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Movimiento Estudiantil. Reconfiguraciones en el movimiento estudiantil: ¿Se fortalece la derecha?

Estamos en momentos de reconfiguraciones políticas al interior de las Federaciones estudiantiles. Este proceso reconfigurará a su vez la relación de fuerzas al interior de la CONFECH el año 2019, y al mismo tiempo expresa movimientos más profundos al interior del propio movimiento estudiantil. ¿Cómo enfrentar este escenario?

Dauno Tótoro

Dauno Tótoro Santiago

Jueves 1ro de noviembre de 2018

Hasta el día de hoy, ¿Qué podemos ver, al desarrollarse ya algunas importantes elecciones? Lo primero que salta a la vista, y que hace necesaria una reflexión profunda de parte de la izquierda, es que se fortalece la derecha. Este es un fenómeno elacionado con el nefasto avance de la derecha a nivel internacional, con el ultraderechsita Bolsonaro en Brasil, pero que tiene también expresiones en Chile: un gobierno de Piñera que logra imponer su agenda, centrándola en aspectos de “seguridad”, principalmente criminalizando a las y los estudiantes secundarios, o la marcha transfóbica del sábado pasado, en la cual se hicieron parte organizaciones políticas como el Movimiento Social Patriota, que seguidores de Kast y Bolsonaro.

La derecha estudiantil se fortalece en su bastión histórico e ideológico: La Universidad Católica. En las elecciones de la FEUC pasó a segunda vuelta el Movimiento Gremial, ganándole a las listas de Revolución Democrática y a la lista de unidad entre sectores del Frente Amplio (Movimiento Autonomista, Izquierda Libertaria) con partidos de la ex Nueva Mayoría, particularmente las Juventudes Comunistas, que desde el año 1985 no competían por la FEUC. Es muy probable que en las votaciones de segunda vuelta, el 7 y 8 de noviembre (el mismo día que el paro nacional convocado por la CUT), gane el gremialismo. Al menos eso se comenta en dicha Universidad.

Pero eso no es todo. Otro resultado que da sustento a este fortalecimiento de la derecha en el movimiento estudiantil es lo que ocurre en la ciudad de Concepción. Primero fueron rallados del Movimiento Social Patriota, grupo político reaccionario, homofóbico y profundamente anti izquierda que aparecieron en la Universidad de Concepción (UdeC). “El MSP ya llegó” anunciaban. Esto ocurrió hace unas semanas atrás.

Y ahora, el día 31 de octubre, se conoce la noticia de que la lista “Crezcamos juntos” en la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), de la unidad entre la Centro Derecha Universitaria, Renovación Nacional y las Águilas de Jesús, ganaron las elecciones en primera vuelta, superando al Frente Amplio y a las JJCC, con un 52,1% de los votos y ganando además 4 de las 5 vocalías, cargos importantes en dicha universidad. La derecha volvió así a la Federación de la UCSC después de más de 30 años.

Cabe destacar el hecho de que las “Águilas de Jesús” son un grupo evangélico ultra conservador que reivindica abiertamente al próximo presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.

Para conocer más de este grupo pueden revisar la siguiente columna: http://www.laizquierdadiario.com/Aguilas-de-Jesus-evangelicos-aplauden-machismo-racismo-y-dictadura-de-Bolsonaro?id_rubrique=1201

Otro elemento a considerar es el fortalecimiento de sectores de la “izquierda tradicional” o de la izquierda ligada al proyecto de la Nueva Mayoría. Las JJCC triunfaron en la Universidad Católica de Temuco, venciendo a 2 listas de derecha. A su vez, vencieron cómodamente al Frente Amplio (logrando la reelección, cuestión que no pasaba hace 20 años) en el icónico Centro de Estudiantes de Derecho de la Universidad de Chile.

Por otro lado, en la Universidad de Chile el Frente Amplio, en común acuerdo con las JJCC y el Vamos Construyendo (colectivo local del Poder Popular), decidieron suspender el Congreso FECH, por lo que este año no habrá ni Congreso ni elecciones FECH.

En la FEUTA (Arica) no se presentaron listas a la elección, y en el Pedagógico sólo va a la disputa una lista única, que se reivindica de la izquierda anticapitalista, de las y los trabajadores, con un programa de refundación de la Federación para enfrentar a la derecha y enfrentar la crisis de esa Universidad y de la educación pública en general.

Entonces, ¿Qué expresa todo esto?

Claramente el movimiento estudiantil desde ya que no es el combativo opositor al régimen político, como lo fue el 2011 y los años siguientes, desde las calles y con grandes movilizaciones nacionales. Al contrario, se encuentra en un estado total de pasividad, y hay una derechización marcada de amplios sectores que se reflejan hasta hoy en estas elecciones mencionadas anteriormente.

