El poder económico de las transnacionales mineras se encuentra intentando hacer un nuevo desembarco en la hasta ahora hostil tierra mendocina, luego del ejemplar “no a la minera San Jorge”, movilización acompañada por diferentes agrupaciones políticas y ambientales, y la casi totalidad del arco político progresista. En 2011, la negativa la instalación de la mina en Uspallata, fue contundente y el emprendimiento quedó trunco. Traccionados por el afán electoral; los tres partidos patronales de la provincia acompañaron en aquella oportunidad la decisión popular, más aún con las elecciones en el horizonte mediato.
Viernes 12 de septiembre de 2014
Hoy, en escenario es distinto: el modelo capitalista enfrenta una crisis indisimulable, el kirchnerismo ha perdido gran parte de su “caja” agotando su matriz nacional y popular y los partidos patronales, que piensan tomar el timón de 2015, acompañan al oficialismo dispuestos a “rediscutir” la minería en Mendoza, argumentando con ellos el agotamiento del perfil productivo provincial. Con todo esto, la discusión de la minería propugnan se agote rápidamente, abriendo las puertas a las transnacionales, para que los costos políticos no influyan en las urnas el año próximo y sus conducciones partidarias descansen tras el acuerdo rentista con las multinacionales mineras.
El primero de los intentos de esta avanzada se está dando en Malargüe (424 kilómetros al sur de la capital provincial), de la mano de los proyectos de dos compañías mineras que planean avanzar con dos yacimientos a cielo abierto:Hierro del Indio y Cerro Amarillo (para luego avanzar con un tercero denominado Tango), proyectos, publicitados por el mismo gobernador provincial y su Ministro de Tierras, Ambiente y Recursos Naturales Guillermo Elizalde, ejerciendo su verdadero rol de lobistas empresarios.
En el marco de la presentación de ambos proyectos el 9 de setiembre de 2014, militantes del PTS participamos en Malargüe de ese cónclave para seguir poniendo en discusión las mentiras de las inescrupulosas empresas mineras y develar algunas de las “verdades incómodas” de estas explotaciones.
Imperialismo minero y saqueo
Con los proyectos prestos a ingresar a la cámara baja provincial para ser aprobados, la explotación de hierro, denominada Hierro Indio, estará a cargo de la empresa de capitales nacionales y la de cobre, de nombre Cerro Amarillo, de capitales canadienses(Meryllion Corp), ya operativa en la Argentina K.
Las empresas llegan a explotar, en ambos casos, sin realizar una Evaluación de Impacto Ambiental con las pautas que señala la Ley General del Ambiente nº 25.675 (con consulta pública del expediente completo y audiencia pública).
Pero…. ¿Qué esconden estos proyectos tras su fachada de explotación sustentable? En primer lugar, el segundo de los proyectos, anunció extraer solamente cobre de suelo mendocino sin la utilización de cianuro. Sin embargo, el informe técnico de la misma empresa (ocultado al público, organizaciones ambientales y políticas), no dice lo mismo, anunciando que se extraerá además oro, molibdeno y los otros minerales, para los cuales los métodos son contaminantes.
En el informe mismo de la minera canadiense “amiga” del PJ y en la voz de sus mismos técnicos, proponen realizar en Cerro Amarillo una planta de tratamiento de cobre que utilice agua y “químicos biodegradables” (sin precisar cuáles), en las zona en donde existen nacientes del Río Grande: el más caudaloso, el menos explotado de la provincia y sobre el que las provincias de La Pampa y Neuquén tienen injerencia.
Asimismo, luego de la presentación de estos proyectos, queda claro que violan la legislación nacional, particularmente las leyes de glaciares, ya que los artículos 3, 4 y 5 de la Ley Nacional 26.639 de protección de glaciares establecen que debe realizarse un inventario de “glaciares y geoformas periglaciares que actúan como reservas hídricas existentes en el territorio nacional”. Este proceso “curiosamente” aun no se ha llevado adelante en gran parte en la cordillera de Mendoza. Contra esto, los nacionales y populares mendocinos quieren que la empresa avance en sus tareas de prospección en un sitio como la cuenca del río Grande, donde es muy posible que en el área del proyecto haya glaciares de escombros (por principio precautorio correspondería abstenerse de realizar allí toda actividad prohibida).
