Conversamos con Nicolás Del Caño sobre lo que significa el aumento de las dietas resuelto por los jefes de las Cámaras parlamentarias y la política del Frente de Izquierda que se prepara para un acto histórico en Atlanta.
Jueves 3 de noviembre de 2016 00:37
¿Cómo evalúas el “dietazo” para los representantes en el Congreso cuando a los trabajadores apenas si hay para algunos un bono de 2 mil pesos a fin de año?
Mirá, como vos lo decís, es directamente una provocación. Ya no es solo un gobierno de los ricos, sino un régimen de conjunto de y para los ricos. En esto no hay grieta. Cambiemos, Carrió, el FPV y PJ, Massa, Stolbizer: todos están de acuerdo en conservar los privilegios de una casta política que se dedica a gestionar los intereses de los grandes capitalistas. Ha causado muchísima indignación, mucha bronca en una país que se niega la apertura de las paritarias porque quieren mantener el salario muy por debajo de la inflación, que te quieren conformar con un bono, que la mitad de los asalariados gana apenas un poco más de 7000 pesos, con millones de precarios y desempleados, con 3 pobres cada 10 habitantes. Realmente es un desenmascaramiento colosal de toda la elite política que gobierna. Por eso nuestro proyecto nunca fue tratado, fue presentado bajo el anterior gobierno y lleva tres años en un cajón.
¿Cuáles son las bases de ese proyecto de hace tres años?
El primer proyecto que presenté cuando asumí en el Congreso de la Nación planteaba que los diputados y funcionarios políticos cobren como un docente. Raúl Godoy fue el primero en presentarlo en la legislatura de Neuquén. Mi compañera Myriam Bregman volvió a presentarlo en el Congreso nacional. Nosotros como todos los diputados del PTS-FIT en todo el país cobramos el equivalente al sueldo de una maestra con 20 años de antigüedad y 36 horas cátedra. No porque nos parezca justo lo que percibe un docente, que como la mayoría de los trabajadores cobran salarios muy por debajo de lo que cuesta la canasta familiar, sino porque no buscamos privilegios. Nuestro proyecto para igualar la dieta legislativa al salario docente (que es tomado como referencia) fue replicado en cada Legislatura donde hay diputados del PTS-FIT, en Mendoza, en Córdoba y en CABA.
La idea “que los diputados ganen como una maestra” tiene una gran repercusión y aceptación popular, incluso de amplios sectores que no coinciden con la izquierda. Pero, al mismo tiempo, todo el mundo piensa que es imposible que sea votado
Mirá, justamente en esa contradicción entre gran apoyo popular a la idea y absoluta desconfianza en que los políticos de los partidos tradicionales lo van a aprobar, está el secreto de nuestra política. Esta es una democracia para los ricos, hay que superarla, pero para ello hay que mostrar a la mayoría que el mecanismo de votar cada dos o cuatro años y después volver a la casa, o participar de reclamos solamente económicos, no conduce a cambiar de raíz la situación de la mayoría.
Nuestra idea de democracia esta inspirada en las grandes gestas que dio la clase trabajadora desde la Comuna de París, el primer gobierno obrero de la historia, que se basó en diputados revocables por sus electores y que precisamente cobraran como un obrero calificado para que la representación de la clase trabajadora y el pueblo no se separe por intereses propios, ajenos a la mayoría, lo que nosotros llamamos una burocracia política, una casta política que gobierna para la clase empresarial fingiendo el juego democrático que son “representantes del pueblo”.
Y mientras tanto no se pueda superar esta democracia de los ricos...
Mientras tanto, en nuestra perspectiva del gobierno de los trabajadores, nuestras bancas están al servicio de las luchas. No solamente porque no cobramos más que un docente y el resto de la dieta lo destinamos a fondos de huelgas y apoyo a distintas luchas, sino porque también estamos presentes como lo estuve yo en Panamericana ante la represión de la Gendarmería a los trabajadores de Lear en el 2014 y lo están todos nuestros diputados y diputadas donde haya un reclamo. Con esta trayectoria te invitamos a Atlanta para hacer fuerte a la izquierda.