Sufrió lesiones y golpes al caerse durante el arreglo de una válvula. Estuvo internado y murió ayer.
Miércoles 3 de agosto de 2016 09:55
El pasado miércoles, Guillermo Antonio Flores (62 años de edad) se encontraba dentro del ingenio La Corona arreglando una válvula desde una escalera cuando está se resbaló y produjo la caída del obrero.
Flores ingresó a la guardia del Hospital Regional de Concepción cerca de las 15, con importantes lesiones producto de su caída, con un diagnóstico de traumatismos encéfalo craneano grave.
Por su gravedad fu trasladado a la terapia intensiva del hospital Padilla, en la capital tucumana, donde finalmente murió ayer cerca de las 19.30.
El ingenio La Corona ya fue protagonista de varios hechos que demuestran las precarias condiciones en las que se trabaja. En 2013 un tanque de melaza se fisuró, por lo que el contenido llegó a las calles de Concepción y algunas personas sufrieron accidentes al caerse. En 2010 un camionero murió, ya que la melaza que transportaba se derramó llegando a la ruta. Además, la firma posee varias denuncias por contaminación ambiental.
Las noticias sobre accidentes y muertes obreras dentro de la industria azucarera son una lamentable realidad que se repite año a año. La precarización de las condiciones laborales es parte de la ecuación empresarial para que “cierren los números”, por eso no es posible hablar de “accidentes laborales” cuando hay una decisión consciente de las patronales. La FOTIA y la secretaría de Trabajo personalizadas en Roberto Palina permanecen cómplices mientras los barones del azúcar se cobran una vida obrera más.