Reproducimos a continuación una columna escrita por una trabajadora de la educación de Valparaíso y de la agrupación Nuestra Clase, frente a las declaraciones del Ministro Figueroa sobre no cerrar la posibilidad de volver a clases el 2020.
Miércoles 22 de julio de 2020
Durante esta semana se han escuchado opuestas declaraciones con respecto a la vuelta a clases, mientras las autoridades de salud y educación señalan ver un elemento positivo en el plan de retorno, diversas voces rechazan esa posibilidad en lo inmediato.
El ministerio educación ha insistido en su propuesta del retorno a las aulas a través de su plan de desconfinamiento paso a paso señalando que la ausencia de clases presenciales afectaría socioemocionalmente los estudiantes impidiéndoles adquirir aprendizajes. Pero ¿Qué pretenden con esta respuesta tan superficial de la situación?, desconocen el riesgo inminente de contagio esto significa o simplemente ¿Nuestras vidas no les importan?
Por su parte, el ministro de salud Enrique París se manifiesta de manera bastante imparcial frente al tema hablando del respeto que le merecen cada una de las opiniones en relación al tema sin priorizar el problema sanitario ni la realidad a la que se enfrentarán las comunidades educativas en este contexto.
Creemos que el tema del retorno a las aulas no tiene que ver necesariamente con un tema de respeto de las opiniones, sino que deben obedecer al análisis acucioso de los de los expertos en temas del control de la pandemia y principalmente escuchar a las comunidades educativas y particularmente a las familias.
El retorno a clases presenciales no pude exponer a las comunidades educativas, a los trabajadores, profesores y estudiantes a ser focos de posibles contagios, por el contrario este retorno sólo puede ser posible en la medida en que las comunidades educativas presenten las condiciones y recursos necesarios para resguardo de la salud de manera rigurosa.
No podemos arriesgar a nadie hacer objeto del experimento que las autoridades pretenden avalar. No podemos poner en riesgo la vida de nuestros estudiantes de sus familias ni de nosotros mismos como trabajadores de la educación. ¿Cuál es la propuesta conjunta de los ministerios de salud y educación?
Es por esto que exigimos este gobierno criminal y estás autoridades que en su lógica neoliberal sólo piensan en manejar las cifras para insistir en un retorno a las actividades escolares sin ningún resguardo en virtud del contexto actual en que nos encontramos.
Debemos exigir que se redoblen los aportes a quienes hoy están sufriendo las consecuencias de las marcadas desigualdades sociales, hoy no sólo tenemos una crisis de salud con la pandemia sino una grave crisis económica marcada por el desempleo y el hambre. Por ejemplo asegurar un salario de emergencia para los trabajadores informales, realizar testeos masivos y mejorar la infraestructura tanto en educación y salud.
Este gobierno no ha entregando aportes reales y suficientes para solucionar el tema del hambre ni para solucionar el tema de la conectividad digital ni menos para entregar este 10% del dinero de las pensiones que le pertenece a los trabajadores.