Desde La Izquierda Diario entrevistamos a una trabajadora estatal de Monte Hermoso que retrató cómo es la situación sanitaria de la localidad balnearia y si esta está preparada para afrontar la pandemia del Coronavirus.
Lunes 23 de marzo de 2020
-¿Cuantos hospitales o centros de salud hay?
“Hay un hospital municipal, y cuando vas a internación, hay una puerta que comunica al hogar de ancianos. Al lado del hospital se construyó el edificio del CATDI (estimulación temprana) en la esquina de enfrente está la EES Nª2 y hay dos barrios en el mismo radio. Por ende, se estaba pidiendo desde el hospital que se comuniquen telefónicamente, que respetemos lo que es una urgencia y una consulta.
Más alejado funciona el CIC (centro de integración comunitaria) que es un espacio muy grande, en caso de urgencia se adaptaría porque en el hospital no hay muchas habitaciones. Y cerca de la guardería, jardín maternal y barrios Fonavi, San Martin y Ricardo luna funciona otra salita médica.”
-¿Y respecto a los insumos son suficientes?
“El hospital de acá de monte es re chiquitito (…): tiene alrededor de diez camas, no se cuántos respiradores tendrá, si tiene dos debe ser una locura, pero si llega a pasar algo groso no estamos preparados. Sí las enfermeras, los médicos están siendo conscientes de toda la situación (atendiendo por teléfono, reprogramando los turnos que no son urgencias, las chicas de limpieza continuamente limpiando). Se están manejando bastante bien, porque obviamente hay que prevenir porque es la única opción que tenemos (…)
Con respecto a los insumos, teniendo en cuenta el caos de gente que ingresaba el día lunes, los chicos que hacían los controles se estaban quedando sin barbijos por lo que una vecina comenzó a hacer cadena para realizarlos con frizzelina y facilitarle a los trabajadores que no dejan de laburar.”
-¿Vos pensás que el hospital está preparado para enfrentar una pandemia?
Obviamente que no estamos preparados para enfrentar una pandemia, comenzando por la poca empatía y consciencia. Actuando desde ese lugar: a mí no me va a pasar, y dejando de lado a nuestros adultos mayores, a los empleados públicos que tienen que seguir, a nuestros pacientes oncológicos que de hecho tienen q viajar porque acá no se hacen ese tipo de tratamientos. No sé cuánto durará esto, pero tampoco estamos preparados para sostener la economía de los hogares, de los que trabajan en negro y de changas. Creo que lo principal en este momento es la prevención y la solidaridad.
Ahora, los empleados de algunos sectores de la municipalidad no están trabajando o lo hacen por teléfono, el consejo escolar lo mismo. Y en principio a algunos les pidieron que si tenían que adelantar las vacaciones las adelanten (...). Luego de la repercusión creo que se dio prioridad pero muchos siguen trabajando tratando de no aglomerarse, cumpliendo las horas en otros turnos.
Cabe aclarar que, según el último censo realizado (2010), habitan más de 6300 personas allí y en caso de que el virus del COVID-19 llegara a afectar dicha localidad, el sistema de salud sería insuficiente para tratar siquiera a su población tal como lo ilustra la entrevista realizada.
En un contexto en el que decenas de miles de trabajadores siguen poniendo en riesgo su salud porque laburan en condiciones precarias o porque ni siquiera tienen vivienda, el enojo y las exigencias deben ser a los distintos gobiernos que nos llevaron a esta situación y hacia el actual que destina al pago de la deuda externa el doble del presupuesto diario que a la emergencia en salud.
Desde el PTS en el Frente de Izquierda Unidad proponemos que se hagan test masivamente para detectar de manera temprana a quienes hayan contraído el Coronavirus, aislarlos junto con sus redes de contactos, saber cuáles son los focos y zonas de contagio y así utilizar mejor los recursos disponibles en salud; además de la provisión por parte del Estado de suministros de seguridad e higiene como barbijos, alcohol en gel, respiradores y camillas. Esto enmarcado en la multiplicación del presupuesto de salud y la unificación del sistema sanitario público y privado, que esté bajo control de trabajadores de la salud porque no puede haber lucro ni se puede seguir priorizando el pago de la deuda en un contexto de emergencia.
Mientras surgen ejemplos de solidaridad, como la vecina que comenzó a hacer barbijos o los laboratorios de escuelas y universidades que se ponen a disposición para fabricar alcohol en gel junto con las comunidades educativas, los empresarios aprovechan para despedir o suspender trabajadores rebajando o quitando completamente su sueldo. Por eso exigimos que se prohíban los despidos y se otorguen subsidios para trabajadores no registrados y montributistas y se otorguen viviendas para quienes las necesiten porque nuestras vidas y salud valen más que sus ganancias.
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