Con 28,510 decesos, México rebasó al Estado Español en víctimas fatales por covid-19. Según cifras oficiales, los casos confirmados ascienden a 231,770. Persiste negativa a pruebas masivas, mientras la clase trabajadora y los sectores populares ponen los muertos

La Izquierda Diario México @LaIzqDiarioMX
Miércoles 1ro de julio de 2020
De acuerdo con la Universidad John Hopkins, mientras el Estado Español reportó 28,364 muertes, México va por 28,510.
En el informe técnico de este 1 de julio, José Luis Alomía, director general de Epidemiología informó que son 231,770 los casos confirmados, de los cuales 24,734 son activos. Además hay 75,005 casos sospechosos.
Cuando se avanza en la política de apertura, los funcionarios de la secretaría de Salud insisten en que la pandemia va menguando. Pero según sus datos, 46,013 trabajadores del sector salud se contagiaron de covid-19, de los cuales fallecieron 683. Una situación muy preocupante.
Este mismo miércoles 1 de julio, trabajadoras y trabajadores del sector salud salieron a protestar contra despidos, por la falta de protocolos de bioseguridad y de equipos de protección personal adecuados. A pesar de su abnegación, personal de enfermería, técnicos, médicos, administrativos no dan abasto para atender la afluencia de pacientes a hospitales y clínicas. La desidia y la irresponsabilidad gubernamental los pone a todos en riesgo.
Cuestionado ante la movilización de trabajadoras y trabajadores del sector, el subsecretario López-Gatell, desde la comodidad de Palacio Nacional, buscó minimizar la protesta y justificar la actual crisis sanitaria con déficits del sector que se arrastran desde hace 30 años.
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Aunque es innegable que el sector público de salud se ha desfinanciado desde hace décadas y distintos gobiernos han avanzado en la subrogación de servicios, la realidad es que el gobierno de López Obrador prioriza el financiamiento de otros sectores, como la Guardia Nacional y el Ejército o sus megaproyectos, antes que reforzar al sector salud.
Especialistas del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades denuncian que no sólo se aplican pocas pruebas, sino que se aplican tarde. Mientras hasta el lunes 29 en México solo se aplicaban 63 pruebas por cada millón de habitantes, en otros países de Latinoamérica la proporción es mayor. En Argentina se realizan alrededor de 189, en Colombia 315, y en Chile, unas 819, siempre cada millón de habitantes.
La Ciudad de México encabeza la lista de las entidades con mayor número de casos confirmados, con 48,568; le sigue el Estado de México con 34,953, y Tabasco con 10,921.
En cuanto a los fallecimientos, de nuevo encabeza la capital del país, le sigue el Estado de México y tercero Baja California, donde la patronal maquiladora mantuvo sus actividades y puso en riesgo a la clase trabajadora de ese estado fronterizo. El costo de la insaciable sed de ganancias de los empresarios, a quienes el gobierno avala para que mantengan sus actividades mientras deja correr los despidos, son decenas de miles de vidas obreras en todo el país.
Cómo resolver la crisis sanitaria
Ante esta situación urge la unidad de las y los trabajadores de todos los sectores, empezando por salud, para exigir que se apliquen pruebas masivas y periódicas en todas las actividades esenciales, como salud, transporte, telecomunicaciones, producción, distribución y venta de alimentos y medicinas, limpia y recolección de residuos, entre otros.
Asimismo, para resolver la crisis del sector salud es indispensable la centralización del sector público y privado bajo control de sus trabajadores, incluyendo la expropiación sin pago de hospitales, clínicas y laboratorios farmacéuticos. Todas y todos las personas que laboran en el sector deben ser basificadas con un salario que por lo menos cubra el costo de la canasta básica, ajustado según la inflación, así como servicios públicos, vivienda, vestido, calzado y esparcimiento.
El gobierno de López Obrador dice “primero los pobres”, mientras da la mano a los empresarios y acata todas las órdenes de Trump. Ante esto, es necesario un política alternativa en favor de las mayorías. Es urgente el aumento de presupuesto al sector salud en base al no pago de la deuda externa e impuestos especiales a los grandes magnates de México, como Carlos Slim, Ricardo Salinas Pliego y Germán Larrea, así como a todas las trasnacionales que operan al sur del Río Bravo y que se enriquecen a costa de la superexplotación de las y los trabajadores mexicanos.