Gabriela Michetti junto a Alfredo Cornejo y el intendente de la Capital Rodolfo Suarez prometieron mayor infraestructura de cloacas, gas, agua potable y demás servicios para “todo” el barrio.
Sábado 15 de octubre de 2016
En un helicóptero, la vicepresidenta del gobierno de Cambiemos llegó a la plaza Aliar del barrio la Favorita junto a otros funcionarios de gobierno para anunciar el comienzo del plan nacional de hábitat que abarcaría a 8 barrios de La Favorita y la urbanización de los barrios Flores oeste y Olivares.
En el marco de la semana del hábitat y para festejar el día de la madre, hubo espectáculos de baile y música, y a pesar de los anuncios y las promesas de un mejor hábitat para los vecinos, sólo llegaron a la plaza alrededor de 200 personas. Las palabras de algunos vecinos que asistieron denotaron cierta desconfianza hacia el gobierno ya que muchos esperan obras de urbanización hace muchos años y “pasan los gobiernos, pasan las promesas, pero las obras nunca llegan”. A otros les llamó la atención que “el barrio esté tan limpio justo el día que llega la vicepresidenta. El resto del año, el municipio de la ciudad no se hace cargo de la limpieza y la recolección de la basura y las calles quedan llenas de mugre”.
En la barriada de La Favorita habitan cientos de familias trabajadoras muy precarizadas. La mayoría de los vecinos son obreros de la construcción y trabajadores municipales. Muchas mujeres son empleadas domésticas. Un gran número vive en casas de nylon y adobe en muy malas condiciones. Es una burla que en la semana del hábitat los funcionarios no hayan hecho mención a los problemas de contaminación que hay en el barrio, no sólo por la cantidad de basura que se acumula en las calles, sino porque hay empresas – algunas funcionan y otras ya cerraron sus puertas- que han dejado montañas de residuos de cal y tóxicos que contaminan el aire, el agua y el suelo del lugar. Tampoco hablan de los problemas de salud que tiene un importante número de vecinos. Muchos padecen de cáncer debido al poco acceso a la salud y a la mala alimentación. Cuando los vecinos tienen una urgencia médica las ambulancias no entran al barrio por ser considerado “peligroso”. La frecuencia de colectivos que sube hasta esta barriada que se ubica en el oeste de la ciudad es muy baja y las familias viajan todos los días a trabajar casi como si fueran ganado.
Menos aún, hablaron de los prostíbulos y los intentos de secuestro de niñas y jóvenes por parte de las redes de trata. Sin embargo, la comunidad no olvida que hace más de un año se encuentra desaparecida Gisela Gutierrez, una joven de 24 años que vivía en el barrio, y están preparando una marcha para exigir su aparición con vida el próximo 26 de octubre.