Forbes dio a conocer la lista de las 100 mujeres más poderosas de México. Destacan ajustadoras que rompieron el “techo de cristal”, CEO’s de trasnacionales y de la OCDE, beneficiarias e impulsoras de la reforma laboral y la educativa.

Bárbara Funes México D.F | @BrbaraFunes3
Martes 20 de junio de 2017
Trajes y vestidos de diseñador, la mayoría de rojo, así lucieron en el Foro Forbes. Una recreación en pleno siglo XXI de las mujeres de la burguesía que tras la derrota de la Comuna de París clavaban sus sombrillas en los cuerpos sin vida de los revolucionarios parisinos, hombres, mujeres, niñas y niños, para embeberlos en su sangre en 1871.
Fue protagonista Gabriela Ramos, directora de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y SHERPA ante el G20 –representante de la OCDE en las reuniones con los gobiernos de Canadá, China, Francia, Alemania, India, Japón, México, Rusia, Arabia Saudita y Estados Unidos, que operan el 85% de la economía internacional.
Gabriela Ramos
Pero sus méritos no acaban ahí: coordinó la edición del "Getting it Right: la competitividad y productividad de Mexico", el estudio cuyo análisis y referencias comparativas internacionales sirvió de soporte a las reformas estructurales, para hacer de México el paraíso de la superexplotación para las trasnacionales y el infierno para la clase trabajadora y los sectores populares.
Ramos recibió el premio a la Excelencia Empresarial Forbes 2017. ¿Será por su aporte para la formulación de las reformas estructurales del gobierno priista? Jonathán Torres, director editorial de Forbes Media Latam, al entregarle el premio, expresó “Gabriela, estás inspirando a las nuevas generaciones para que tengan un mejor estado de las cosas y eso también es una manifestación de la trascendencia”.
Pero no. Ramos no inspira a las cientos de miles de maestras que viven agobiadas por las triples jornadas laborales que implica la aplicación de la reforma educativa. Que se les va la vida tratando de educar a grupos de entre 40 y 50 niños en las escuelas públicas –sus alumnos, que muchas veces viven en la pobreza, en la marginación, que sufren violencia–, entregando planeaciones burocráticas y obligadas a realizar evaluaciones punitivas para no perder su trabajo.
Ramos también respalda la aplicación del Nuevo Modelo Educativo, que reducirá los contenidos de la educación básica, para formar nuevas generaciones que en el futuro sean una clase trabajadora dócil que acepte una mayor degradación de sus condiciones de vida.
Otra de las #Mujeres Poderosas es Mayra González, actual presidente y directora general de Nissan en México, que tiene 27,000 trabajadores y durante 2016, vendió más de 400,000 autos. La destaca Forbes, claro que sí, porque por ejemplo Nissan Aguascalientes se cuenta entre las automotrices que pagan menores salarios. Según el estudio “Explosión de la Industria Automotriz en México: De sus encadenamientos actuales a su potencial transformador”, de Alex Covarrubias Valdenebro, académico del Colegio de Sonora e integrante del Sistema Nacional de Investigadores nivel II, el salario promedio de esta trasnacionales es de $225,42 por día.
Mayra González
Mónica Flores, del Consejo de Mujeres Poderosas Forbes, fue otra de las mujeres destacadas. Es presidente de la American Chamber, versión México, con más de 1,400 empresas asociadas, que representan el 75% de las inversiones totales en México y el 30% de los puestos de trabajo. A su vez, es presidente y directora general de ManpowerGroup LATAM.
Mónica Flores
Uno de sus méritos: dirigir la ManpowerGroup, campeona del outsourcing, con presencia en 80 países, 3,500,000 empleados y 400,000 clientes anuales, con 45 años de aplicar el modelo de subcontratación en la región México, Caribe y Centroamérica, donde tienen más de 170,000 empleados temporales y permanentes. Abastecen de mano de obra precaria a la industria, a la agroindustria, al sector salud, PyMEs, Energía, Logística y sector Automotriz.
Sí, Mónica Flores es una mujer poderosa porque al mando de Manpower se benefició de la aplicación de la reforma laboral que legalizó el outsourcing y los despidos a discreción. Como sucedió en 2016 en el Hospital de la Soledad, en San Luis Potosí, cuando Manpower despidió de forma arbitraria a 45 enfermeras. O el caso de la industria electrónica y maquiladora en Jalisco, como Sanmina, Flextronics, Jabil, IBM, Foxconn y Honda, que contratan a través de Manpower, y esta empresa aplica toda suerte de irregularidades en el pago del reparto de utilidades, entregando pagos ofensivos de 1, 2, 5 o 10 pesos.
Las protagonistas que reivindica Forbes personifican la igualdad de oportunidades de las mujeres de la burguesía y de las altas clases medias que rompieron el techo de cristal igual que Hillary Clinton –quien desplegó la ofensiva militar imperialista de Estados Unidos cuando era secretaria de Estado– o que Ivanka Trump –la hija de Trump y empresaria de la industria de la indumentaria cuya producción se lleva a cabo en una fábrica de Indonesia bajo condiciones de extrema precarización laboral.
El poder de las mujeres de la clase obrera
¿Qué hay tras el discurso de empoderamiento de las mujeres que despliega Forbes? La invisibilización de la desigualdad social y de clase que divide a las #Mujeres Poderosas de la clase dominante de las mujeres poderosas de la clase trabajadora, como las maestras que enfrentaron en las calles la reforma educativa, como las obreras de las maquiladoras de la frontera norte que salieron a luchar por aumento de salario y contra los abusos laborales, como lo hicieron también las jornaleras de San Quintín.
Marcha contra la reforma educativa
El último 8 de Marzo, en la jornada del Paro Internacional de Mujeres, expuso apasionantes desafíos para el feminismo y el movimiento de mujeres. Desde el movimiento Ni Una Menos surgido en Argentina, pasando por las imponentes movilizaciones de Polonia contra la prohibición del derecho al aborto y la extraordinaria Women’s March en Estados Unidos del primer día del gobierno de Trump.
Women’s march en Washington DC
Ante la precarización laboral y la violencia contra las mujeres el feminismo neoliberal, aliado de los organismos internacionales y los gobiernos al servicio de las corporaciones, ha fracasado. Surgen fuerzas progresivas como la que en Estados Unidos llama a construir un feminismo del 99%, que se plantean “dar voz y poder a las mujeres que han sido ignoradas por el feminismo corporativo, y que están sufriendo las consecuencias de décadas de neoliberalismo y guerras: las pobres, las trabajadoras, las mujeres de color y las inmigrantes”, como explica esta entrevista.
Sólo en México hay más de 20 millones de mujeres trabajadoras que, junto con su compañeros, ponen en movimiento la economía: el transporte, las comunicaciones, la educación, la salud, la producción industrial en todas sus ramas, la producción agropecuaria. Trabajadoras que ven cómo se degradan sus condiciones de vida y de trabajo en jornadas interminables impuestas por los planes de Peña Nieto y de Donald Trump. Por eso en nuestros días no hay lucha por la emancipación de las mujeres que pueda dividirse de la lucha contra la explotación capitalista.
Contra los apologistas de un orden que explota y oprime a la mayoría de la población, es necesario poner en pie un poderoso movimiento de mujeres socialista y anticapitalista que se alíe con la clase trabajadora para no dejar piedra sobre piedra de este mundo que el capitalismo convirtió en una “sucia prisión”, y juntos construir uno nuevo, como escribió el poeta Prevert “con él fabricarán otro sin dejar de cantar”, un mundo verdaderamente hermoso donde estén abolidos para siempre toda forma de explotación y de opresión.
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