En una muestra más de la brutal impunidad policial que existe en Chile, el policía, imputado por el delito de cuasidelito de homicidio, quedó con un plazo de 90 días de investigación, tras la determinación tomada por el 14° Juzgado de Garantía de Santiago.
Miércoles 29 de enero de 2020
Carlos Martínez Ocares, carabinero que atropelló y mató al hincha de Colo Colo, Jorge Mora (37), este miércoles quedó en libertad, con firma mensual y arraigo nacional.
El policía, imputado por el delito de cuasidelito de homicidio, quedó con un plazo de 90 días de investigación, tras la determinación tomada por el 14° Juzgado de Garantía de Santiago.
Por su parte, el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), que se querelló en contra del funcionario policial por cuasidelito de homicidio, exigía que se decretara arresto domiciliario total mientras dure la investigación, no obstante, el tribunal no lo aceptó.
Una vez más queda demostrada la nefasta y brutal impunidad policial que existe en el penal. Jorge Mora es la tercera persona muerta en Santiago desde que se firmó el "Acuerdo por la Paz y Nueva Constitución", pactado desde la UDI hasta el Frente Amplio.
Es realmente repudiable la justicia del país, que vela por los intereses de quienes violan los Derechos Humanos, asesinan y reprimen, tal como se expresa en los dichos de la propia magistrada del Tribunal, quien señaló, de manera escandalosa: "Debiendo considerar los riesgos presentes y posibles, aquí no estamos hablando de que a él le estaban lanzando flores. Yo me pregunto si un particular cualquiera enfrentado a la misma situación, ¿no tendría la misma acción o la misma decisión de poner en marcha el vehículo e intentar huir del lugar lo más pronto posible?"
Tras estos dichos, replicados también por el gobierno asesino de Piñera y su policía, cabe preguntarse, ¿quiénes han muerto, han sido mutilados, torturados, y enfrentado la represión? ¿Los carabineros? Es impresentable este tipo de declaraciones cuando hay 30 personas muertas tras el estallido social, cerca de 400 personas sin ojos o con graves daños oculares, personas desaparecidas, más de 2.000 detenidos en prisión preventiva, casos de torturas y violaciones, entre otros vejámenes.
Los únicos represores y asesinos son este gobierno criminal, sus autoridades que avalan estas políticas, y los funcionarios policiales que han matado a personas, y que ante esto reciben "condenas" irrisorias como "firma mensual", "arraigo nacional", o en otros casos "arresto domiciliario", manteniendo así la brutal impunidad que existe en el país.
El asesinato de Jorge Mora por parte de la policía viene de la mano de una política represiva y criminalizadora que impulsa el gobierno de Piñera, y que es sostenida por la mayoría de los gobierno de la ex Concertación, como fue la aprobación en el Congreso de la "ley antiprotestas" (llamada por el régimen "antisaqueos"), la aprobación en el Senado de la ley que permite que militares salgan a las calles a "resguardar infraestructura crítica", y actualmente pretenden aprobar un proyecto que fortalece el estatuto de protección a Carabineros.
No se pueden seguir tolerando muertes de jóvenes y luchadores. ¿Cuántas otras vidas cobrará este gobierno asesino y su policía? Debe haber una respuesta contundente, y para ello los principales organismos sindicales como Mesa de Unidad Social, la CUT, el Colegio de Profesores; los organismos estudiantiles y federaciones, como la Confech, la ACES, Cones; junto a organismos de Derechos Humanos, deben impulsar movilizaciones y acciones para enfrentar la agenda represiva del gobierno y evitar que siga avanzando con sus leyes criminalizadoras.
Es imprescindible que exista una respuesta en las calles y con organización. La tregua y pasividad de las direcciones sindicales y estudiantiles, que podrían perfectamente organizar una movilización unitaria e impulsar un plan de lucha, propicia que el gobierno persista en su agenda represiva, que tiene por objetivo aplastar a los sectores que continúan movilizándose. ¡No podemos dejar que este asesinato quede en la impunidad! ¡Juicio y castigo contra los responsables políticos y materiales de los asesinatos y violaciones a los Derechos Humanos!