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Newell´s, una enfermería

Mauro Yasprizza @mauroyas

Jueves 2 de octubre de 2014

Las lesiones son el tema recurrente en el Parque. La “Lepra” prosigue sumando jugadores a la enfermería. No faltan cuestionamientos al preparador físico y al cuerpo médico, ambos residen en el ojo de la tormenta.

De esta manera se acrecientan los cuestionamientos hacia la preparación física del plantel, con el profe Luis Azpiazu como responsable, y también hacia el cuerpo médico que encabeza el doctor Juan Ignacio Bótolli. Sabido es que no son los únicos responsables de esta situación.

Pero repasemos los números de esta seguidilla que tiene en vilo a la institución, como así también al hincha, al socio y a los periodistas, que somos los indicados para poder transmitir y comunicar los hechos que acontecen en el mundillo rojinegro.

La lista es larga, doce jugadores; en algunos casos con reincidencia (el guarismo se estiraría a catorce players), son una cifra que decididamente obliga a revisar a fondo todo tipo de decisiones. Y todo esto en sólo nueve fechas del torneo, y el cotejo por Copa Argentina frente a Talleres de Córdoba en la ciudad de Rafaela.

Milton Casco sufrió una distensión ligamentaria por caer mal en una jugada en el partido por Copa Argetina; Marcos Cáceres tuvo una luxofractura en el brazo izquierdo por caer mal en el cotejo ante Boca; Hernán Villalba se luxo la clavícula al golpear su hombro con el piso en el partido con Gimnasia; y poco tiene que ver la preparación física con el patadón en la cara que recibió Víctor López de parte de Guillermo Farré que le provocó una fractura en el tabique nasal.

Podría sumarse al infortunio la fractura (estrés óseo) que tuvo en la pretemporada el canterano Ezequiel “machito” Ponce, más allá de que hay cuestiones de esa lesión atribuibles a la preparación física.

La “mala fortuna” no pudo ser más la explicación de las lesiones. Primero fue Ignacio Scocco, quien se desgarró tras las dos primeras fechas y estuvo afuera dos partidos. El delantero retornó, pero volvió a lesionarse ante Racing, sufrió una distensión en el aductor derecho que aún lo tiene fuera de las canchas.

Luego le llegó el turno a “Maxi” Rodríguez, quien sufrió una sobrecarga en el isquiotibial izquierdo y no estuvo luego ante Estudiantes.

Justamente ante el Pincha el turno de sumarse a la lista de “no disponibles” le llegó al juvenil Mauricio “apachito” Tevez, quien quedó afuera de cuatro partidos por un “edema-desgarro” que provocó innumerables versiones a partir de la falta de claridad en la información sobre la lesión del delantero.

Pero hay más, acá no concluye la nomina. Víctor Figueroa se desgarró en el bíceps izquierdo frente a Olimpo y todavía está fuera de las canchas. Y en la jornada siguiente, cuando “Ñuls” visitó a Racing, salió con una sobrecarga muscular Milton Casco, quien no estuvo ante Banfield.

El padrón sin fin sumó nuevos nombres ante Banfield: Diego Mateo, Martín Tonso y Marcos Cáceres. Según el parte médico oficial emitido ayer, Diego Mateo finalizó con una dolencia en el primer dedo del pie derecho y está en duda para el domingo.

Distinto es el caso de Marcos Cáceres, que a esta altura estuvo más tiempo afuera que adentro de los campos de juego. La información oficial indica que “hay un probable desgarro en el isquiotibial izquierdo, mañana (por hoy) se le realizarán estudios”.

Por otra parte Martín Tonso salió con una sobrecarga en el aductor medio izquierdo; y Francisco Fydriszewski tiene una fatiga en el cuádriceps izquierdo que sufrió en el partido de reserva disputado el lunes en horas de la tarde en el predio de Bella Vista frente al club Banfield.

Difícilmente haya un solo culpable o los únicos responsables sean Azpiazu y Bótolli. Pero no hay dudas que el cuerpo técnico deberá analizar con mucho detenimiento la situación, porque mientras los resultados acompañaban la ausencia de titulares por lesiones pasaban inadvertidas, pero al llegar la derrota todo se hace más notorio. Y en el horizonte cercano, tras pasar la barrera de Quilmes, aparecen River y Central, dos partidos donde un error puede costar más que tres puntos.