El debate sobre las pensiones ha remecido el escenario nacional. En este marco los trabajadores portuarios organizados en la unión portuaria convocaron a un paro para exigir al senado la aprobación del proyecto que garantiza el retiro del 10% de las AFP contexto de pandemia ¿Un punto de apoyo para levantar una estrategia para barrer con las herencias de la dictadura?
Miércoles 22 de julio de 2020
Si dentro del debate nacional hubo alguna expresión de “octubre”, podríamos decir, fueron las múltiples protestas populares que se organizaron en cacerolazos y barricadas. Pero acechó un peligro incluso mayor para los grandes empresarios, cuando los portuarios organizados a nivel nacional convocaron al primer paro en medio de la pandemia.
Su llamado era claro, que el Senado aprobara el 10%, sin letra chica ni modificaciones y además enfatizaron que la lucha por acabar con las AFP. Sin duda un ejemplo que permite que la clase trabajadora pueda entrar en la escena política.
¿Puede transformarse en un punto de apoyo para levantar una estrategia para barrer el régimen heredado de la dictadura?
La inmovilidad de la burocracia sindical
Si el gobierno ha destacado por pasar ataques permanentemente contra el pueblo trabajador en mitad de la pandemia, empujando a que los costos de la crisis la pague la clase obrera, la CUT ha brillado por su inmovilismo.
La Central dirigida por el PC junto a sectores de la ex Concertación como la DC y el Partido Socialista, mantiene una tregua de hace meses con el gobierno, haciéndose cómplice así del aumento de la degradación de las condiciones de vida y de trabajo de millones.
La situación del movimiento obrero: aumento de huelgas y negociaciones colectivas
El mes de julio ha estado marcado por negociaciones colectivas y huelgas de sindicatos de la industria y servicios. Trabajadores de Ariztía, Unimarc, Unilever, Walmart y Tres montes. El motor es salarial pero detrás de éste hay familias que se han visto afectadas por las condiciones sanitarias y los despidos efectuados desde abril. En medio de las medidas represivas del gobierno estas luchas tienen un alto
apoyo popular.
Todas estas huelgas se inician con más del 90% de los votos de sus afiliados. Algo está pasando entre los trabajadores de la industria. Y es que ya no se puede esperar más por mejores condiciones de trabajo y las condiciones de vida en pandemia hacen urgente discutir salidas en beneficio de los trabajadores y no de las ganancias empresariales
Auto organización y paro en sectores estratégicos ¿Fuerza social para barrer la herencia de la dictadura?
La actual impugnación a las AFP es una oportunidad para discutir no sólo las condiciones de ahorro previsional, sino también las condiciones de vida de los trabajadores de industria y servicios quienes mantienen día a día la producción y comercio en momentos de pandemia, constituyéndose cómo “la otra primera línea”.
El paro de los trabajadores portuarios permite que se pongan de manifiesto estos sectores y rompe en los hechos la tregua cómplice de la CUT con el gobierno. Hay que generalizarlo y convertirlo en un paro de toda la clase trabajadora y sus principales centrales para terminar con las AFP y la precariedad en la que esta hoy el pueblo trabajador.
En esta perspectiva fortalecer la coordinación obrera y popular, en sus luchas, huelgas, y paralizaciones es fundamental.
Pero esta pelea no la ganaremos confiando en los partidos empresariales y su demagogia en el parlamento.
Lagos Weber es el vivo ejemplo de la naturaleza de los partidos de la ex Concertación. No duró ni un día, bastó que la población lo rechazara y los portuarios lo encararan para que con miedo cambiara su posición frente al debate del 10%. Son hipócritas. Si hoy posan de amistosos es porque el pueblo trabajador los esta vigilando.
Si unos se caracterizan por su cobardía, otros en la ex concertación (y quienes nos quieren hacer confiar en ellos como el PC y el frente amplio), para prevenir un "estallido 2.0" como lo dijeron explicitamente, buscan sembrar ilusiones de que las instituciones de este régimen herencia del pinochetismo, funcionan.
Ellos quieren que el movimiento obrero (y para eso utilizan a las burocracias sindicales) sea un mero instrumento de presión a sus intereses, sin voluntad propia. Sin coordinación con la población, sumido en el gremialismo y sin entrar en la escena política.
Porque saben que si se levanta la verdadera fuerza social que mueve el pais con un objetivo claro y mostrando que el negocio de las AFP pone en tela de juicio todas las herencias de la dictadura, no queda piedra sobre piedra en este régimen.
Por eso no debemos olvidar que solo confiando en nuestras propias fuerzas podremos conquistar el anhelo de miles, terminar con los 30 años de este régimen.
Si entran en escena los sectores estratégicos de la economía: portuarios, forestales, mineros, el transporte público y otros sectores, la fuerza movilizada de la clase trabajadora puede ser realmente imparable si en esa perspectiva logra una alianza firme con los sectores populares y la juventud.
Mientras hoy los senadores votaran el retiro del 10% no debemos perder el objetivo. Dirigir todos nuestros esfuerzos para barrer con las AFP y todo el régimen heredado de la dictadura. El pueblo trabajador es el único que tiene la fuerza para cumplir esta tarea.

Alejandra Valderrama
Redacción La Izquierda Diario Chile. Valparaíso, Chile