Ante el genocidio del Estado sionista de Israel al pueblo palestino, la Universidad de Chile debe pronunciarse y tomar cartas en el asunto. ¿Qué podemos hacer como comunidad universitaria?
Martes 24 de octubre de 2023

Estamos en presencia de un hecho que nuestra generación nunca había vivido: un genocidio televisado en vivo y en directo, con la venia de las principales potencias imperialistas del mundo y el respaldo a este genocidio por parte de la inmensa mayoría de los medios de comunicación masivos a nivel internacional.
Chile, país que alberga la mayor diáspora palestina fuera de los países árabes, no es la excepción. De hecho, mantiene estrechas relaciones con el Estado de Israel, por ejemplo, con la compra de armamento y vehículos para la represión de las manifestaciones y del pueblo mapuche. Además de cooperación en el entrenamiento a las fuerzas armadas y de orden.
Esta situación se extiende a instituciones públicas, incluida la Universidad de Chile, que ha mantenido y mantiene relación con personas e instituciones israelitas, algunas de ellas abiertamente sionistas. Esto se ha materializado en diversos eventos. El 2015, por ejemplo, desde diferentes organizaciones sociales y políticas acusaban que se estaba intentando lavar la cara del sionismo por medio del arte, con la invitación de los sionistas Idan Sharabi (a levantar una obra de Ballet) y Yoav Talmi (a dirigir la Sinfónica de Chile) por parte de la Universidad de Chile, a través del Centro de Extensión Artístico y Cultural de la casa de estudios.
En octubre del mismo año, se invitó desde la Facultad de Derecho al embajador de Israel en Chile, nada más y nada menos que para promocionar el rol del Estado de Israel en la ONU. Para aquella actividad se hizo ingreso hasta de policías y miembros del Mossad (una agencia de inteligencia israelí) para resguardar al diplomático.
El año 2016 se realizó un referéndum en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, en noviembre, con la siguiente pregunta: ¿Estás a favor que la Universidad de Chile NO mantenga vínculos institucionales con aquellas instituciones israelíes que contribuyen a la violación de derechos humanos del pueblo palestino? La abrumadora mayoría votó a favor (el 91,7% de los votantes).
La opresión y el genocidio al pueblo palestino por parte del Estado de Israel data desde hace 75 años, sin embargo, la situación ha dado una salto de proporciones gigantescas las últimas dos semanas. Bajo la excusa de una supuesta “guerra” contra el grupo Hamás, Israel ha desplegado bombardeos inéditos sobre población civil no solo en la Franja de Gaza, sino también en la Cisjordania ocupada, lugar en el que Hamás prácticamente no tiene ningún poder o es derechamente inexistente. Así ha llegado a destruir miles de hogares y hasta hospitales, desatando crímenes de guerra por parte del gobierno de Netanyahu que están siendo completamente respaldados por el imperialismo de Estados Unidos y otras potencias europeas como Francia, Alemania e Inglaterra.
Es en este contexto en el que debemos preguntarnos ¿qué podemos hacer? Y ¿qué es lo que no estamos haciendo? La Universidad de Chile, como una de las universidades públicas más importantes del país, con una supuesta vocación social desde la institución, está teniendo prácticamente un silencio cómplice, y las pocas palabras que se han destinado a la situación no han pasado mucho más allá que de lo testimonial o informativo, pero la Universidad de Chile puede hacer mucho más que ello como el actor nacional que es.
Es por ello que resulta criminal el silencio de las autoridades. Debemos demandar enérgicamente el posicionamiento de la casa de estudios por el fin del genocidio, el cese al fuego inmediato, la liberación de los presos palestinos y la ruptura de todos los acuerdos militares e institucionales con Israel.
Busquemos el pronunciamiento estudiantil de la FECh, pero además de académicos y académicas, y de asociaciones de trabajadores dentro de la universidad, levantando una campaña para romper relaciones con las instituciones del Estado asesino de Israel, no solo en la Universidad de Chile, sino como una exigencia concreta al gobierno. Las autoridades de la universidad también deben pronunciarse frente al genocidio en el marco de una brutal campaña de desinformación que hace creer que hay una guerra en este momento mientras miles de niños y niñas palestinos son asesinados en medio de los crueles bombardeos.
Se hace necesario organizarnos para que toda la comunidad universitaria levante la exigencia de romper relaciones con el Estado de Israel. Por medio de la FECh podemos también levantar una campaña a nivel nacional en el movimiento estudiantil, ¿o las organizaciones de las juventudes del gobierno que dirigen las federaciones se negarán porque consideran más importante no incomodar a su Presidente? ¡Basta de silencio! ¡Basta de mezquindades!