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Red Internacional
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Crisis en el oficialismo. Moderación y unidad: el pedido de sectores albertistas en el hervidero del Frente de Todos

En una carta firmada por ministros, intelectuales y personajes de la cultura vinculados al Presidente apelaron al ya repetido “fantasma del neoliberalismo” para justificar al acuerdo con el Fondo y apelar a la unidad al kirchnerismo. Pero ¿Dónde están la derecha y el ajuste sino en la subordinación a los mandatos de Washington y la legitimación de la estafa macrista?

Diego Iung @IungDiego

Martes 15 de marzo de 2022 09:06

El texto, titulado “La unidad del campo popular en tiempos dificiles”, es un nuevo intento de cerrar grietas en el oficialismo, en momentos en que estas aparecen cada vez más expuestas, con cruces de todo tipo en medios y redes sociales.

Figuran en el mismo las firmas de Sabina Frederic, Cecilia Todesca, Alejandro Vanoli, Jorge Alemán, Cristina Caamaño y Dora Barrancos, entre otros.

Enfrentar a la derecha

Una pregunta va a recorrer el conjunto del texto: “¿Cuál es la mejor estrategia para enfrentar en la etapa actual a las fuerzas de la derecha, la ultraderecha y el neoliberalismo que se muestran activas y con una fuerte capacidad de interpelación social?"

“Todas esas dificultades se agravan porque en varios casos la unidad vive procesos de tensión y podría terminar en un proceso de alta fragmentación. Donde eso ocurra -y esta es nuestra principal preocupación, aquello que motiva este escrito- habrá un camino expedito para el retorno del neoliberalismo, seguramente en una versión acentuada y con mayor potencia destructiva, más allá de las formas que asuman coyunturalmente las candidaturas. En un momento de alto cansancio y desgaste social por crisis profundas, la política transformadora necesita evitar que esos debates aparezcan como desconectados de ese malestar.”

Curioso momento para apelar al siempre acechante fantasma de la derecha, cuando el fantasma del Fondo ya recorre la Argentina. Ya no sólo frente al fortalecimiento de la oposición derechista que ganó en las últimas elecciones legislativas, sino directamente de intentar justificar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional - si ese no es el emblema del neoliberalismo, ¿Cuál es entonces? - que plantea como punto nodal las revisiones períódicas trimestrales sobre la Argentina. Es decir, habla del fantasma de la derecha el mismo Gobierno que acaba de cerrar un verdadero “pacto de coloniaje”, como planteóNicolás del Caño.

Luego de dos años de negociaciones, se legitimó la estafa macrista, el multimillonario préstamo que financió la fuga (o estampida) de capitales, y recaen sobre el país años de subordinación y ajuste, al calor de las metas cada vez más duras que irán imponiendo desde Washington.

Unidad … ¿para qué?

Los autores continúan planteando, alrededor del ascenso de gobiernos de derecha en los últimos años en algunas partes del mundo, que “En el inicio de aquel ascenso de la derecha hubo quienes postularon que sólo con una radicalización equivalente el campo popular podía volver a construir mayorías. Sin embargo, hasta ahora ningún proyecto de esas características pudo triunfar ni en Europa ni en América Latina”.
Y vuelven a postular la “Unidad para defender la democracia y los derechos humanos. Unidad para repudiar la persecución política contra líderes populares y, ahora mismo, contra la violencia inusitada contra nuestra vicepresidenta en el Congreso. Unidad para construir la transformación material progresiva sobre la cual se despliegue el día a día de los trabajadores y sus familias. Unidad para fortalecer a nuestro gobierno y a nuestro Presidente”.

Curiosa derrota inevitable la que postulan los autores desde adentro del mismo peronismo que, no solo cuenta con todas las herramientas del estado, sino que sus dirigentes encabezan la CGT, la CTA los movimientos sociales. Así como en 2017 se buscó canalizar por vía electoral a aquella bronca que en las calles le puso un freno a Macri cuando hizo votar la reforma jubilatoria, hoy se sigue planteando la imposibilidad de utilizar esa enorme fuerza social para enfrentar el ajuste, a la derecha y pelear por otra perspectiva.

Lejos de eso, se trata del Gobierno que profundizó el recorte a los jubilados que profundiza lo iniciado por Macri en 2017, el desalojo brutal en Guernica y otras ocupaciones de tierra para vivir ante ese emergente que es la falta de vivienda en Argentina, una pobreza que supera al 40 % de la población y que se va a profundizar en los próximos meses con una inflación galopante, y hasta la continuidad en la cárcel de Milagro Sala, son algunos elementos que hacen al saldo de más de dos años de gestión del Frente de Todos y parecen dejar solo para un rejunte de promesas electorales tardías incluidas en este texto que también firman Ricardo Forster, Eduardo Aliverti, Daniel Catalano, Ricardo Rouvier o María Esperanza Casullo.

De conjunto, el albertismo apela a profundizar la ya desbordante “moderación”, cuando lejos quedaron las promesas elementales que postuló el Gobierno en estos años. Pero a no equivocarse. Lejos de cualquier “radicalización”, por más tuits, videos, denuncias de ajuste y oportunas cartas que tengan lugar cada tanto, luego de más de dos años de ajuste y profundización de la entrega, el sector identificado con el kirchnerismo y la vicepresidenta sigue siendo parte integrante de este Gobierno, funcional a dialogar electoralmente con la creciente bronca de aquellos votantes del Frente de Todos cada vez más defraudados en sus expectativas. Se verá si la disputa en su interior continúa agravándose, pero lo que es seguro es que hasta acá se trata de un proyecto de Gobierno compartido.

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Como dijola diputada Myriam Bregman en momentos en que en el Congreso se disponía a votar el acuerdo con el Fondo: "Nos dicen que no da la correlación de fuerzas. Sepan que el Frente de Izquierda Unidad, estas diputadas y diputados que están acá van hacer todo lo posible por conquistar esa correlación de fuerzas que permita tirar abajo este acuerdo que permita terminar con la decadencia nacional. Sabemos que hay que empezar por el desconocimiento soberano de la deuda como parte de una serie de medidas que implican cuestionar este sistema de bancos privados que son los que organizan la fuga, legal e ilegal, poniéndolos bajo la estatización bajo control de los trabajadores, sabemos que hay que terminar con que cuatro oligopolios manejen la entrada y salida de divisas del país con el monopolio del comercio exterior. Son todos corresponsables y más temprano que tarde como está pasando en América Latina, como ha pasado siempre en la historia, los pueblos se los demandarán".

Pelear por otra perspectiva, que parta de organizar la enorme fuerza social de millones de trabajadores ocupados y desocupados, para enfrentar la subordinación al Fondo y postular otra alternativa, que desconozca esa deuda ilegítima, ilegal y fraudulenta y en su lugar