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MOVILIZACION ESTUDIANTIL. No es gratuidad, es una beca

Hoy se realiza la primera movilización estudiantil del año, un reciente estudio demuestra con números en mano, que el Estado sigue destinando más recursos a los bancos que a sus Universidades.

Nicolás Miranda Comité de Redacción

Jueves 21 de abril de 2016

El problema

Como señalamos desde La Izquierda Diario, la glosa de gratuidad lo que determinó fue la entrega de beneficios. ¿Por qué? Porque los estudiantes deben cumplir ciertos requisitos, deben postular, deben ser evaluados para ver si son admitidos.

Además, son pocos, cerca del 14% de la matrícula.

Además, los que no hayan sido admitidos, deberán endeudarse con el CAE.
Un reciente estudio del Centro de Estudios de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), lo sostiene con números.

El estudio

El estudio de la FECH, que puede encontrarse aquí (http://www.cefech.cl/wp-content/uploads/2016/04/CEFECH-Minuta-de-analisis-gratuidad-2016.pdf), muestra entre otros datos que:

Afirma que “la Gratuidad 2016 no es un mecanismo de financiamiento a las instituciones, sino a los estudiantes”, es decir, mantiene la lógica neoliberal de financiamiento a la demanda.

Esto porque “la cantidad de recursos que el estado entrega a cada universidad está totalmente determinada por la cantidad de estudiantes beneficiados que se matriculen en dicha institución, a través de un proceso asignación muy similar al de la gran mayoría de las becas”.

El aumento del gasto público en educación superior para el año 2016, año de implementación d ela gratuidad mediante “la glosa” aprobada en el Parlamento, apenas está “dentro del promedio del aumento porcentual anual de los recursos en educación terciaria que viene dándose desde hace 8 años”. Así se observa en estos resultados: “En promedio, entre 2009 y 2016 el aumento porcentual anual del financiamiento estatal a la educación superior ha sido de un 20,8%, y los años de mayor aumento porcentual anual después del 2010, se encuentran por debajo del promedio del período 2009-2016: 2016 (18,7%) y 2012 (16,9%)”.

¿Pero cómo se implementó entonces esta “gratuidad? Porque “gran parte del gasto público dirigido a financiar este programa proviene del redireccionamiento de los dineros de otras becas. Por lo tanto, buena parte de los recursos destinados a la Gratuidad 2016 no son recursos nuevos inyectados al financiamiento de la educación superior”

Además, se sigue destinando más fondos del Estado a los bancos que a sus Universidades: este año, a la compra de activos relacionados al crédito con el aval del estado (CAE) se destinó el 30,8% de los fondos. En plata: “Mientras que el monto destinado a la compra de activos producto del CAE es de $610 miles de millones de pesos, el monto destinado para la gratuidad es de $517 miles de millones de pesos, que se redujo a mediados de marzo en aproximadamente un 10%, quedando en 468 miles de millones de pesos. Así, el dinero destinado a la banca privada será un 30% mayor al destinado para la gratuidad el año 2016”.

Por último, la cobertura es muy reducida: tomando en cuenta la matrícula total del sistema de educación superior del año 2015 (1.152.125 estudiantes), la gratuidad cubriría sólo un 13,9% del total de la matrícula del año 2015.