La crisis interna del Frente Amplio (FA) impacta en sus organizaciones estudiantiles.

A su vez la CONFECH este año (dirigida por el FA) prácticamente no tuvo “agenda propia” ni instaló debates en sus términos, a excepción del mayo feminista, que excedió al movimiento estudiantil en muchos sentidos, y que no fue una línea impulsada por las directivas de la CONFECH propiamente tal. Frente a Aula Segura no ha desarrollado un plan de resistencia para rechazar la ley y adhirió de manera pasiva y rutinaria a las movilizaciones del 24 de octubre contra las AFP y al paro nacional del 8 de noviembre convocado por la CUT.

El rol de las direcciones

La Nueva Mayoría tuvo una línea de cooptación y buscó sacar a las y los estudiantes de las calles, debilitar su organización y quitar al movimiento estudiantil como actor político. Esto mediante promesas de reformas y “cantos de sirena”, como la beca de gratuidad. Mantener el mercado educativo, pero edulcorado, para generar una brecha.

Pero el Frente Amplio también es totalmente responsable. Dirigen la CONFECH desde el año 2012 y su línea nunca fue muy diferente a la de las JJCC. Apostaron por la movilización por hitos para generar presión parlamentaria. Revolución Democrática entró con cargos en el MINEDUC en el segundo gobierno de Bachelet.

Frente a las reformas educativas de la Nueva Mayoría decidieron tomar el camino de la “incidencia parlamentaria”, cuando las reformas eran estructuralmente neoliberales. Le hicieron el juego (y un flaco favor) al gobierno de Bachelet en ese entonces.

Y esa línea de “lobby” parlamentario, o de movilizaciones exclusivamente de presión, se profundizó este año, cuando obtuvieron mayor peso en el Parlamento. Ganaron escaños y emergieron como corriente nacional, a costa del desarrollo del movimiento estudiantil como “movimiento de oposición”. A costa de su potencial revulsivo. Y hoy, con movimiento estudiantil dormido y con el fortalecimiento en sectores de la derecha, se ven los resultados de esta estrategia.

Los desafíos actuales

Quisieron reemplazar el terreno de la lucha de clases, de las calles, de la unidad de estudiantes con otros sectores: mujeres y trabajadores, por el terreno de la negociación y la presión parlamentaria. Pero esto viene mostrando sus límites.
Hoy lo que necesita el movimiento estudiantil es una izquierda que entregue claridades, que se ubique desde un programa anticapitalista y de la clase trabajadora, que apueste por enfrentarse a la derecha, y para esto, que se juegue por refundar los organismos estudiantiles (Federaciones, Centros de Estudiantes), donde prácticamente ninguna ha hecho Congresos refundacionales, cuando después del 2011 incluso hasta el “modelo político-electoral” fue modificado.

Hoy necesitamos refundar las federaciones para enfrentar a la derecha que preparará mayores ataques. Ya lo viene haciendo impulsando Aula Segura y el CAE 2.0 para aumentar el endeudamiento y profundizar la lógica de mercado en la educación.

Y la beca de gratuidad resultó ser una farsa que terminó debilitando a las Universidades estatales pequeñas, situación que el gobierno y rectores de privadas quieren utilizar a su favor.

El movimiento estudiantil debe rediscutir un programa que se le contraponga. Y que parta por un plan de financiamiento integral a las Estatales, para garantizar infraestructura necesaria y condiciones laborales y académicas básicas que permitan un aumento sostenido de la matrícula para que todo quien quiera estudiar pueda hacerlo gratuitamente en las Universidades del Estado.

Una perspectiva programática así, que golpee en su corazón al mercado educativo, una línea de acción que busque la unidad con sectores que se vienen movilizando, como trabajadores en resistencia a los despidos en Komatsu, Ferrocarril Antofagasta, o quienes se quieren movilizar el 8 de noviembre, y refundar las federaciones para que sean organismos democráticos al servicio de las necesidades estudiantiles, y que estén a la altura de los desafíos presentes.

Estas cuestiones son las necesarias hoy en día para hacerle frente al avance de la derecha en el movimiento estudiantil, y para que este vuelva a ser un actor político nacional de peso, como lo fue en algún momento, cuando hizo despertar a una sociedad entera, adormecida por décadas de dictadura y neoliberalismo rampante.


Dauno Tótoro

Dirigente del Partido de Trabajadores Revolucionarios (Chile), y ex candidato a diputado por el Distrito 10.

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