del 26J, hará pagar sobre el conjunto de la clase trabajadora, la juventud y los sectores más precarios.


Juan Carlos Arias

Nació en Madrid en 1960. Es trabajador público desde hace más de 30 años y delegado sindical por UGT de la Consejería de Políticas Sociales y Familia de la Comunidad de Madrid. Es columnista habitual de Izquierda Diario en las secciones de Política y Economía. milita en la Corriente Revolucionaria de Trabajadores y Trabajadoras (CRT) del Estado Español.

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