La madre de uno de los estudiantes del instituto confirmó que existían denuncias de abuso contra integrantes del colegio desde 2008. Investigan el accionar de la justicia.
Jueves 1ro de diciembre de 2016
Foto: Alf Ponce / MDZ
Desde que salieron a la luz las denuncias por abuso a niñas y niños hipoacusicos y sordos en el instituto católico Antonio Próvolo comenzaron a circular distintos rumores sobre la existencia de denuncias previas de lo que allí sucedía.
Este miércoles, la madre de un estudiante del instituto confirmó en una entrevista en el medio MDZ que desde 2008 existe una denuncia por abuso contra Jorge Bordón, empleado del establecimiento. Beatriz, madre vinculada a la institución, relató que: "La denuncia inicial es contra Jorge Bordón, quien en ese momento era uno de los cuidadores del albergue y también hacía de monaguillo. Fue en 2008. La madre de uno de los niños denunció que Jorge había manoseado y abusado de su hijo".
En la entrevista publicada, Beatriz confirmó que la madre del niño realizó la denuncia en la comisaría donde “una oficial la atendió y le hizo el escrito, le entregaron un papel pero nunca más la citaron. Quedó todo ahí, en la nada”.
Jorge Bordón, se encuentra detenido junto a Nicolás Corradi y Horacio Corbacho. En total, son cinco los imputados y la caratula de la causa es: “Abuso sexual con acceso carnal gravemente ultrajante agravado por la situación de guarda y la convivencia en concurso con corrupción de menores”. Corradi, de 82 años, contaba con antecedentes de abuso sexual en Verona, Italia, por los cuales había sido “trasladado” a Argentina. Ahora, se confirmó que también Bordón tenía denuncias previas en el mismo lugar donde desempeñaba sus tareas hasta el momento de ser detenido este martes.
Beatriz relató que en el momento de la denuncia en 2008: “los directivos nos convocan a una reunión y nos dicen que está todo en manos de la Justicia y que van a retirar a Jorge del albergue, donde era uno de los cuidadores". Sin embargo, Bordón no fue apartado del Instituto y sino que fue “reubicado” como chofer de Corbacho, donde seguía manteniendo contacto con los niños y niñas de la escuela.
A raíz de esta confirmación, el Procurador General Alejandro Gullé, según trascendió, iniciará una investigación sobre la actuación de la justicia ante la denuncia presentada hace 8 años.
Esta confirmación pone la lupa sobre el accionar de la justicia en las denuncias por abuso que pesan sobre instituciones católicas y la responsabilidad del estado provincial sobre lo que ocurre en los establecimientos de educación religiosos.
Este martes, a instancias del pedido del diputado del PTS FIT Lautaro Jiménez, la legislatura provincial citó para el martes próximo a funcionarios de la Dirección General de Escuelas para que expliquen su accionar. La Dirección de Educación Privada, depende de la DGE, y tiene a su cargo el control de todos los establecimientos educativos de Mendoza, entre ellos el Instituto Próvolo.
"Queremos saber que hizo la DGE durante todo este tiempo además de financiar con subsidios a estos curas abusadores. La DGE era la encargada de supervisar a este instituto e incluso hay trascendidos periodísticos que señalan denuncias previas ante sus funcionarios. Sin embargo, durante años este horror siguió transcurriendo con total impunidad”, declaró el diputado del FIT.
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