Los trabajadores de la educación pararon y se movilizaron masivamente este jueves. Del Caño y Barbeito acompañaron el reclamo. El gobernador anunció que cerrará la paritaria con un decreto que deberá ratificar la Legislatura.
Viernes 11 de marzo de 2016
Este jueves se realizó el segundo paro y movilización de los trabajadores de la educación de Mendoza durante el gobierno del radical Alfredo Cornejo. "Las aulas están casi vacías" decía la versión online del diario Los Andes luego de una recorrida realizada por escuelas del Gran Mendoza; algo similar sostenía el periodista Alejandro Gamero en Radio Nihuil quien luego de relevar varias escuelas informó que el acatamiento al paro en esas escuelas oscilaba entre el 75 y 95 por ciento según la escuela. Según Adrián Mateluna, Secretario General del SUTE, el acatamiento promedio fue del 82%. Como era de esperar, para el Director General de Escuelas, Jaime Correas, el nivel de acatamiento fue mucho menor y con su caracteristica prepotencia en declaraciones a la prensa sostuvo que rondaba el 35%. Lo que nadie pudo desmentir es que el paro se hizo sentir y miles de trabajadores de la educación se movilizaron por las calles de Mendoza por segunda vez desde el 29 febrero.
El rechazo al ítem aula es masivo entre los trabajadores de la educación, sin embargo el gobierno del radical Cornejo insiste en aplicarlo. Cornejo eligió su enemigo, eligió declararle la guerra a los trabajadores de la educación porque ellos representan las conquistas laborales de miles de trabajadores. Lo que son derechos conquistados con años de lucha, este gobierno, los anteriores y quienes ni siquiera llegaron a ser gobierno, lo quieren presentar como privilegios e intentan quitar estas conquistas. La afrenta contra los trabajadores no es nueva, muchos recordarán el discurso de apertura de sesiones ordinarias donde CFK sostuvo que las maestras eran privilegiadas porque trabajaban cuatro horas y tenían tres meses de vacaciones causando la indignación de miles de docentes en todo el país. Siguió el ex candidato presidencial y diputado nacional que se pavoneó la semana pasada por Mendoza durante la Fiesta Nacional de la Vendimia, Sergio Massa, cuando puso como uno de sus principales ejes de campaña el presentismo docente y los memoriosos también recordarán que fue Del Caño quien lo cruzó durante el primer debate presidencial de la historia de este país cuando le preguntó cómo él podía exigirle presentismo a las maestras cuando no asistía a las sesiones de la Cámara de Diputados para lo cual fue votado. Y ahora, Alfredo Cornejo, uno de los fieles alumnos del empresario presidente Mauricio Macri, intenta sentar un precedente que cercena derechos laborales conquistados para que sea adoptado en todo el país.
Los derechos no son privilegios, es claramente una operación así como la de Menem contra los trabajadores estatales para legitimar las privatizaciones, en esa sintonía Cornejo y los radicales pretenden desprestigiar a los trabajadores de la educación para avanzar sobre sus conquistas y luego las del conjunto de los trabajadores, es por eso los trabajadores de la educación deben recibir el apoyo de toda la comunidad. Es irónico que una casta privilegiada de políticos burgueses que hace décadas vive de las arcas del Estado, como por ejemplo Cornejo, le diga a quienes día a día se ponen al hombro la educación pública de este país que son privilegiados.
Además de la campaña de desprestigio que encabezan Cornejo y Correas, seguidos por todos los funcionarios y legisladores radicales, intentan enfrentar a los padres y a los estudiantes con los trabajadores de la educación. Otra vez Correas es el vocero de la política cornejista, desde hace días le viene diciendo a los padres que lleven a sus hijos a los colegios y fue la Subsecretaria de Gestión Educativa, Mónica Coronado, la que amenazaba a los estudiantes. Ella decía en declaraciones radiales que a los estudiantes se les computará la falta "porque para los chicos es un día de asistencia a clases, porque los chicos no hacen paro".
Como decíamos, a pesar de los aprietes a los directivos, los descuentos a quienes se adhirieron al paro, las faltas a los estudiantes y el llamado de Correas a los padres para que dejen a sus hijos en escuelas casi vacías, la respuesta de los trabajadores de la educación fue contundente: NO AL ÍTEM AULA. El gobernador radical no tardó en acusar recibo de esta respuesta categórica, mientras se sacaba fotos con la ministra Bullrich confirmó que se viene el decretazo, fiel al estilo macrista. "Hemos agotado todas las instancias" sostuvo Cornejo en conferencia de prensa como si él no fuera responsable de no haber llevado una propuesta coherente a la mesa paritaria y aseguró que "podría ser a fines de esta semana, principios de la que viene". Si Cornejo concreta su amenaza, será la Legislatura de Mendoza la que defina qué sucederá con ese decreto.
Los legisladores radicales tampoco se hicieron esperar, también acusaron recibo. El senador Jaliff que no puede ni escuchar nombrar a los docentes como demostró esta semana en un cruce con la senadora Barbeito y ya está preocupado por cómo terminará el gobierno de Cornejo hizo evidente sus temores y sostuvo que "Nosotros no vamos a permitir que Cornejo termine como Pérez, quien fue el único ex gobernador que faltó a la Fiesta de la Vendimia". Los radicales, a través de César Biffi, anunciaron que la propuesta del gobierno "es buena", como si sus privilegios les permitieran decir qué es "bueno" y qué es "malo" para los trabajadores de la educación, y que por ende apoyan el decretazo avalando la ilegalidad. Por su parte, los legisladores del FIT, con Del Caño y Barbeito al frente, como ocurre en cada lucha de los trabajadores, estuvieron presentes en la marcha y adelantaron su rechazo al decreto, al igual que los legisladores peronistas.
Como ha ocurrido a lo largo de la Historia, será en la calle donde se defina el futuro de los derechos conquistados por los trabajadores de la educación de Mendoza y los del conjunto de los trabajadores.