Según la información dada a conocer por la Ministra los despidos tuvieron un aumento explosivo respecto del mes de abril, las causales de término del plazo y las necesidades de la empresa representan el grueso de los casos.

Daniel Vargas Antofagasta, Chile
Viernes 15 de mayo de 2020
La Ministra del Trabajo, María José Zaldivar, entregó un nuevo balance a propósito de las cifras de empleo en el país.
Según informó, las cartas de despido durante el mes de abril llegaron a las 238.115, es decir un 11,4% más que las informadas en el mes de abril del 2019.
Conforme al detalle dado a conocer, los despidos por necesidades de la empresa (la causal más habitual para despedir en Chile) aumentaron un 72% respecto del año pasado, alcanzando los 66.024 casos.
A propósito de esto la Ministra Justificó los despidos ligándolos a la situación económica post estallido social, olvidando el reparto de utilidades que vimos en LATAM o el fallido en Cencosud (donde es accionista).
Con esto justificó los despidos señalando que “que una menor actividad económica lleva a las empresas a reducir sus planillas de trabajadores como medida de sostenibilidad", es decir las empresas mantienen sus negocios arrojando familias a la calle.
No obstante, el aumento explosivo de los despidos se dio respecto de otras causales. Por un lado los contratos a plazo implicaron un aumento en los despidos de un 30%, hasta los 83.265 casos.
Finalmente los despidos por “Caso fortuito o fuerza mayor” llegaron a los 1.812 despidos, un aumento de un 508% respecto del año pasado. Por otro lado los despidos por liquidación concursal de la empresa implica 375 casos, que de todos modos significa un aumento de 1.400%.
Los sectores más afectados por esta situación son el de transporte y almacenamiento, que comprende 9.965 despidos que implican un 53% de aumento, seguido del sector construcción, con 58.548 despidos y un 16% de alza, o servicios administrativos, con 32.849 despidos y un aumento de un 11% respecto del año pasado.
Por otro lado, también se dieron a conocer los primeros alcances de la odiada “Ley de Protección al Empleo” que tendría involucradas a más de 80 mil empresas, las cuales solicitaron acogerse a esta verdadera ley de destrucción del empleo.
Con 80.498 empresas sometidas a esta ley se abarcan a 549.155 trabajadores que estarían afectos a las suspensiones.
Así mismo se informó que entre el 30 de abril y el 8 de mayo se realizaron los primeros pagos por suspensiones. Cerca de 267 mil trabajadores con contrato indefinido recibieron un promedio de $421.000 pesos, mientras que los 38 mil trabajadores a plazo recibieron un promedio de $312.000 pesos.
Siendo los sectores más afectados el comercio y la reparación de vehículos (con 111.803 suspendidos y representando un 24% del total), 21,7% a actividades de alojamiento y servicio de comidas, un 14% a construcción, un 8,4% a la industria manufacturera (involucrado a 38.577 trabajadores, entre otros servicios.
Ante esta gravísima situación que viven cientos de miles de familias trabajadoras hay que tomar medidas urgentes. Partiendo por prohibir por ley los despidos, para que no queden familias en la calle en medio de esta terrible pandemia que ya lleva más de 30 mil contagiados a nivel nacional con cerca de 400 fallecidos.
Existe una iniciativa presentada por parlamentarias de la oposición (Vallejo y Yeomans) pero que duerme en el parlamente y seguirá durmiendo si organizaciones sindicales como la CUT o el Colegio de Profesores, que son dirigidas por partidos de oposición, no dejan su cuarentena.
Catalina Perez, presidenta de Revolución Democrática, por ejemplo, señaló que “cuando una escucha hablar a Briones o a Zaldívar pareciera que están más preocupados de cuidar el bolsillo de los empresarios que el de las propias familias. En este momento es importante dar certezas y para eso es prioridad proteger el empleo”.
Sin embargo estas declaraciones o iniciativas legislativas son para la prensa, ya que mientras promueven, de palabra, la protección de los trabajos y se ofuscan denunciando al gobierno, en lo hechos votan leyes como la ley de destrucción del empleo.
Para hacerle frente a los despidos hay que organizar la resistencia. Un ejemplo de esto es la campaña contra los despidos que vienen impulsando sindicatos, organizaciones sociales y diversos dirigentes, denuncian que la CUT se mantenga a la espera dejando pasar estos ataques mientras los trabajadores mantienen con la cabeza gacha.
“Mientras la CUT se mantiene en cuarentena, oficiando de observador privilegiado de este ataque a la clase obrera, se empiezan a ver los primeros intentos de los trabajadores para romper el cerco impuesto por la pasividad de los grandes sindicatos y por los grandes medios de comunicación” destacando las luchas de trabajadores portuarios, mineros, metalúrgicos o los caos de los trabajadores de la salud en Hospitales, como el Barros Luco o el Sótero del Río.
Llaman a poner en pie una coordinación nacional contra los despidos, las suspensiones y las rebajas salariales. “Si queremos somos una fuerza imparable que se hizo evidente para todos en la rebelión popular con el paro más grande de las últimas décadas, el 12 de noviembre. Pongamos nuevamente a los trabajadores en primera línea sacando a la CUT de su sillón, para poner todas las fuerzas al servicio de pararle la mano a Piñera y sus empresarios amigos” señala el comunicado que puedes leer a continuación: