Chiapas es uno más de los estados en el que se niega el derecho al matrimonio igualitario.

Leah Muñoz @leahdanmunoz
Miércoles 29 de marzo de 2017
En el 2016 la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró inconstitucionales diversos artículos contenidos en las legislaciones de tres estados del país, entre ellos Chiapas, por considerar el matrimonio como una institución que se forma únicamente por un hombre y una mujer.
A pesar de dichas declaraciones de la SCJN, el congreso local hizo caso omiso y distintos activistas denunciaron que no existe un avance en la aprobación del matrimonio igualitario a pesar de que hace siete años se comenzó un proceso para dicha aprobación.
Al contrario, el odio es promovido tanto por miembros del congreso como por la Iglesia que ha organizado marchas para manifestarse en contra del matrimonio igualitario.
A mediados del año pasado el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) emitió medidas precautorias en contra de Eduardo Ramírez Aguilar miembro del Partido Verde Ecologista y Presidente de la Mesa Directiva del Congreso de Chiapas por sus declaraciones que promovían el odio y exclusión de las personas de la diversidad sexual.
Ramírez Aguilar se manifestó públicamente y de manera ofensiva en contra de la aprobación del matrimonio igualitario y las familias homoparentales. “Creo en la tolerancia, el respeto a las libertades y a los derechos humanos y civiles, pero también creo en la familia como la célula de la sociedad y en el rol natural de la mujer y del hombre”, señaló.
También la Iglesia en septiembre del año pasado, meses después de que se anunciara la propuesta nacional de matrimonio igualitario, organizó marchas en la localidad con pancartas en las que se leían mensajes conservadores como “Que viva la familia”, “La familia, santuario de la vida”, y “Los valores empiezan por la familia”.
Hasta ahora son más de 30 parejas en Chiapas que han contraído matrimonio a través del amparo ganado al estado, sin embargo, muchas parejas más deciden irse de Chiapas a la Ciudad de México o a Tijuana para casarse.
Chiapas ocupa el onceavo lugar por crímenes de odio en el país, y no existe ninguna sola condena por crímenes de odio en la entidad, denuncia el activista Darwin Pereyra.
Esta negación del reconocimiento de los derechos de las personas LGBT+, como es el matrimonio igualitario, es parte de lo que promueve la violencia y el odio contra la diversidad sexual.