×
×
Red Internacional
lid bot

Jornada de lucha. Movilizaciones a un mes del comienzo de la rebelión en Colombia

El estallido social de Colombia, el mayor de su historia reciente, cumple este viernes un mes, y se espera una jornada de protestas masivas contra el Gobierno de Duque mientras sigue reprimiendo al movimiento luego de dejar 60 de muertos, miles de heridos y cientos de desaparecidos.

Viernes 28 de mayo de 2021 13:38

Marchas, bloqueos de rutas, actos culturales y musicales, "plantones" y cacerolazos están previstos para este viernes en Colombia, todas variantes de las manifestaciones convocadas por el Comité Nacional del Paro (CNP), el frente de sindicatos y organizaciones sociales. La nueva jornada fue convocada en un momento en el cual la mesa de diálogo convocada por el Gobierno con las organizaciones se encuentra estancada.

El Gobierno del presidente Iván Duque, en tanto, muestra ambigüedad sobre la pretensión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de visitar el territorio para relevar las frecuentes denuncias de violencia institucional y policial contra manifestantes.

La visita de la CIDH quedó en el centro de la escena porque el cuerpo había pedido llegar a Colombia y el Gobierno prefería esperar a fines de junio para ese paso, un dato que la misma Ramírez le dio a los delegados de la organización en Estados Unidos, pero la noche del jueves, después del documento crítico, pareció cambiar de opinión.

La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, entregó un informe a una representante del Alto Comisionado para los derechos humanos de Naciones Unidas, y la ONG Indepaz difundió el propio, que habla de unos 60 muertos, casi 40 casos de agresiones sexuales de diversa modalidad cometidas por las fuerzas de seguridad del Estado. El informe registra asimismo 715 personas heridas por el "accionar desproporcionado de la Policía Nacional y en particular por el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad)".

Durante la jornada se dieron diversas situaciones tensas. En el Puente de la Luna, Cali, un tirador vestido de civil disparó contra los manifestantes asesinando a uno e hiriendo a otro de ellos. Cuando esto sucedió los manifestantes corrieron al tirador y lo lincharon. Al revisar su documentación se supo que era un miembro del Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA), una unidad de fuerzas especiales de la Fuerza Publica de Colombia (que combina al Ejército y la Policía). Esto muestra que el Estado envía provocadores para atacar manifestantes desde su propias fuerzas represivas regulares.

Mientras que las direcciones sindicales llaman a un "paro nacional" por semana, que en realidad son jornadas de movilizaciones sin ningún tipo de preparación ni el objetivo de paralizar los principales resortes de la economía del país para obligar a Duque a retroceder e incluso renunciar, son un su mayoría los jóvenes que están en las rutas, la llamada primera línea, o los que enfrentan cada noche la brutal represión policial en varios puntos del país, los que verdaderamente preocupan al Gobierno colombiano.

Las direcciones sindicales agrupadas en el Comité Nacional de Paro, junto a las organizaciones políticas opositoras, ya han aceptado la política de Duque de establecer mesas de diálogo sobre la sangre de los manifestantes asesinados, o como mucho esperan que el Gobierno se debilite apostando a un recambio en las elecciones de 2022. Pero la rebelión es hoy, no en 2022, y tampoco puede ser canalizada por una mesa de diálogo en la que el Gobierno ni siquiera está dispuesto a reconocer la brutalidad policial.

La juventud es un factor clave de las actuales protestas, lo son porque muchos no ven un futuro más que la miseria, el desempleo y la precarización. Es por eso que son los que más han sufrido la represión y los asesinatos. Hoy es tan necesaria la denuncia a las políticas del Gobierno de Duque como el apoyo y la solidaridad a los sectores que están siendo atacados. La organización de los sectores en lucha, junto a los trabajadores de las principales actividades económicas, los indígenas y todos los y las oprimidas, es fundamental para avanzar en un plan de lucha y una verdadera paralización nacional que pueda acabar con Duque y sus políticas.