Que la CUT, Confech y organizaciones sociales convoquen a una gran movilización nacional este 21 de octubre con miles en las calles. Vamos por asambleas y coordinadoras en liceos, universidades, sindicatos y lugares de trabajo. Fin al negocio del transporte público y a los subsidios a empresarios. Por un transporte público gestionado por trabajadores y usuarios.
Viernes 18 de octubre de 2019
Con protestas basadas en masivas evasiones en estaciones del metro de Santiago, la juventud secundaria encendió el rechazo al alza en el pasaje del metro y conquistó una amplia simpatía popular. El gobierno ha respondido con represión y criminalización. Los amenazan con multas. Les han llamado “delincuentes” y “hordas violentas”. Cientos de fuerzas especiales en las estaciones han golpeado, detenido y encerrado personas en los andenes para lanzar bombas lacrimógenas adentro de estaciones de metro.
A pesar de este clima de represión, las protestas han escalado y han sido miles de estudiantes que decidieron tomar en sus manos esta demanda. El día de ayer más de 50 estaciones del metro estuvieron paralizados en horarios punta. En muchos casos los jóvenes liberaron torniquetes para que la gente pase sin pagar. El sindicato de trabajadores del Metro solidarizó con las protestas de secundarios y rechazó el alza así como la militarización en el metro.
Las diversas organizaciones como la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y la Coordinadora NO + AFP, la Confech y organizaciones sociales, también los sindicatos del metro, deben convocar a movilizaciones nacionales masivas contra el alza- La Confech ha convocado una movilización nacional para este lunes 21 de octubre. ¡Debe ser el inicio de un gran movimiento en las calles!
Esta lucha es totalmente posible de masificar y unificarla con otras demandas, como la reducción de la jornada laboral, que tiene también apoyo de masas. Si se logra masificar en las calles, junto a asambleas y coordinadoras en liceos, universidades, sindicatos y lugares de trabajo, que permitan desarrollar la unidad de acción y la auto organización, podemos derrotar el alza y planificar cómo conquistar la reducción de la jornada sin flexibilidad, cómo conquistar pensiones dignas derrotando a las AFP.
El Frente Amplio y el Partido Comunista se deben poner al servicio de esta lucha. Mientras que dirigen las principales organizaciones de masas, no se han jugado a ninguna lucha seria para detener el alza ni han impulsado un plan de movilización para que conquistemos nuestras demandas y le doblemos la mano a Piñera. Más bien su centro es la “unidad de la oposición” en el parlamento con partidos de la ex Nueva Mayoría como el PS o la DC, que terminan negociando junto a la derecha.
Está planteado que se desarrollen masivas movilizaciones donde se forje la unidad de la juventud y los trabajadores, estudiantes, mujeres y pobladores, para frenar el alza y para poner fin al negocio del transporte y porque éste sea verdaderamente público, estatizado y gestionado por trabajadores y usuarios, quienes decidan democráticamente el funcionamiento y tarifa, con transporte pública, barato y de calidad para el pueblo trabajador. Sólo de esta forma, podremos poner algo tan básico como el transporte público, al servicio de las grandes mayorías.