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Red Internacional
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Entrevistas. Ni alumnes ni docentes aprueban la Selectividad como prueba segregadora

La semana pasada tuvo lugar la selectividad en Madrid, un examen, que como ya se expuso en otros artículos de las últimas semanas, es segregatorio y discrimina a la mayoría de alumnes de clase trabajadora su derecho de acceso a la universidad. Estos son hechos objetivos, pero ¿qué opinan docentes y alumnes sobre la existencia de la EVAU y de este sistema educativo en general?

Jase Tristán Madrid

Lunes 13 de junio de 2022

En general hemos detectado un rechazo de ambas partes hacia un examen que determine si puedes o no entrar a una Universidad pública, a qué carreras puedes o no entrar y en qué universidad debes estudiar, sin atender a las necesidades materiales de alumnos.

“Es injusto que por un examen se decida si puedes entrar a la universidad pública o te quedas otro año estudiando.”

Declara una alumna. Efectivamente un examen no debe ser lo que determine que entres o no a tal o cual universidad pública, de hecho nada debería determinar que puedas acceder o no a la universidad. Uno de los problemas con los accesos tan discriminadores es el siguiente:

“Quienes pueden permitirse una carrera privada no tienen ninguna preocupación, problemas ni presiones durante el curso.”

Evidentemente aquellos que no tienen problemas de acceso a la universidad, es decir, las partes privilegiadas de clase obrera o la clase capitalista nunca van a ver ningún problema con que se realice este examen, puesto que ya tienen plaza en la universidad asegurada si no es que todo su futuro esté ya asegurado.

Este mismo problema de segregación por ingresos se refleja también en el mero hecho de tener que hacer un examen de acceso a la universidad que no es gratuito en instituciones públicas. Como comenta una alumna “pagar la EVAU y la universidad aun siendo publica es imposible sin ingresos, hay gente que no tiene el suficiente dinero para sus estudios.” Esto no debe ser una discusión sobre si esta es una realidad mayoritaria o no, sino que el problema es que sea una realidad aunque fuera minoritaria, que no lo es como explica mi compañera Natalia Lago en su artículo.

Otro de los factores más importantes, que tiene que ver directamente con la cuestión anterior de los ingresos, es la salud mental que tan de moda está en nuestros días, olvidada por el sistema capitalista y abanderada por la casta política del reformismo “progresista” pero que luego no hace nada por solucionar los problemas materiales que llevan a la precariedad psicológica y económica de la clase trabajadora. La sensación general de les alumnes es que pasan por momentos de ansiedad que incluso les impiden estudiar de manera correcta para sus exámenes.

Pero este examen no es solo una cuestión que resulte problemática para alumnes sino también para docentes:

“Segregar a los alumnos por notas, calificaciones o aptitudes está totalmente fuera de lugar y debería eliminarse el estigma contra aquellos que no consiguen acceder a la universidad”

Como bien comenta este profesor, la selectividad es solo un proceso de segregación que solamente perpetúa las diferencias sociales preexistentes en el sistema económico en el que vivimos. Esta forma de ver el sistema educativo es compartida entre docentes y alumnes:

“El sistema evaluativo no me gusta y el sistema educativo todavía menos, habría que cambiarlo de abajo a arriba”
declara una profesora, “toda la filosofía del sistema educativo, bueno del sistema en general, es que solo sirves si eres productivo y generas ingresos. Es capitalismo puro, o contribuyes o desapareces.” Completa su alumna.

Esta es la cuestión más interesante, este sistema educativo no está centrado en el aprendizaje, como destacaba también mi compañera Bera Rojas, sino en la asimilación de las formas de producción capitalista, en asumir que la única forma de valor que tienes como persona es a través de resultar productivo y, como resultado, se discrimina a quienes no tienen las aptitudes correctas para el desarrollo de la economía capitalista, dejando relegades a les alumnes que ya de base tienen menos oportunidades, bien por problemas económicos, bien porque no son necesarias sus aptitudes para este sistema.

Al final se divide a les alumnes en tres grupos, hijos de clases privilegiadas que ya tienen un futuro asegurado y cuyo título universitario, máster etc. es un mero trámite hasta llegar a él; adolescentes que estarán mejor preparados para su explotación laboral y adolescentes que ocuparán los trabajos mas precarios que bien asumirán que solo tienen valor como eso o que serán vistos como personas que están en su posición porque “no se han esforzado”.

Pero esto no debe resultar en una espiral de crítica continua sin llevar a ninguna parte, porque al igual que hay una serie de declaraciones en contra del sistema educativo también hay una intención de cambio. Hemos visto tanto este año, como históricamente, la posibilidad e intención de hacer un modelo educativo más justo y basado en las necesidades reales que tienen alumnes y profesores, pero no será posible sin una lucha contra este sistema que no va a darnos soluciones, otro sistema educativo si es posible pero no en este sistema socio-económico.

Les alumnes quieren aprender, pero no memorizar absurdeces que poco, o ningún, valor real tienen, quieren aprender sexualidad, quieren aprender a gestionarse elles mismes y a colaborar con el resto para formar una sociedad mejor, pero el capitalismo no colabora ni colaborará en ello, hay que luchar y luchar hasta el final, para cambiar cada recoveco de este sistema enfermo y decadente por uno que funcione en favor de les trabajadores.