Las acusaciones del senador del Partido Acción Nacional, Julen Rementeria, sobre la supuesta contratación de médicos cubanos “falsos” con el presunto objetivo de orquestar un fraude, cobraron relevancia este 20 de septiembre cuando la alcaldesa de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum respondió a ellas. Más allá de las disputas, ¿cuál es el trasfondo de la situación del sector salud?
Sábado 25 de septiembre de 2021
La mañana del lunes los legisladores del PAN acusaron a la administración actual del gobierno federal y de la ciudad de México de contratar a 585 médicos cubanos sin título o acreditaciones para ejercer. Al mismo tiempo, denunció al gobierno de la Ciudad de México de haber pagado 255.8 millones de pesos al régimen cubano.
La alcaldesa de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, mantiene que las negociaciones con Cuba fueron transparentes y que los datos de ellas están abiertos al público que desee consultarlos. “Una de las actividades más grandes que ha desarrollado Cuba es precisamente la medicina. No hay absolutamente nada que esconder, fueron distintos profesionales de la salud que vinieron a México a apoyar” respondió refiriéndose al actual periodo de emergencia sanitaria en donde el personal médico ha sido indispensable.
Sheinbaum, además, argumentó que el origen de las acusaciones es la búsqueda de razones para deslegitimar la administración de la llamada “4ta transformación” desde “la derecha más derecha de la derecha de la derecha”.
El sistema de salud pública ha sido de los más vulnerados no solo por el neoliberalismo sino por las administraciones del PRI y del PAN desde 1985. Las administraciones del PAN han atacado al sistema de salud pública con diversas estrategias que obligan al derechohabiente a pagar más hasta desmantelarlo por completo, desde pésimos salarios de las y los trabajadores (médicas, enfermeras, camilleros), hasta los peores servicios a los derechohabientes; los colapsos de los hospitales por causa de la pandemia sólo es un síntoma de este atentado contra el sistema de salud.
En el 2004 con la creación del Seguro Popular en la administración de Vicente Fox se requirió que el solicitante pagara una anualidad, las consultas y los medicamentos que no fuesen gratuitos (de un total de 1500 medicamentos sólo 500 son gratuitos) para aquellas enfermedades que no estén en el paquete de servicios del Catálogo Universal de Servicios de Salud (CAUSES), curiosamente las excluidas fueron las enfermedades más caras.
Felipe Calderón aportó al problema presupuestal de los servicios de salud con su reforma conocida como La Nueva Ley del ISSSTE en 2007.
No solo el PAN sino todos los partidos del régimen y administraciones son responsables del deterioro del sistema de salud a través de políticas que avanzan hacia la inviabilidad de un sistema eficiente de salud pública. Estos últimos 25 años el Estado nos ha demostrado que sus intenciones son dejarle la puerta abierta a los grandes empresarios y aseguradoras médicas trasnacionales para que generan ganancias a costa de la salud de la población, siendo, una vez más, indiferentes ante la vulnerabilidad a las que condena a las esferas que no podrán pagar consultas, medicamentos, etc.
Esta es la hipocresía de los partidos de derecha; pues, por un lado, se dedican a criticar y a cuestionar algunas estas medidas del actual gobierno, pero esconden el pasado desastroso del periodo 2000-2012, donde los recortes salariales a trabajadoras y trabajadores de la salud no tuvo precedentes, además de una serie de reformas que se dedicaron a reducir los recursos que se destinaban a este sector.
De hecho, todos los estragos que provocó el virus del COVID, se debe al saqueo y desmantelamiento de la salud bajo el gobierno del PAN y el PRI.
Pero, por otro lado, más allá del discurso que sostiene Sheinbaum para defenderse de la oposición de derecha, lo cierto es que, tampoco en la 4T se ha garantizado el derecho a la salud y condiciones dignas de trabajo para los que laboran en este sector. Muestra son todos los médicos y enfermeras contratados para hacer frente a la pandemia, que luego de estar en la primera línea, pasaron de ser “héroes” a despedidos. Además de que es importante recordar que durante la pandemia, hubo múltiples movilizaciones de trabajadores y trabajadoras de la salud, ante la falta de insumos y las condiciones laborales que exponen su vida. Cabe recalcar que México es uno de los principales países con muertes más en el sector salud.
El problema no es la contratación de médicos cubanos, sino el trasfondo de la problemática en la salud pública. Por ello, exigimos que se suban los sueldos de los demás trabajadores de la salud, pues hoy en día es casi imposible que un enfermero, una médica, un camillero, etc., puedan acceder a prestaciones, contrataciones de base y sueldos fijos que cubran todas sus necesidades. Además de la necesidad de la centralización del sector salud, con condiciones laborales dignas, para garantizar realmente el derecho a la salud para todes.