A dos días de la Cumbre del Clima de la ONU, miles de personas exigieron medidas contundentes con respecto a la emisión de los gases que provocan el efecto invernadero
Catalina Ávila @linaa_avila
Martes 23 de septiembre de 2014
“Tenemos que rechazar la idea de pintar de verde el capital” -dice la Declaración de Nueva York sobre el Cambio Climático, que ya logró la adhesión de más de dos mil organizaciones a lo largo y ancho de todo el mundo y a partir de la cual se organizaron dos mil seiscientos actos y movilizaciones el pasado 21 de septiembre en más de 150 países- Reemplazar al capitalismo con un nuevo sistema que busque la armonía entre los seres humanos y con la naturaleza y no un modelo de crecimiento sin fin -como el que promueve el sistema capitalista- para hacer cada vez más y más ganancias”.
Las movilizaciones y la jornada mundial contra el cambio climático se realizaron con el fin de presionar a los políticos que participarán de la Cumbre del Clima a comprometerse a minimizar, en sus naciones, las emisiones de los gases que contribuyen al efecto invernadero y el cambio climático. “El objetivo de la cumbre, cuya celebración se enmarca en la 69 asamblea de la ONU, es que los compromisos que cada país anuncie en Nueva York se reflejen en la negociación del nuevo tratado sobre el cambio climático, que comienza a finales de este año en Lima y que deberá cerrarse 12 meses después en París. Será el primer encuentro de alto nivel tras el fracaso en Copenhague, hace cinco años”, informó El País.
Los científicos afirman que, de continuar el mismo grado de emisión de gases dañinos para la atmósfera, la temperatura aumentará, a fin de siglo, cuatro grados con respecto a la era preindustrial. Explica la declaración: “Las emisiones de gases de efecto invernadero empezaron hace 250 años con la revolución industrial y se aceleraron durante el siglo pasado. A partir de este análisis, está claro que el modelo industrial extractivista y productivista para el beneficio de unos pocos es la causa principal del problema”.
Durante la jornada se destacaron ciudades como Berlín, Londres, París, Madrid y Río de Janeiro, Buenos Aires, Bogotá, Auckland, Nueva Delhi y Estambul. En Buenos Aires, por ejemplo, se realizó una concentración en el Planetario en apoyo a la jornada mundial con bandas, talleres y diversas actividades de concientización ambiental; en Bogotá, cientos de personas marcharon por una de las principales avenidas de la ciudad hasta el Parque de los Periodistas, la mayoría en bicicletas; en Madrid, otros cientos de manifestantes se movilizaron al Ministerio de Medio Ambiente con pancartas que rezaban: “No hay planeta B”, “cambia tu vida, no tu clima” o “nuestro clima, es tu decisión”.
Sin embargo, Nueva York fue el escenario más importante del 21 de septiembre: más de 300 mil personas se movilizaron hasta el Time Square para exigir cambios radicales en políticas ambientales, a dos días de la Cumbre del Clima de la ONU que se realizará en la ciudad y que tendrá a más de 120 jefes de estado como participantes. En Cophenhague –la anterior cumbre climática- se había acordado la creación de un Fondo Verde para el Clima, que a partir de 2020 pretendía recaudar unos 100 mil millones de dólares anuales para financiar proyectos climáticos en los países en desarrollo. Sin embargo, hasta ahora sólo se recaudaron 50 millones de dólares.
“Es necesario un nuevo sistema que responda a las necesidades de la mayoría y no de unos pocos. Para avanzar en esta dirección, es necesaria una redistribución de la riqueza que ahora está controlada por el 1% de la población mundial”, continúa la declaración que tuvo un gran nivel de adhesión y cuyas consignas levantaron más de seiscientas mil personas en todo el mundo, según informó People´s Climate.