Este lunes el ministro de Economía, Lucas Palacios, anunció que extenderá la vigencia para la Ley de Protección del Empleo, la ley que permitió que grandes empresarios multimillonarios suspendieran a los empleados a destajo, votada desde la UDI hasta el PC.
Martes 18 de agosto de 2020
Por supuesto que ésta es una manera que tiene el gobierno empresarial de Sebastián Piñera, de pasar por alto una ley que supuestamente era de emergencia para salvar a las pequeñas empresas o pymes, pero que se utilizó para que los grandes empresarios no tuvieran que pagar sueldos a los trabajadores y no tuvieran que perder ni un peso de su abultado bolsillo, mientras que los empleados suspendidos fueron arrojados a sus casas a recibir cajas de mercadería totalmente insuficientes y míseras.
Además, el ministro agregó que “hay que compatibilizar la disminución de contagios con el autocuidado, más la reapertura de los sectores económicos”, es decir, siguen con la nefasta estrategia de culpabilizar a la gente por la gran cantidad de contagios, cuando han sido ellos los que han gestionado una vergonzosa forma de lidiar con la pandemia.
Por otro lado, este domingo recién pasado Piñera presentó el Plan “Paso a Paso, Chile se Recupera”, con el que espera generar los 1,8 millones de empleos perdidos y recuperar las 700 mil suspensiones.
Según dijo, el plan incluye la ejecución durante el 2020 y 2021 de más de 2.500 proyectos por 34 mil millones de dólares, como 27 billones de pesos aproximadamente. Esto permitiría crear más de 250 mil empleos en todo el país.
Ante esto, el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, dijo que “la recuperación de la economía y del empleo es la prioridad nacional”, como si en algún momento cuidarle el bolsillo a los empresarios no hubiera sido la prioridad. Además, insistió en que hay que “buscar unidad y acuerdos” con la oposición, siendo que los mismos partidos que dicen serlo, son los que votaron la Ley de Protección del Empleo y han resguardado que la derecha y el gobierno hagan lo que quieran y sigan pisoteando a la clase trabajadora.
Otra ministra que quiere aparentar preocupación por el desempleo es María José Zaldívar, quien dirige la cartera de Trabajo, y de manera hipócrita dijo que "este es un tema que nos preocupa muchísimo porque detrás de estos trabajadores que han perdido su fuente laboral hay familias que han visto sus sueños truncados, que ven que las posibilidades se cierran y que claramente tenemos que dar señales claras".
¿Ahora hay preocupación por los trabajadores? ¿ahora hay preocupación por nuestras familias y sueños? Cuando han sido ellos los encargados y responsables de mandar a nuestras familias a morir de hambre, a salvarse con lo que se pueda, y a aguantar hasta fin de mes con una miserable caja de alimentos basada prácticamente en fideos y arroz.
¿Y la CUT?
El mismo partido que votó la Ley de Protección del Empleo junto con la UDI, el Partido Comunista, es el mismo que tiene la dirigencia de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), que con su presidenta, Bárbara Figueroa, han hecho una cuarentena política desde sus apernados puestos en la pirámide de la burocracia que ha significado una enorme tregua con el gobierno de Piñera, el que desde octubre nos reprimió, asesinó, torturó y mutiló, y que con la pandemia no hizo más que ataques a la clase trabajadora.
Ahora apareció solamente para decir que "no nos cerramos al debate de subsidio al empleo, pero tiene que ser con condiciones: que no se pueda despedir trabajadores, que se garantice que la contratación sea sobre pisos dignos, que esto sea en base también a empresas que no tengan ni prácticas antisindicales y que no estén haciendo sólo la declaración de las cotizaciones previsionales, sino que efectivamente las tienen que tener pagadas".
El gobierno anuncia que quiere recuperar 1,8 millones de empleo, pero con la extensión de la Ley de Protección sabemos que mantendrán a la clase trabajadora en condiciones precarias, con extensas jornadas y bajos salarios. La CUT mantiene su silencio cómplice sin un plan concreto para enfrentar esta situación, llamando a participar del proceso constituyente para que en un futuro incierto los trabajadores podamos tener condiciones “dignas” de trabajo.
Para enfrentar a este gobierno que precariza a nuestras familias y a la CUT que no los defiende, nos proponemos levantar una alternativa de la izquierda, anticapitalista y de los trabajadores que luche por poner fin a esta situación para que la crisis la paguen los empresarios.
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Benjamín Vidal
Periodista - Universidad de Chile