El rol del Frente Amplio en la Convención Constitucional ha sido sostener con todo la trampa y el desvío de la rebelión, llegando a acuerdos con sectores de la derecha, que es minoría en la convención, incluso aprobando un mecanismo que permitirá que obtengan cargos en la mesa directiva.

Elizabeth Fernández Profesora
Jueves 29 de julio de 2021
Apuestan a una “ilusión” apelando a una diversidad democrática ahora, que permita a la derecha incluirse en la mesa directiva para así contribuir a callar sus críticas. Es por esto que aprobaron el mecanismo que permitirá el ingreso de uno o dos personeros de la derecha a la mesa directiva, pero esto no es nuevo, debido a que ya hace una semana atrás constituyentes ligados a la “vocería de los pueblos” denunciaron que el Frente Amplio se había aliado con la derecha para lograr presidir la comisión de reglamento de la convención dejando atrás a Natividad Llanquileo en aquella oportunidad, esto nuevamente se produjo durante la jornada de ayer, luego de que el Frente Amplio votara junto a la derecha, por Javier Fushlocher dejando fuera al PC representado por Valentina Miranda, para la coordinación de la “comisión de participación popular”.
Esta estrategia de conciliar con la derecha del rechazo, que en absoluto representan a sectores del pueblo y los trabajadores, es más, están en contra de sus intereses, es completamente estéril y en última instancia completamente servil a la derecha, que siendo minoría, le entregan tribunas políticas para seguir defendiendo el legado de Pinochet.
El escudarse en no “quitar legitimidad al proceso” es sólo un subterfugio para ocultar sus propias intenciones. El Frente Amplio desde su constitución ha apostado a construir un proyecto político que, con el visto bueno del gran empresariado nacional y extranjero, genere cambios cosméticos al sistema capitalista y neoliberal que existe en el país.
El sostenimiento de las instituciones políticas y gubernamentales tal como son en el ámbito de los poderes constituidos, es parte fundamental de su actuación política, sino, no se explicaría su actuación en el acuerdo del 15 de Noviembre, que vino a garantizar la famosa paz a punta de represión e impunidad, teniendo a Gabriel Boric a la cabeza de este acuerdo, donde además hoy es el principal candidato a la presidencia del pacto Apruebo Dignidad.
El ala de diálogo con la derecha en la convención constitucional, es nuevamente el modus operandi que el Frente Amplio ha utilizado no solo para apoyar el acuerdo por la paz y la nueva constitución que en la rebelión de Octubre vino a desviar la movilización, sino que también ha existido “diálogo” aprobando las leyes represivas de Piñera, que hoy tienen a decenas de presas y presos políticos de la rebelión aún en las cárceles del país.

Elizabeth Fernández
Profesora