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Política. Mendoza: retirada desordenada del PJ y entrada desde Washington de la UCR

Los últimos meses del año dejan las postales más claras de lo que fue el gobierno peronista de Paco Pérez y lo que vendrá de la mano del radical Cornejo.

Enrique Jasid @EnriqueJasid

Viernes 6 de noviembre de 2015

Tal como sucediese a principios de Octubre, los trabajadores estatales vieron retrasado el pago de sus salarios, a tal punto que en algunos sectores se sigue sin cobrar y el primer lunes del mes amaneció con cortes en los accesos a la ciudad.

La primera semana de noviembre también plantó sobre la mesa la situación de la salud pública, con paro en los hospitales provinciales por falta de insumos y un déficit de 200 millones de pesos para poder llegar a fin de año.

En los Hospitales Central, Perrupato, Notti, Lagomaggiore, Paroissien y Schestakow se atiende el 80% de la población que recurre al sistema público y todos ellos están en crisis. La situación se agrava si incorporamos los Centros de Salud, como el micro hospital de Puente de Hierro en Guaymallén, donde la diputada Cecilia Soria y la concejala Mailé Rodríguez se acercaron a solidarizarse con los trabajadores en paro y comprobar el estado paupérrimo del edificio.

Los gremios ATE, AMPROS y SIPES impulsan medidas de fuerza en reclamos de salarios atrasados de hasta tres meses de prestadores de servicios y contratados y por mejores condiciones en los hospitales. Un ejemplo contrario se dio en el SUTE, donde la conducción celeste organizó plenarios no para luchar sino para organizar el voto a Scioli, lo cual fue repudiado por amplios sectores de la base docente y la oposición.

Trabajadores dependientes del Ministerio de Ambiente cortaron el acceso al Parque San Martín por el mismo reclamo. En San Rafael los organismos estatales no prestaron atención al público. En Luján de Cuyo las protestas se hicieron oír en la municipalidad y en la propia casa del Gobernador y lo propio hicieron los municipales de Guaymallén. En la tierra del Malbec, los trabajadores también denuncian que el intendente López Puelles prácticamente no concurre al edificio municipal desde su derrota en las elecciones de junio. En Santa Rosa, el intendente anunció el cesanteo de 400 empleados.

El gobernador Paco Pérez termina su mandato sin poder pagar los gastos corrientes de salarios e insumos. El peronismo está en una retirada completamente desordenada, donde para abajo prima el sálvese quien pueda con intendentes que planean ir ellos mismos a buscar algo de crédito a Buenos Aires, con ministros que no pueden justificar la crisis en sus dependencias y con otros que negocian cargos en el gabinete de Scioli. La transición anunciada en el añorado desayuno entre Pérez y Cornejo en Junio pasado solo fue una pequeña ilusión de la degradada democracia mendocina.

Así lo demuestra la única meta que tiene el gobernador en el final de su mandato: conseguir dinero, ya sea por créditos del Banco Nación o adelantos en la coparticipación, para que en sus pies no estalle una importante crisis social. Así la cuestión, Paco va dejando a la provincia sin siquiera recursos para comprar alambre que permita atar las cosas. Que el último apague (o mejor: pague) la luz.

Washington siempre estuvo cerca y emergencia fiscal para todos

Por su parte, el gobernador electo Cornejo, junto a su futuro Ministro de Hacienda, Martín Kerchner (al que algunos ya apodan Domingo), como explicamos en este diario, se encuentran en Estados Unidos en busca de nuevos créditos con la banca internacional y a pedido de su jefe político, Mauricio Macri, llevar calma a los mercados y pedidos de inversión.

Ayer, jueves, mostraron como logro el hecho de que la consultora Moodys elevara la calificación de nuestra provincia, es decir que la calificara con mayor puntuación en el índice de confiabilidad para invertir u otorgar créditos.

Los argumentos dados por los entrantes titulares del ejecutivo provincial para seducir a esta especuladora consultora no se dieron a conocer en detalle, aunque a nadie se le escapa que su política económica viene teniendo como punto de partida la reducción de gastos en el Estado, que implica menos puestos de trabajo, la devaluación de la moneda como anticipan los economistas del presidenciable Mauricio y diferentes políticas macroeconómicas que garantizan la rentabilidad al gran capital nacional y extranjero.

En este marco, la actual bancada de la UCR ha presentado en la Cámara de Diputados de la provincia un proyecto para declarar la emergencia fiscal dando un paso más en lo establecido en la nefasta ley de Endeudamiento. En aquella se autorizaba al gobernador a contraer deuda sin consulta con el poder legislativo, y en este proyecto, de aprobarse, se autoriza al ejecutivo a no cumplir con las obligaciones dinerarias anteriores al 31 de Diciembre de 2015, sea cual sea su causa y se encuentren o no vencidas.

El corto proyecto abre las puertas a un sinfín de interpretaciones de cuáles son esas obligaciones dinerarias, pudiendo incluso desconocer acuerdos paritarios con la excusa de la emergencia fiscal, dejando a discreción del ejecutivo la toma de medidas necesarias para lograr el “equilibrio presupuestario”. Es decir, que lo único que importará es que cierren los números.

Lo que viene

El fin del mandato de Pérez es solo un reflejo de lo que se viene. A la crisis financiera del Estado mendocino se le suma la creciente crisis en la industria, donde el pasado 30 de Octubre la alimenticia Alco se declaró en crisis con una deuda de diez millones de pesos. La industria metalmecánica también viene en retroceso, tal cual lo anticipó IMPSA este año, y se prevén nuevos embates producto de la recesión brasilera.

La futura devaluación que se niega solo para la demagogia electoral profundizará aún más la crisis de las economías regionales, ya que solo los grandes productores aprovecharán el beneficio para exportar, y los pequeños se verán más vulnerables al ser absorbidos por los grupos económicos. Es preciso remarcar que por más devaluación que haya, la exportación de vinos mendocinos viene en caída los últimos años, llevando a crisis de sobrestock, en parte también por la baja de las importaciones brasileras.

La explotación de los recursos naturales petrolíferos y mineros se realiza con políticas económicas leoninas a favor del capital privado, no siendo un aliciente que permita a Mendoza salir del pozo.

Por lo tanto, las principales economías de la provincias, sean industrias, agrícolas o mixtas, no tienen perspectivas de salir de su crisis. Los créditos que puedan conseguirse, lo cual de por sí es difícil, podrán permitir pagar deudas y gastos corrientes, pero no estarán destinados a la inversión, lo cual es una hipoteca y pérdida de recursos hasta en el sentido científico del término.

Ya sea con Macri o Scioli, con Corneo o Paco, el 2016 asoma previendo una fuerte caída del poder adquisitivo con la devaluación, créditos que nos endeudarán por décadas, incluso en dólares, políticas macroeconómicas que favorezcan la recesión para garantizar la rentabilidad del capital generada por la depreciación de la moneda, cierre de fábricas de las principales industrias de la provincia o de las PyMEs que se encuentran en crisis, y un ajuste sobre los recursos del Estado que pagarán los trabajadores estatales y el pueblo trabajador que utiliza la salud y educación públicas.

La izquierda ha llamado a rechazar en las calles estos planes de los ajustadores, exigiendo un plan de lucha de los sindicatos, y dando un primer paso el próximo 22 de noviembre votando en blanco para darle la espalda a quienes querrán descargar la crisis sobre nuestras espaldas.

La defensa de los puestos de trabajo y afectar los intereses de los poderosos para salir de la crisis serán banderas del período próximo para resistir los ataques de la clase capitalista y su gobierno.