Madrid y Catalunya son las únicas autonomías que mantienen unas tasas de 400€ por cursos de Formación Profesional Superior, siendo las comunidades donde más estudiantes se quedan sin plaza. 40.000 aspirantes se quedaron fuera de la Formación Profesional en estos dos territorios en el curso 2021/22. A nivel estatal fueron cerca de 50.000 personas.

Irene Olano Madrid
Lunes 22 de mayo de 2023

Más de la mitad de los jóvenes que tratan de acceder a un Grado Superior en Madrid se quedaron sin plaza, tal y como denuncia el sindicato Comisiones Obreras. Un problema que se agrava cuando se trata de grados de alta demanda, como los relacionados con disciplinas sanitarias donde el 90% de las solicitudes se rechazan.
Los y las jóvenes acceden a una Formación Profesional donde la empresa privada cada vez tiene más poder. Las FP públicas incluyen un gran número de horas de prácticas (en algunos casos como en la FP dual duran un curso entero) que las empresas privadas utilizan para nutrirse de una mano de obra barata durante varios meses seguidos. En muchos casos, además, la empresa no tiene que realizar ningún pago a los estudiantes, por lo que se trata de trabajo gratuito.
En el caso de Madrid y Catalunya los estudiantes “pagan por trabajar” dado que los gobiernos autonómicos mantienen unas tasas para la FP superior de 400€ que suponen un impedimento más para las familias más precarias, que no solo no pueden permitirse la matrícula en un centro privado, sino que además deben pagar una matrícula para una formación enfocada en instruir a sus hijos para acceder a un mercado altamente precarizado.
Debido a la gran cantidad de estudiantes que no pueden acceder a los centros públicos, en Madrid y Catalunya se han multiplicado el número de matriculaciones en la formación privada. Entre Grados Medios y Superiores, el incremento en la última década ha sido de un 105% en Madrid. Una situación que recuerda a la situación que también se vive en los colegios de este territorio, donde en el curso 2019/20 40.000 estudiantes tuvieron que desplazarse de su distrito, a menudo a centros privados o concertados.
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El sindicato UGT denuncia que el aumento de plazas año a año es muy insuficiente y consideran que el aumento de solicitudes se ha convertido en una oportunidad de negocio que están aprovechando las empresas privadas para aumentar la oferta de plazas. Algo con lo que el gobierno del PP, amigo de las empresas, no tiene ningún problema y que también se acepta con pasmosa permisividad por parte de la Generalitat catalana, supuestamente más “progresista”.
En el caso de Madrid, se trata de la comunidad que menos invierte del Estado español en educación pública por alumno. Según datos del Ministerio de Educación, la inversión por estudiante en los centros públicos es mil euros inferior a la media nacional. En cambio, el desembolso en centros concertados ha aumentado desde 2009 por encima del 26%. En esta Comunidad, además, hay unas cinco veces más plazas en el Bachillerato privado que en el público, mientras que la oferta de la FP privada ha aumentado en la última década la obscena cifra de un 700%.
#28M Frente a la derecha en #Madrid no hay alternativa para la clase trabajadora, las mujeres y la juventud. Por eso desde @CRTorg decimos #LoQueNadieDice
📹 En este video, nuestro compañero Víctor Muñoz, docente de secundaria, nos habla de la crisis de la #educación.
🔴 En estas… pic.twitter.com/VH76KyObxI— IzquierdaDiario.es (@iDiarioES) May 18, 2023
Algo que no solo depende de la Comunidad: los Presupuestos de 2023 aprobados por el gobierno del PSOE y Unidas Podemos continúa infrafinanciando los servicios públicos como la sanidad y la educación, porque la mínima subida presupuestaria se contrarresta con la elevada inflación del año anterior. Todo ello mientras las prioridades están claras: el presupuesto militar y en defensa aumentó en estos PGE un 26%, haciendo que los presupuestos sean los más militaristas de los últimos cuarenta años.
Es necesario que estudiantes, profesionales de la educación y el resto de la clase trabajadora exijamos una educación 100% pública y gratuita, donde las empresas privadas dejen de decidir qué estudiamos y cuánto nos cuesta, algo que sucede de igual manera en la universidad, a través de los Consejos Sociales. Debemos exigir el fin de las tasas prohibitivas también en la formación profesional y un aumento de plazas que permita que el estudiantado pueda acceder al grado de su gusto sin necesidad de tener que ir a la escuela privada.