Hace más de un año que las autoridades de la Universidad de la Matanza vienen atacando la carrera de medicina con despidos, persecución a docentes y modificaciones curriculares. Aquí algunas propuestas hacia la asamblea del 30 de Enero.
Jennifer Wainberg Estudiante de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM)
Lunes 23 de enero de 2017 13:45
Foto: Fb Agrupados por la Salud
El último fin de año las autoridades de la universidad despidieron a más de 20 docentes de la carrera de medicina. En su mayoría pertenecen a la comisión directiva del sindicato SIDUNLaM, mostrando que quieren descabezar la organización sindical de los docentes de la carrera, como lo afirmó el propio secretario Académico de la UNLaM, Gustavo Duek, en un audio difundido en la cuenta oficial del sindicato. Las autoridades de la UNLaM, que pasaron navidad brindando con Magario, Espinoza y el PJ, nada tienen que envidiarle a los despidos y el ajuste del Gobierno de Cambiemos, como se viene viendo en el duro ataque a los trabajadores de AGR-Clarín, que vienen luchando contra 400 despidos.
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Luego de la asamblea conjunta de docentes, estudiantes y organizaciones solidarias realizada el 3 de enero, el próximo 30 de enero SIDUNLaM convoca una nueva asamblea para definir las acciones a seguir frente al inicio de clases en la universidad.
Medicina ¿para quién? Hablemos de Salud Pública
El ataque a la organización de los docentes de medicina, la persecución sindical y lo avances de las autoridades de la UNLaM que comenzaron con la destitución del Rovere como Vicedecano de la carrera a principios de 2016 tienen un objetivo de fondo: atacar la orientación social de la carrera de medicina y su currícula. Como denuncian los estudiantes: se sacaron contenidos o se modificaron los planes de estudio de las unidades de aprendizaje y se limitó la semana de integración.
El plan de estudios tiene una perspectiva que parte desde la prevención y contiene un enfoque social para pensar la salud pública, con elementos que cuestionan el modelo de salud puesto al servicio de las prepagas y los negocios de las grandes farmacéuticas. Los estudiantes que realizan prácticas en hospitales públicos y salitas desde el comienzo de la carrera, así como la mayoría de los docentes que ejercen la medicina en establecimientos de salud pública, conocen perfectamente las condiciones de desfinanciamiento en las que se encuentran los hospitales. Siendo el municipio más poblado de la provincia de Buenos Aires, con más de 1.800.000 habitantes (según el censo de 2010), cuenta con cinco hospitales los cuales poseen problemas de infraestructura, falta de insumos, aparatología y escasos trabajadores de la salud, que además en su mayoría sufren una brutal precarización laboral.
En este sentido, el ataque a la currícula esconde el interés declarado por el propio rector de ligar a la UNLaM más a las empresas. La defensa a este brutal ataque parte de entender que se buscan atacar aspectos progresivos de la currícula que entiende a la Salud como un derecho, y no como un negocio. Por eso la pelea es también en defensa de la Salud Pública.
Esta pelea no es nueva, ya que durante el Gobierno de Scioli el sector público también se mantuvo desfinanciado, y es sobre esa herencia que el gobierno de Vidal y Macri profundiza los ataques a la salud pública, como los despidos en el hospital Posadas en 2016. El presupuesto provincial para 2016 que votaron conjuntamente el PRO y el FPV aumentó un 54 % lo destinado a seguridad, mientras se redujo la participación de salud y educación, dejando en claro cuáles son los verdaderos intereses que defienden.
Pero ¿quién define los planes de estudio?
Por todo lo anterior el plan de estudios viene siendo discutido ampliamente en el conjunto de la carrera. Sin embargo, todo lo que concierne al plan de estudios y la potestad de modificarlos, es decisión del departamento de Salud. Según el estatuto de la universidad de la matanza los departamentos se componen por: Decano y Vicedecano del Departamento, dos Consejeros representantes de Profesores Ordinarios, Un Consejero representante de los auxiliares docentes, mientras que solo cuentan con un Consejero estudiantil, cuando los estudiantes son la mayoría en la carrera. Mientras el consejero estudiantil es elegido por voto directo, los profesores ordinarios y los docentes son elegidos directamente por el consejo superior, el mismo que preside hace 20 años el Rector Martínez.
Para defender el plan de estudios, pero avanzar aún más, es necesario cuestionar profundamente al antidemocrático régimen de cogobierno universitario, donde los estudiantes no podemos decidir ni opinar sobre la carrera. Es necesario poner el conocimiento al servicio de resolver las necesidades de los trabajadores y el pueblo, y por eso defendemos a la carrera de medicina frente a los ataques. Los estudiantes, docentes, y los trabajadores de la salud son quienes tienen el mayor conocimiento e interés sobre cómo deben formarse los futuros profesionales de la salud, y quienes tenemos que discutir y decidir democráticamente los planes de estudio. La pelea también es por la democratización de la carrera.
Hacia la asamblea del 30 de enero: unidad de docentes, estudiantes y trabajadores de salud
Los estudiantes mostraron que la fuerza para defender el plan de estudios de la carrera y enfrentar los despidos y la persecución a los docentes están. Lo demostró la enorme solidaridad de estudiantes universitarios y terciarios de la Matanza, de sindicatos docentes como el SUTEBA Matanza, y otros sindicatos, como también de referentes políticos como Nicolás del Caño y Myriam Bregman.
Por eso la unidad de los estudiantes y docentes de medicina, y de todas las carreras es fundamental, así como también que el centro de estudiantes que dirige la Liga Federal (Juventud Universitaria Peronista), que aún no ha dicho nada ni mostró voluntad de enfrentar este ataque, se pronuncie en contra de los despidos y en defensa de la carrera de medicina.
En la Universidad muchos son los docentes que no tienen afiliación sindical, o que están afiliados a ADUNLAM, y todos sufren las condiciones de precarización con contratos de 4 meses que no garantizan la estabilidad laboral. Si los trabajadores docentes se unen sin distinción de afiliación sindical, pueden resolver de conjunto cómo pararle la mano a las autoridades, junto a los estudiantes y otras organizaciones solidarias. Por eso es necesario exigir a ADUNLaM y CONADU que se pronuncien contra los despidos y convoquen a un plan de lucha serio para derrotarlos.
En la próxima asamblea convocada por SIDUNLaM para el 30 de enero a las 17.30 en Florencio Varela 2481 (espacio CTA), los estudiantes de la Juventud del PTS junto a compañeros de varias carreras queremos proponer votar y resolver medidas en común para derrotar a las autoridades, acompañando el paro docente, de resolverse, con la fuerza de los estudiantes, y convocando a todas las organizaciones estudiantiles, centros de estudiantes y sindicatos docentes, a los profesionales de la salud pública, como a las organizaciones políticas solidarias y a los organismos de DDHH a una gran clase publica durante febrero, donde mostremos que somos cientos los que no vamos a dejar pasar estos ataques y queremos la reincorporación de todos los docentes.
La única forma de pelear contra este ataque es confiando en nuestras propias fuerzas, porque los intereses de las autoridades de la universidad no son ajenos a los de los gobiernos de turno que demostraron que no tienen ningún interés en defender ni la educación ni la salud pública y de calidad.