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Red Internacional
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A LA DERECHA. No habrá adelanto electoral en Andalucía: el PP andaluz se desmarca de la estrategia estatal de su partido

Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía y líder del PP andaluz, ha anunciado que no habrá adelanto electoral y que su objetivo actual pasa por concentrarse en vacunar y reactivar la economía. Su legislatura estaría encarrilada tras pactar con la ultraderecha.

Antonio Manuel García Corresponsal en Granada

Viernes 7 de mayo de 2021

El huracán político iniciado hace unos meses con la moción de censura en Murcia y cuyo último episodio fueron las elecciones madrileñas no ha calado en Andalucía. Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía y líder del PP andaluz, ha negado en varias ocasiones la posibilidad de adelantar elecciones. Moreno ha afirmado que la prioridad de su gobierno pasa actualmente por terminar la vacunación de la población para reactivar la economía de cara a un verano en el que confían poder atraer nuevamente turistas.

De esta forma, el dirigente del PP marca su posición en la batalla interna de su partido, donde un ala trumpista dirigida por Isabel Díaz Ayuso habría dado un golpe en la mesa con la victoria en Madrid y se estaría preparando para terminar de virar a nivel estatal a su formación. Moreno se sitúa de esta forma en el bando “moderado”, en las filas de los barones como Alberto Feijoo cuya hegemonía absoluta en Galiza parece ser el referente para la derecha andaluza. Una hipótesis que se reforzaría a tenor de los datos del último barómetro andaluz, el “CIS” andaluz, que señala el aumento de la popularidad de Moreno, y de las posibilidades electorales de su partido que se alimenta no sólo del caladero de votos de Ciudadanos como ocurre en otras regiones; sino también de votantes del PSOE, partido desgastado y encerrado en otra guerra interna ahora en el plano andaluz.

El PP andaluz aspira a conquistar la hegemonía que durante décadas el PSOE-A habría disputado y que no es cosa menor, teniendo en cuenta que Andalucía es la Comunidad Autónoma más poblada del Estado. Una oportunidad que se abre teniendo en cuenta la descomposición de Ciudadanos, las peleas internas del PSOE-A y la división de las candidaturas neorreformistas. Con tan solo Vox a su derecha y siendo unos posibles socios preferentes en caso de que Ciudadanos siga su tendencia estatal a ser irrelevantes, con Juan Marin (líder de Ciudadanos en Andalucía) preparándose para cambiarse a su enésimo partido, cual Toni Cantó, se hace muy posible alcanzar la mayoría absoluta para el PP.

La guerra interna del PSOE-A

El histórico granero de votos del PSOE, un bastión clásico del social-liberalismo quedó abierto para la derecha en 2018 en una debacle histórica que parecía que acababa con la carrera de Susana Díaz. Pero lejos de ser así, la dirigente sevillana se ha posicionado esta semana para las primarias del PSOE-A frente a Juan Espadas, el candidato elegido por Pedro Sánchez para disputarle el control del aparato en Andalucía y para ser el dirigente que recupere el bastión histórico del PSOE desde los tiempos de Felipe González.

Una pelea que interesa tanto a Juanma Moreno que verá si realmente tendrá competición en los próximos comicios previstos para 2022, como a Unidas Podemos que deberá saber que sapo tendrá que tragar, entre dos candidatos relacionados con el historial de corrupción del PSOE-A. Unidas Podemos ya ha vendido su suerte a la subordinación al PSOE y recientemente ha perdido su liderazgo estatal con la salida de Pablo Iglesias.

Aunque no se vivirá aún como una precampaña, a lo largo de la segunda mitad del año veremos qué escenario político se prefigura para unas elecciones andaluzas donde al Partido Popular le están sirviendo en bandeja de plata construir una hegemonía con la que arrebatar al PSOE una importante plaza.