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Red Internacional
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Galicia. Música, danza y pintura se funden contra el machismo en Pontevedra

Este 8 de Marzo, el grupo artístico BuceAmores realizó una improvisación en la Facultad de Bellas Artes. Danza, piano, pintura y rap contra los roles reaccionarios de género de nuestra sociedad.

Jacobo A. García

Jacobo A. García @Jacobscarface

Viernes 11 de marzo de 2016

Fotos: Laura Fociños Mantecón y Ernesto Ilkerman

La acción comenzó sobre a media tarde en el salón de actos de la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra. Gabriel Licht participó en la performance realizando movimientos de danza contemporánea, posado en un taburete. Diez lienzos de papel de vinilo fueron colocados en las paredes del lugar, donde Carla Romero se expresó con pintura abstracta. Yo, como parte del grupo artístico, improvisé al piano en los géneros de jazz y blues. Jorge Rivas, un conocido rapero del lugar, rimó un freestyle criticando el comportamiento machista en la sociedad.

Todo esto se llevó a cabo simultáneamente en un todo conjunto, que en palabras de algunos asistentes, “llegó a hipnotizarnos y a pararnos para contemplar el espectáculo”. La idea es que el público “muriera” y “reviviera” simbólicamente, en referencia a la “muerte mental” a la que se ven sometidas las mujeres cuando sufren abuso sexual, laboral o discriminación por razón de género. Esa indefensión, ese miedo, se cura reviviendo, mediante la libre expresión, la aceptación del propio cuerpo y la lucha continuada.

Mientras todo esto ocurría en la sala, se proyectaba de fondo un vídeo en blanco y negro de lo que fue un avance de la performance. Unos días antes, Gabriel Licht caminó bailando desde las ruinas de Santo Domingo, en el inicio de la Alameda de Pontevedra, hasta la cruz franquista que se sitúa al final de esta. Después de la cruz se ve la silueta a lo lejos de la fábrica contaminante de pasta de papel situada entre Pontevedra y Marín. El artista quiso así representar el viaje que lo llevó a Galicia caminando desde su ciudad, Utrecht, en Holanda. Pero también quiso expresar la vida, desde el nacimiento a la muerte.

En referencia al mensaje de la performance, el vídeo se repitió una y otra vez durante la hora y media que duró el acto. Como cuando nos caemos y nos volvemos a levantar, cuando sufrimos dificultades. La iluminación de la sala era tenue para garantizar una atmósfera adecuada de concentración y expectación en el público.

Puede parecer un simple acto artístico, pero contiene un trasfondo político y social importante. De alguna forma la sociedad está enferma de estereotipos, de considerar normal lo que no lo es. No es normal que despidan a una mujer por estar embarazada, o que no vuelva a trabajar después de ser madre, que sufra acoso sexual o cobre menos salario que un hombre. Que desde el gobierno se quiera restringir el derecho al aborto, o que desde amplios sectores de la sociedad se juzgue la frecuencia con la que las mujeres deciden tener relaciones sexuales. Que los hombres no puedan vestir de rosa, sin que se cuestione su orientación sexual. Entre otras muchas cosas. En definitiva, queremos que las relaciones entre las personas sean libres y sinceras.

Además, vivimos en una época en la que la universidad pública en el Estado español está siendo encerrada bajo la dirección de los burócratas y de las empresas. Para sacar beneficio económico y enseñar sumisión y miedo al estudiantado. Es necesario que los estudiantes se apropien de los lugares de estudio y que generen formas de aprender colectivas e innovadoras. Como parte de una lucha por una universidad pública, gratuita y de calidad, gestionada en común por educadores y educandos. Pero también como para de la realización personal, en la que es una de las etapas más importantes de la vida.