Tras el despido de más de 50 tercerizados vuelve a salir a la luz las condiciones de precariedad que sufren los trabajadores.
Jueves 29 de junio de 2017 16:01
La empresa Tempared tiene a cargo tareas vinculadas al corte y la rehabilitación del suministro de gas en parte de uno de los distritos más grandes del país en cantidad de clientes como la Capital Federal y zona sur del Gran Buenos Aires. Pese a los millonarios subsidios recibidos por parte del Estado, que han sido reducidos pero que aún continúan llegando, y aunque nunca ha dado cuenta de su utilización, Metrogas terceriza gran parte del trabajo, recurso que utiliza desde los 90 cuando contó con el aval sindical que dejó pasar la flexibilización laboral.
Metrogas tiene más de seis empresas subcontratadas entre las cuales se encontraba Tempared, empresa que no les depositó las cargas sociales a los trabajadores y que de un día para otro dejó a más de 50 familias en la calle.
Esto llevó a que los trabajadores despedidos se presentaran en las instalaciones del sindicato Stigas, quien pidió que Metrogas se haga cargo de los salarios adeudados por Tempared, cuestión que se concretó en los últimos días. El sindicato nunca pretendió un plan de reincorporación o pase a planta permanente de todos los trabajadores despedidos, ya que el mismo sindicato es a la vez juez y parte. Es sabido por los trabajadores que el propio sindicato maneja empresas tercerizadas y que el grueso de sus afiliados son trabajadores subcontratados, que trabajan por productividad y no tienen garantizadas las condiciones mínimas de seguridad, como quedó trágicamente demostrado en agosto de 2016 con la muerte de tres operarios mientras realizaban tareas en la vía pública.
El pago de los salarios adeudados no soluciona la situación de los trabajadores porque no les asegura su continuidad laboral, solo el pase a planta permanente puede dar una respuesta satisfactoria a los justos reclamos.
Mientras descarga un brutal tarifazo contra el pueblo, la empresa ve incrementarse sus acciones en la bolsa un 630% entre diciembre de 2015 y abril de 2017, a la par que a fines del año pasado recibió 759,2 millones de pesos en subsidios por parte del Estado. Metrogas con el apoyo del gobierno nacional de Cambiemos sigue apostando a incrementar sus ganancias a costa de escandalosos aumentos, los cuales afectan a miles de familias que no pueden pagar y apenas llegan a fin de mes.
La empresa sigue incorporando personal nuevo a su planta, en vez de priorizar la efectivización de los trabajadores que vienen desarrollando sus tareas en situación de desprotección. Estos trabajadores cuentan con la experiencia y capacitación requeridas para llevar adelante una labor tan peligrosa como es la manipulación del gas. Plata es lo que sobra pero se la llevan los ceos y sus entramados de corrupción.
En el marco del profundo tarifazo y de las graves irregularidades cometidas por la empresa, respecto de las cuales Myriam Bregman del Frente de Izquierda demostró en las audiencias contra los tarifazos del gas en septiembre de 2016 el nicho de corrupción que representan, se suma el fraude laboral llevado a cabo tanto por el gobierno de la ceocracia macrista como por el gobierno anterior que se asentó en el poder de la burocracia sindical empresaria que dejó pasar el ajuste, la precarización y tercerización laboral.
Hay millones de familias sin gas que podrían ser conectadas, si el suministro de un servicio público como el gas no fuera un gran negocio a costa de trabajadores y usuarios. Es necesario una salida de fondo que contemple el pase a planta permanente de los despedidos y todos los contratados, a la vez que garantice el acceso al gas a todas las familias, la inmediata anulación de los tarifazos, la apertura de los libros contables y la nacionalización de los servicios públicos para ser manejados por sus trabajadores, que son los que le ponen el cuerpo al trabajo, a los riesgos y los que ponen a rodar la maquinaria.