Este 19 de Septiembe se celebra otro año más del "día de las glorias del ejército", abriendo un debate no solo con la derecha golpista, sino con la reivindicación de sectores de la izquierda hacia los denominados "militares constitucionalistas".
E.E. Vergara Valparaíso, Chile
Martes 20 de septiembre de 2016
El día de ayer se conmemoró un año más en lo que históricamente se ha denominado como “El día de las glorias del ejército”. La fecha –cuyo origen se remonta a la batalla de Chacabuco en 1817- se caracteriza por demostrar el implemento militar con que cuenta la defensa, y donde las distintas instituciones de orden y seguridad del estado desfilan, y se presentan ante las autoridades del gobierno.
Sin embargo dentro de este contexto de glorificación de los militares, hay organizaciones como la Unión Nacional Estudiantil o Izquierda Libertaria, que intentan reivindicar un rol “progresivo” –según ellos- de las Fuerzas Armadas en ciertos momentos de su historia. Por tanto es necesario debatir respecto a estas posturas y el trasfondo ideológico-estratégico que encierran.
Contexto de la fecha y su origen histórico
El primer acontecimiento que colocaría a las fuerzas armadas al centro, tiene relación con la Batalla de Chacabuco de 1817, donde se enfrentaron el Ejército Libertador comandado por José de San Martín (con el apoyo de las tropas de O’Higgins) y el Ejército realista, todo esto enmarcado en la guerra independentista en contra de la monarquía española. De aquí se desprenderán diversas batallas como las de Talcahuano o Cancha Rayada, llegando finalmente a la Batalla de Maipú, consagrándose el famoso abrazo entre San Martín y O’Higgins.
Una serie de guerras y conflictos, se irán presentando a través de los años, hasta que un día se instalará finalmente la conocida “parada militar” en 1896, y originándose “el día de las glorias del ejército” el 19 de septiembre de 1915, bajo el gobierno de Ramón Barros Luco, como una celebración a nivel nacional, que rememora las acciones efectuadas por la institución a través de su historia.
Militares constitucionalistas ¿una respuesta democrática y popular?
En el desarrollo de las fuerzas armadas desde aquellos años, es que algunos sectores de izquierda han planteado una ubicación democrática de las fuerzas armadas, sobre todo en el período de la Unidad Popular. Dos ejemplos que toman los sectores de centroizquierda, son el del conocido René Schneider, quien fuera asesinado en el marco de las elecciones de 1970, y Carlos Prats, ministro del interior, del Gabinete Cívico Militar, levantado por Salvador Allende en Noviembre de 1972.
Ambos se posicionan desde un respeto irrestricto a la constitución chilena, donde no podemos dejar de lado su trasfondo, es decir la legalidad del Estado burgués, ya que es imposible acabar con dicha legalidad, sin una revolución, y sin la toma del poder de la clase obrera.
De aquí es que el mismísimo Carlos Prats, junto al dirigente del Partido Comunista Orlando Millas, elaboran el Plan Prats-Millas, un plan del gobierno de Allende, que consistió en devolver la mitad de las fábricas a sus dueños, plan que solo pudo retroceder gracias a la organización de miles de trabajadores y el poder de los denominados Cordones Industriales.
O incluso la misma ley de control de armas, que significó la persecución y desarticulación de los sectores más avanzados de la clase obrera, cuyas fábricas comenzaban a ser requisadas, en un momento en que la posibilidad del golpe de estado, prácticamente se consumaba.
Es decir el límite y la desmolarización de importantes franjas de la clase obrera y sectores populares, fue aquella confianza en la constitución, que defendían tanto el gobierno de la Unidad Popular como los militares férreamente, constitución a la cual también se señían empresarios y terratenientes, buscando defender sus inetreses de clase.
Ningún honor y ninguna gloria a los represores del Estado
Las Fuerzas Armadas como institución, siempre han tenido el objetivo de ser el brazo auxiliar armado de los gobiernos democrático-burgueses, reprimiendo a trabajadores, mujeres, estudiantes y cualquier sector crítico a su política. Es necesario evidenciar el trasfondo tras aquellos mitos, que colocan un rol progresivo de los militares, en ciertos momentos de la historia de nuestro país. Por más a izquierda que quiera presentarse a dicha institución, como algunos sectores de la centroizquierda lo quieran exponer, la historia ha mostrado lo contrario.
Políticas que vayan en perspectivas de reformar las FF.AA y querer darle un carácter democrático, solo alimentan la ilusión en instituciones, cuya génesis es la represión del pueblo, y la lucha por la revolución socialista.
Este mes de septiembre que se ha caracterizado por la impunidad de los asesinos y torturadores de la dictadura, manteniendo los pactos de silencio, o las solicitudes de los mismos, buscando beneficios, es fundamental mostrar el carácter nefasto e irreformabilidad de las instituciones represivas del Estado.
Hay que echar abajo la herencia patriótica que le rinde pleitesía a la bandera, y amplificar las redes de solidaridad internacional, junto a la clase obrera y los oprimidos del mundo entero.