Este año se presentó el estudio Actualización del Balance Hídrico nacional, donde se expresa un complejo escenario, en el que se estima una drástica reducción de la disponibilidad del agua considerando la proyección del cambio climático para Chile de un aumento entre 1 y 2,5 °C y una disminución drástica de la disponibilidad de los recursos hídricos.
Domingo Lara Biólogo Ambiental
Domingo 31 de enero de 2021
El estudio «Actualización del Balance Hídrico Nacional» implicó el estudio de las 174 cuencas de todo el país, donde por ejemplo se constató que en las últimas tres décadas, los caudales de las cuencas del Aconcagua, Maipo, Rapel, Mataquito y Maule han disminuido entre 13 y 37 porciento, también especialmente crítica es la situación para la región metropolitana y la región de Valparaíso, ya que los embalses que alimentan de agua potable se encuentran en niveles muy por debajo de lo necesario.
Lo mismo ocurre con algunos de los ríos más importante de la zona centro sur, donde en el último informe realizado por la DGAel día de ayer ver: grafica una situación hídrica alarmante para los principales ríos entre la región de Valparaíso y de la Araucanía. Hay una disminución sustantiva del caudal de los ríos.
No es sequia es saqueo
Pero no es simplemente la sequía meteorológica, o el problema del cambio climático que desde ya son aspectos fundamentales, en particular este último que hace a una situación mundial que afecta a chile en forma especialmente crítica, se trata del saqueo de los recursos naturales, Chile es el único país del mundo que tiene el agua privatizada en su conjunto, esto que fue impuesto con la dictadura, con el avance de los negocios agrícolas en el centro sur y de la minería en el norte solo ha venido a agudizarse, dejando a comunidades completas sin agua, pero también poniendo en riesgo de un amplio desabastecimiento a las principales ciudades.
Hoy en pleno proceso de debate constituyente es fundamental que este problema esté sobre la mesa: la lucha por nacionalizar el agua, poner como primera prioridad el abastecimiento a las personas, la protección de los glaciares, entre otros aspectos claves.
Pero esto no es simplemente un cambio en un texto constitucional, es recuperar el agua de las manos de quienes hacen negocios multimillonarios; de las forestales en el sur, del icónico ejemplo de los paltos en la zona de Petorca, es cuestionar a las mineras en el norte y la contaminación de las aguas.
Es por esto que nacionalizar el recurso hídrico no puede ser para que esté en manos del gobierno de turno, debe estar controlada por el pueblo trabajador, las comunidades, y esto no será sin enfrentar esos intereses, ya hay múltiples experiencias de cómo responden los grandes empresarios y sus políticos a sueldo cuando algo pone en jaque sus ganancias millonarias, pero hoy con la creciente escases, es una cuestión de prioridades, nuestras vidas y los ecosistemas o sus mezquinos intereses.