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JUICIO FARSA. Ni rastro de la rebelión o sedición

Ha comenzado el desfile de testigos en el Supremo. Sin embargo, aún estamos a la espera de las pruebas de la violencia y la malversación de fondos ¿Será la semana siguiente?

Guillermo Ferrari Barcelona | @LLegui1968

Jueves 28 de febrero de 2019

En la jornada de hoy han pasado el Lehendakari Íñigo Urkullu, Gabriel Rufián, Albano Dante Fachín y la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau durante la mañana. Y por la tarde el exministro de interior Juan Ignacio Zoido y Xavier Domènech.

El mediador frustado

Entre los testimonios de la mañana, quizás el de mayor sustancia ha sido el del dirigente vasco, Íñigo Urkullu, el ¿relator fallido? Durante las jornadas en las que Puigdemont dudaba entre convocar elecciones autonómicas o declarar la república catalana, el Lehendakari vasco recibió el mandato del President para buscar algún cauce de negociación con el Gobierno central. Cauce que fue cerrado directamente por Rajoy con la aplicación del 155.

Cuestión que demuestra algo que veníamos denunciando desde las páginas de Izquierda Diario: que las fuerzas políticas que integraban Junts pel Sí en ningún momento pretendían efectivizar el mandato del 1O. Mientras las miles y miles de personas defendieron los colegios, organizaron el referéndum, pusieron su cuerpo ante la represión salvaje y fueron a votar; Carles Puigdemont y Oriol Junqueras iban de farol.

Y el otro aspecto que también demuestra la figura de “mediador” es que no había intención alguna por parte del Gobierno de Rajoy de “dialogar” o “negociar” algo referente al 1O. Esto no es ninguna novedad, claro está, pero es importante recordarlo porque durante estos años los dirigentes de la antigua Convergència y los de Esquerra Republicana han dicho en múltiples ocasiones que querían negociar esta convocatoria.

Por supuesto, que lo mejor es que el referéndum se haga de común acuerdo, siempre que éste acuerdo esté de acuerdo con las expectativas de autodeterminación del pueblo catalán. Sin embargo, lejos de ello, lo que se produjo fue la aplicación del 155 impulsado por el Gobierno con el apoyo del PSOE y Ciudadanos y las primer elecciones catalanas convocadas directamente desde Madrid.

El Ministro Zoido desconoce

El testimonio de Zoido es monumental. Al igual que el ex presidente Rajoy y la ex vicepresidenta Sáenz de Santamaría, Juan Ignacio Zoido no sabía nada sobre la represión del 1O. El exministro se ampara en que la operación era dirigida vía judicial y que por lo tanto no estaba al tanto. El ex ministro en varias ocasiones dijo desconocer el operativo y también que delegó en una persona que estaba a su mando.

Aparentemente el responsable de las decisiones sobre qué colegio reprimir, la intensidad de la represión, etc. sería el Teniente Coronel Diego de los Cobos y los jefes de las fuerzas de “seguridad”. En síntesis, Zoido vio todo por televisión, no decidió nada y, por supuesto, al ver las imágenes de represión, decidió no hacer nada. De la misma manera que Rajoy y Sáenz de Santamaría.

También ha sido interesante escuchar las respuestas Zoido a las preguntas de la abogada Judith Gené. Cuando debía especificar qué era prioritario. Si impedir el referéndum o evitar causar un mal mayor a la población y los agentes de la represión. El ex ministro insinuó que se había denegado la compra de armas de guerra solicitada por los Mossos para enfrentar el terrorismo por sospechas de que las usaran para “otros fines”.

La palabra más repetida por Zoido ha sido “Desconozco”. Zoido se ha movido entre la ineptitud de quien no hace nada sobre la competencia que le merece, la seguridad de un territorio, y el desconocimiento de alguien que pareciera no tuviera responsabilidad de gobierno alguna. Además, de reflejar ineptitud, refleja ignorancia. ¿Qué es peor?

¿Y las pruebas de violencia “pa cuando”?

Los otros testimonios han aclarado que el 20S hubo una enorme movilización espontánea y sin ningún tipo de violencia. Tanto Domènech, como Colau y Dante Fachín o Gabriel Rufian han ahondado en la misma idea. Incluso Zoido tuvo que hablar de que eran solo dos coches de la Guardia Civil los que fueron deteriorados. Si por eso se habla de rebelión, entonces hay rebelión en cada partido de fútbol.

En lo que va de semana, sigue sin aparecer la violencia que justificaría la rebelión o la sedición. Quizás la semana próxima haya algo de esto, cuando declaren los policías. Hay comentaristas que comienzan a especular con que las condenas podrían ser rebajadas a intento de rebelión. Serían condenas con la mitad de años y teniendo en cuenta la prisión preventiva, algunos podrían salir inmediatamente y, otros tener tercer grado.

El juicio se está demostrando como una enorme farsa con el cual el reaccionario Régimen del 78 pretende castigar al pueblo catalán. Fiscales que se equivocan, pruebas y testigos de la defensa que se deniegan, instrucción de ciencia ficción, etc. Nos queda varias semanas de puro teatro. Pero si lo que se quiere es liberar los presos políticos y reimpulsar el movimiento democrático catalán, la acción debe pasar de manera categórica por fuera de las instituciones, en las calles, los lugares de trabajo y de estudio.