Por otro lado, teniendo en cuenta que la Ley Provincial 6045 prohíbe la minería en todas sus etapas dentro de las Áreas Naturales Protegidas provinciales…”, es importante poner en la discusión que Cerro Amarillo se encuentra dentro de la Reserva Natural Laguna del Atuel (Ley Provincial 8516)".
De consumarse el acuerdo patronal y construirse la mina Cerro Amarillo en Valle Noble (Malargüe), una de las gigantes instalaciones sería un sitio de procesamiento de relaves; fluidos líquidos y sólidos que sobran de la planta de flotación y que debe confinarse en un lugar seguro. El emplazamiento contaría con una gran extensión de terreno generando un lago con una presa de cierre que evite filtraciones sin causar tampoco accidentes por deslizamiento de los terrenos en que está dispuesto.
En la reciente presentación de la minera en el sur de Mendoza, los mismos responsables de la empresa Meryllion explicaron que el yacimiento de Cerro Amarillo duplicará en tamaño su similar el Teniente en Chile. De ello, se deduce que la explotación a cielo abierto generará un cráter gigantesco dos veces más grande que el mencionado yacimiento, cuestionado en el mundo como una de las alteraciones antrópicas que se pueden ver desde el espacio.
Poder político burgués…. gerente y publicista de los intereses capitalistas
En momentos en los que la administración K tribunea en su “guerra” cosmética contra los fondos buitres, mientras los encendidos discursos apuntan a “combatir la especulación financiera” de los capitales especulativos defendiendo el país, Cristina, sus representantes provinciales y departamentales, y amplios sectores de los partidos patronales opositores protagonizan la entrega, se ponen la camiseta de las compañías y publicitan los emprendimientos mineros, como auténticos CEOS de la explotación.
Desde el PJ mendocino y malargüino, se trata de tranquilizar los ánimos, destacando que los proyectos mineros citados no violan la Ley Provincial 7722, denominada “antiminera” y que al tratarse de una primera "exploración" no se requiere de declaración de impacto ambiental ni audiencia pública. Argumentación lobista que pretende abrir las puertas al desembarco de la megaminería contaminante en Mendoza.
Se dice además que el impacto será casi despreciable; una verdadera falacia, ya que por ejemplo, Cerro Amarillo se encuentra en un área a 3.000 metros sobre el nivel del mar, sin tener certeza sobre la existencia de glaciares, ya que el gobierno de Francisco Paco Pérez, tampoco ha realizado, al igual que sus predecesores un inventario de la cuenca del Río Grande.
Con promesas de pleno empleo y bienestar económico, también se pretende dar la bienvenida a los proyectos megamineros, obviando citar que entre los dos emprendimientos, las fuentes laborales no llegarán a los 100 trabajadores, en un municipio donde la desocupación trepa a índices alarmantes luego de la partida de la minera Vale y donde la masa de trabajadores desempleados supera las cuatro mil personas.
El intendente de Malargüe, Juan Agulles pregonar bienestar, obviando que cuenta en su presupuesto municipal superior a los 190 millones de pesos en regalías con una población de 24.000 personas, siendo el municipio por escándalo más rico de la provincia, y que no ha sido capaz de mejorar el salario y la condición laboral de sus trabajadores, de los cuales un 80 por ciento cuenta con la categoría más baja y sueldos que apenas superan los 4000 pesos. Frente a ello, no titubea junto a los funcionarios provinciales en prometer dignidad, ni tampoco en correr con gastos, traslados y estadía de la veintena de periodistas provinciales que llegaron al sur provincial para que reflejar las “bondades sociales” de la megaminería.
Sin embargo, a los ojos de todos, es claro que esta arremetida publicitaria que intenta abrir paso a las transnacionales mineras no es otra cosa que un nuevo frente burgués del que participan los partidos patronales y que se ocupa del gerenciamiento de los pulpos mineros.