Durante la semana volvió una fuerte presión imperialista sobre Grecia. España, Alemania, el titular del BCE se encargó de dejar en claro que los helenos tienen que pagar y aplicar un ajuste. A pesar que el gobierno de Tsipras paga la deuda, adelantó nuevas reformas y prometió mantenerse en el euro.
Sábado 7 de marzo de 2015
Fotografía; EFE / Simela Panttzartzi
Esta semana fue bastante movida para el gobierno de Tsipras en materia de deuda.
Aunque consiguió un respiró importante con el acuerdo de prórroga de la ayuda financiera por cuatro meses, volvieron los vencimientos de la deuda y la presión de imperialista para que avance en nuevas reformas que implican un ajuste sobre el pueblo trabajador.
Primero fueron los cruces entre el primer ministro griego con su par de España, Rajoy. Este último afirmó que Grecia necesitaba un tercer rescate y que se hacía inminente su salida de la zona euro. Luego vino el apriete alemán que desechando la postura de Rajoy, aprovechó la volteada para exigir a Grecia que aplique los ajustes pendientes.
Por último, vino el titular del Banco Central, Mario Draghi, aclarando que su entidad no va a comprar bonos de deuda griega, en tanto y cuanto, Grecia no deje en claro su programa y voluntad de ajustar las cuentas públicas y avanzar en el plan de privatizaciones previo a la llegada de Syriza al gobierno.
En este panorama complejo, Grecia pagó el viernes el primer desembolso de 310 millones de euros de un préstamo del Fondo Monetario Internacional que vence este mes, mientras el país lucha por cubrir sus necesidades de financiamiento en medio de una escasez de recursos.
El recientemente electo gobierno del primer ministro Alexis Tsipras debe pagar un total de 1.500 millones de euros al FMI este mes en un plazo de dos semanas a partir del viernes, contra el contexto de un rápido agotamiento de las arcas públicas.
El gobierno de Tsipras ha dicho que hará los pagos pero la incertidumbre sobre la posición de la caja de Grecia ha aumentado pues el país se enfrenta a una aguda caída de la recaudación impositiva mientras que la asistencia de los prestamistas de la UE y el FMI continúa en suspenso hasta que Atenas complete unas reformas que prometió.
Compromiso con las reformas y el ajuste
Atenas envió una lista actualizada de reformas el viernes a Bruselas antes de un encuentro de ministros de finanzas de la zona euro previsto para el lunes, dijo un funcionario griego, agregando que la lista ampliaba una versión anterior de propuestas.
En una carta enviada al Eurogrupo de 19 naciones, el ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, detalló planes para combatir la evasión tributaria, activar al "consejo fiscal" para generar ahorros de gastos y actualizar las licencias a juegos de azar y loterías a fin de impulsar los ingresos fiscales, dijo una fuente de la administración en Atenas.
Otro funcionario sostuvo que la lista actualizada, que se espera sea el primer paso para un acuerdo en abril, establece recortes de gastos públicos por 200 millones de euros, los cuales serían canalizados para abordar la "crisis humanitaria" que vive el país, una referencia del Gobierno a los elevados índices de pobreza y desempleo.
También indicó que Grecia tiene previsto recibir 500 millones de euros adicionales anualmente a partir de nuevas licencias y la creación de impuestos a los operadores de juegos de azar en internet.
Pero según Reuters la lista expandida de reformas llegó demasiado tarde para que los viceministros de Finanzas y expertos de la Comisión Europea que se reunieron el jueves puedan analizarla antes de la reunión formal de los ministros del Eurogrupo prevista para el lunes.
La presión imperialista sobre Grecia no tiene tregua, a pesar del acuerdo firmado por el gobierno encabezado por Tsipras con la Comunidad Europea y las otras “instituciones” como el FMI y el BCE. La decisión de Tsipras de ingresar a un ciclo de negociaciones con el imperialismo lleva a un circulo vicioso (algo que en Argentina conocemos bien) y tiene como resultado más penuria para el pueblo trabajador. Más que nunca es necesario impulsar una gran campaña por la anulación de la deuda y contra el programa de ajuste en ciernes.
Fuente: Reuters