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Red Internacional
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Crónica. Movilización universitaria en Argentina: reflexiones desde la experiencia chilena

Me ha tocado participar esta semana de la histórica jornada de movilización universitaria que inundó las calles de las principales ciudades Argentinas. Viendo en perspectiva los acontecimientos, escribo estas reflexiones desde los acontecimientos de los que también fui testigo en mi país : las lecciones del 2011 chileno mostraron como la juventud puede ser un gran opositor al orden neoliberal, con sus límites y potencialidades.

Ιωαχειν

Ιωαχειν Santiago de Chile

Domingo 28 de abril de 2024

Cerca de las dos de la tarde , de manera sorpresivamente puntual, la columna de manifestantes salía de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Docentes, estudiantes y funcionarios se daban cita en lo que se consideraba sería una jornada histórica.

La noche anterior, en la sede ubicada en calle Puan, los estudiantes de humanidades se dieron cita en una masiva asamblea para discutir la política hacia la marcha convocada por los gremios de docentes, los rectores y las federaciones universitarias.

La energía de la asamblea expresaba lo que se sentía como la antesala de una jornada histórica. La asamblea estaba citada a las 18 horas, sin embargo , comenzó con casi una hora de retraso. Lo que generó mas de un enfrentamiento con la conducción del centro de estudiantes en manos del peronismo.

La conducción se preparaba para una asamblea rutinaria en una sala dentro de la facultad. Este fue el primer debate con los estudiantes. La izquierda logró imponer que la asamblea se efectuase en la calle de tal manera de que la masividad se impusiera como una forma de protesta también. No deja de parecernos interesante que acá las asambleas sean en la tarde, un claro gesto en beneficio de los estudiantes que estudian y trabajan.

El debate universitario, a pequeña escala , refleja las tensiones de un movimiento amplio desatado tras el anuncio del recorte presupuestario a las universidades. El gobierno de Milei ha declarado la guerra a los trabajadores y a la juventud.

El peronismo hace énfasis en la unidad con los rectores y con todos los sectores buscando limitar la lucha de la juventud solo a las demandas educativas. La izquierda, con la agrupación en clave roja impulsada por el PTS, insiste en ligar la lucha por la defensa de la Universidad Pública a la necesidad de echar abajo todo el plan de ataques neoliberales del gobierno de Milei. Sabemos que si seguimos resistiendo de manera parcial a cada ataque, el movimiento terminará dividido y será más fácil para el gobierno aplastarlo.

Aires de estudiantazo

En otra época, la juventud chilena enfrentó dilemas similares a los que enfrenta el naciente movimiento estudiantil chileno. El año 2011 tras años de conducción de los partidos de la concertación , el partido comunista lograba la hegemonía de la CONFECH ( confederación de estudiantes universitarios de chile) a la vez que la concertación perdía la conducción del movimiento universitario.

La traición del 2005 donde los dirigentes universitarios vendieron el movimiento a cambio del CAE ( credito que termino condenando a una generación completa al sobreendeudamiento para estudiar) y 2006, donde los dirigentes secundarios vendieron el movimiento por las migajas ofrecidas por Bachelet, terminaron por horadar la hegemonía concertacionista en la juventud.

Con una baja participación de este segmento, la derecha conquistaba con Piñera el 2010 la presidencia de la república. En ese año la derecha parecía imbatible. Tan envalentonado se sentía Piñera que en su segundo año intentó avanzar con un plan para fortalecer los pilares neoliberales en el sistema educativo chileno. Piñera proponía que el exiguo porcentaje que el estado destinaba a la educación publica fuese sometido a concurso a efecto de que se repartiera también entre las universidades privadas que lucraban.

Entonces la CONFECH y los rectores de las universidades públicas se vieron obligadas a levantar la voz. En ese entonces la Confech solo agrupaba a las universidades llamadas tradicionales. Estas universidades eran públicas o privadas con historia como la católica o la de concepción

Salvo las universidades regionales, eran las universidades privadas, que fueron creadas en los 80 y 90 tras las reformas de la dictadura , tenían un gran porcentaje de los estudiantes de primera generación universitaria y de familias obreras. Dado los restrictivos mecanismos de acceso, estas familias tenían que optar por pagar incluso aranceles más caros para poder acceder a la universidad.

Un mes antes , la Universidad Central, protagonizó una importante movilización interna contra los dueños de su universidad. El CONFECH apenas se hizo presente. En ese entonces la organización estudiantil se negaba a que ingresaran las universidades privadas.

Sin embargo, el 30 de abril , las universidades tradicionales marcharon exigiendo un aumento del presupuesto publico y que el gobierno diera marcha atrás su reforma. En las calles de Santiago juntaron cerca de 30 mil personas y se contaban mas de 100 mil a nivel nacional. La convocatoria supero las expectativas.

La Confech se preparaba entonces para convocar para el 21 de mayo, dilatando el proceso de movilización. Sin embargo, la energía generada por la movilización comenzó a generar asambleas en todas las facultades. Las universidades de regiones no querían esperar y comenzaron a paralizar o ser tomadas, dada que estas eran las mas precarias del sistema.

El PC se vio obligado a presentar un programa al movimiento. Se proponía pelear por el arancel diferenciado. En las bases se comenzaba a exigir el fin al lucro, para acabar con el mercado educativo. De la mano de esa consigna comenzó a adquirir fuerza , impulsada por la izquierda revolucionaria la consigna de educación gratuita, votada en un congreso Confech en año 2000 pero que nunca nadie la había hecho efectiva.

Tras el ninguneo del gobierno, el movimiento adquirió fuerza. El programa ofensivo de la educación gratuita y fin al lucro permitió a la juventud precaria sumarse al movimiento. Semanas después lo harían los secundarios. Así se dieron las tomas con asambleas y las marchas masivas que ocuparon las ciudades por casi 6 meses.

Pese a ser diferentes escenarios, hay lecciones importantes que al naciente movimiento estudiantil argentino pueden ayudarle en su pelea por emerger como actor.


Ιωαχειν

Editor y columnista de la Izquierda Diario

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