Miles de personas se concentraron en varias ciudades griegas para apoyar la posición del Gobierno en las negociaciones que se celebraron este miércoles en Bruselas en el marco del Eurogrupo. El domingo 15 están previstas movilizaciones en varios países y ciudades. Las negociaciones comenzaron marcadas por la inflexibilidad alemana.
Jueves 12 de febrero de 2015
Fotografía: EFE
En Grecia en la tarde del miércoles se concentraron unas 15.000 personas en Plaza Syntagma, en Atenas, en una manifestación convocada bajo el lema de "un respiro para la dignidad", informó la agencia EFE.
Las manifestaciones, convocadas por diversas plataformas ciudadanas, se desarrollaron en puntos emblemáticos del país, como la plaza Syntagma en Atenas y la Torre Blanca en Salónica, así como en cinco localidades de Creta, en Patras, Lamía, Volos, Kastoriá, Kalymnos, Lesbos, Kalamata, Kavala o la isla de Syros, entre otros.
Los actos coincidieron con la celebración de la reunión extraordinaria del Eurogrupo para tratar la situación de Grecia, de la que, sin embargo, no salió una decisión este miércoles.
Las manifestaciones culminarán el próximo domingo con nuevos actos que se han previsto en 20 ciudades y 15 países, como Portugal, Reino Unido, Francia, Italia, Dinamarca, Finlandia, Holanda o Brasil.
La convocatoria de este miércoles se organizó en las redes sociales a partir de un movimiento espontáneo que se generó la semana pasada, tras la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de no aceptar los bonos griegos como garantía en las operaciones de refinanciación.
En aquella ocasión cerca de 7.000 personas salieron a la calle en Atenas para cerrar filas en torno al Gobierno de Alexis Tsipras y protestar contra lo que denominan "chantaje" de la Unión Europa.
La reunión del Eurogrupo comenzó marcada por la inflexibilidad alemana y del resto de la UE.
Grecia “debe finalizar en condiciones" el actual programa de rescate, "o no tenemos ningún programa", dijo el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, mientras que su homólogo francés, Michel Sapin, abogó porque la eurozona respete el resultado electoral griego y Atenas sus obligaciones.
Para Alemania, "no se trata de definir líneas rojas" entre la eurozona y el nuevo Ejecutivo de Alexis Tsipras, matizó.
"Tenemos un programa, que hemos ampliado porque Grecia todavía tiene bastante que cumplir. Si Grecia lo desea, se puede negociar en este marco con las tres instituciones, que ya no deberíamos llamar ’troika’, pero que son las tres instituciones", dijo en alusión a los acreedores de la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En cuanto a la propuesta de Atenas de elaborar junto con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) un nuevo plan de reformas, el titular alemán de Finanzas dijo que ese organismo puede “ayudar a construir la estructura de las Administraciones en Grecia”, un aspecto en el que -opinó- ese país “tiene aún mucho que hacer".
Su homólogo francés, Michel Sapin, dijo que las conversaciones se basan en dos principios: el respeto del voto de los griegos y su voluntad expresada de que haya cambios, y el respeto "absoluto" por parte de Grecia a sus compromisos.
El ministro austríaco de Finanzas, Johann Georg Schelling, por su parte planteó: "estas reglas hay que cumplirlas. Todos, la CE y el BCE. Eso se ha establecido así legalmente. Uno puede hablar de reglas en el futuro pero (sobre) las actuales no".
Michael Noonan, titular irlandés de Finanzas, cuyo país estuvo bajo un programa de rescate, comentó que su Gobierno "no ha tomado ninguna decisión" ante la eventualidad de que Irlanda pueda reclamar un trato similar al que Grecia pudiera conseguir en esta negociación.
El gobierno de Grecia ha expresado su intención de llegar a un acuerdo “favorable para todos”. El nuevo ministro griego de Finanzas, Yanis Varufakis, descartó este miércoles tajantemente una salida de Grecia del euro.
La posición de los socios del Eurogrupo es mantener el programa de rescate impuesto por la Troika, que implica que la crisis la sigan pagando los trabajadores y el pueblo de Grecia.
Más que nunca aparece necesaria una movilización en Grecia y la solidaridad internacional, contra el chantaje del BCE y la Troika, por el no pago de la deuda y un programa general favorable a los trabajadores y el pueblo.