El programa de La Sexta, Salvados de Jordi Evole, incendia las redes entre defensores y detractores del imperio que está generando Mercadona y su política de expansión que tiende a una monopolización del mercado.

Joe Molina Trabajador despedido de Panrico, Barcelona | @joemolina57
Miércoles 7 de diciembre de 2016
La cadena de supermercados cuenta en la actualidad con 76.000 trabajadores repartidos entre más de 1.600 tiendas por todo el territorio español, un crecimiento espectacular si tenemos en cuenta que en los años 90 eran 100 tiendas y 8.000 trabajadores
En dicho programa el popular presentador entrevista por un lado a trabajadores que están contentísimos con la empresa en presencia,, eso sí de sus superiores y ninguno de ellos escatima elogios y parabienes de pertenecer a la compañía.
Según una de estas trabajadoras reciben un curso de formación denominado “calidad total”, en los que han de leer ciertos libros dirigidos a construir el perfil adecuado para la empresa. Frases como “el cliente es el jefe” y “los trabajadores los gerentes” son utilizadas por el coordinador de planta como estandartes de imagen corporativa.
En lo que sí parecen todos coincidir es en la estabilidad laboral que aporta tener un contrato fijo desde el principio y un sueldo por encima de la media del sector.
Este modelo de empresa que parece una balsa de aceite se desmorona cuando escuchamos la entrevista a trabajadores y trabajadoras que están en el lado que no gusta a la empresa. Trabajadores que han sido represaliados por intentar hacer valer sus derechos tanto laborales como sindicales.
María cuenta a Evole que al día siguiente de presentar su candidatura a la Coordinadora Intersindical Gallega (CIG) y cuando aún no se había hecho pública dicha candidatura, Mercadona ya estaba al corriente de ello y fue aconsejada que se presentara por CCOO o UGT sino le traería consecuencias. Mercadona condiciona tu forma de actuar, de pensar, de vestir, tiene un marcado carácter sectario, dice María.
Otro caballo de batalla importante es el tema del absentismo por bajas médicas. Según Francisco Donaire abogado que lleva los casos de los trabajadores de Mercadona desde hace 12 años, esta es una empresa autoaseguradora, recibe exenciones de cotización, pero luego se encarga ella de pagar a los empleados de baja, ejerciendo una fuerte presión de control y asedio para acortar esos tiempos de baja.
Según cuenta Roberto, extrabajador de Mercadona, si una persona no estaba de acuerdo con el criterio del médico de empresa y acudía a la Sanidad Pública “se encendía una alarma”. Yo mismo tuve una rotura del tendón de Aquiles y estuve dos meses trabajando con el tendón a medio soldar cojeando por la tienda.
Algunos defensores de la marca hablan de miles de puestos de trabajo creados, es cierto, pero nadie habla de los que van quedando en la cuneta por no poder atender muchas empresas los aumentos de los costes, puesto que Mercadona mantiene su margen y estos aumentos van a cargo del proveedor.
Sin contar la cantidad de pequeño negocio que ha tenido que echar el cierre.
“Control total sobre el trabajador al encasillarlo en un perfil, si 2 o 3 compañeros decidíamos encontrarnos fuera del trabajo, debíamos comentarlo con nuestro jefe”, decía Roberto en la entrevista, control del mercado ( 14%), que le permite fijar precios y fomentar la competencia entre proveedores que probablemente acaben pagando los trabajadores y trabajadoras en forma de freno salarial, control sobre la formación de secciones sindicales alternativas a las dos mayoritarias y que puedan suponer una brecha. Clausulas de fidelidad que impiden emprender acciones legales contra la marca. “Calidad Total”= Control Total”.
Tener un trabajo fijo y un salario adecuado me parece estupendo, pero eso no puede ir en detrimento de nuestra capacidad y necesidad de luchar por nuestros derechos como clase trabajadora.