Hablamos con un trabajador de una planta aragonesa de Opel España, empresa en la que lleva casi 30 años trabajando. Prefiere mantenerse en el anonimato, por lo que le llamaremos Jesús.
Lunes 26 de septiembre de 2016
Hemos quedado con él para que nos relate su experiencia trabajando en esta empresa y cómo han ido recortando tanto en sueldos como en empleados con el paso de los años, y empeorando las condiciones de trabajo.
ID: ¿En qué puesto comenzó como trabajador en esta empresa?
J: Comencé como trabajador de cadena, siendo profesional de oficio, y a lo largo de los años fui variando en la categoría.
ID: ¿Cómo eran las condiciones iniciales que se les ofrecían en esta empresa antes del comienzo de los primeros recortes?
J: Se iba trabajando, se hacían horas y se tenían unas condiciones de trabajo mejores que ahora, sin tener la amenaza de despido constante sobre las espaldas. A pesar de ser un trabajo tan repetitivo y monótono, sabías que te llegaba un sueldo fijo a tu casa sin miedo y sin preocupaciones de llegar a fin de mes. Esto con la llegada de la crisis se empezó a complicar, así como con los cambios de la dirección de Opel. Es extraño, porque en las típicas conversaciones informales, se comenta que trabajamos poco y cobramos mucho, pero eso denota que no se conoce la realidad detrás de los muros de esta empresa.
ID: ¿Cómo se vivió la entrada de la crisis económica en esta empresa, como empleado de cadena?
J: La entrada de la crisis no se notó tanto como en otros sitios, a pesar del gran número de EREs que nos azotan todavía hoy, a conveniencia de la empresa. También es cierto, que a raíz de la crisis, se creó una nueva estrategia, que consiste en contratar gente de Formación, para que trabaje en cadena durante tan solo quince días o quizás un poco más, para luego ser despedidos y pasar a la bolsa de empleo, aprovechándose de la necesidad de la gente de conseguir trabajo en estos tiempos de necesidad económica que estamos viviendo.
ID: Con respecto a la dirección, ¿Se han vivido muchos cambios en ella?
J: Quizás es impresión mía, pero desde que tenemos directores españoles han empeorado mucho las condiciones de trabajo, pues ponen aún más por encima los beneficios de la empresa a las condiciones de trabajo. De los mejores años que tuvimos en esta empresa, fue cuando se hizo cargo de la dirección, hará unos veinte años, un presidente que demostraba más respeto que ahora hacia los trabajadores. Al inicio del turno de mañana se paseaba por los pasillos, pero no tanto con la intención de presionar más a los trabajadores.
ID: ¿Qué se encuentra cada vez que llega por las mañanas a su puesto de trabajo? ¿Cómo es el ambiente laboral por parte tanto de directivos como de compañeros de trabajo?
J: Cada vez más desilusión, por desempeñar el trabajo. Es un machaque continuo. Está claro que los trabajos repetitivos es bastante fácil dejarse cosas y más trabajando jornadas casi sin parar de ocho horas, quitando los dieciocho minutos de almuerzo, si haces todo el rato lo mismo, y al que más le molesta dejarse algo mal colocado es al propio trabajador, porque más que un trabajo es tu vida dada la cantidad de años que se llevan trabajados allí. Es necesaria una mayor empatía por parte de los puestos altos para con los trabajadores, no somos máquinas, nos ganamos la vida.
ID: ¿Cuál es el mensaje que desearía transmitir desde su posición de trabajador en una empresa tan grande y en la que se ha llegado a machacar tanto a la clase trabajadora?
J: Estamos de acuerdo en que sería un gran impacto para Aragón que Opel se marchara, dada la gran cantidad de trabajadores directos o indirectos a los que afectaría su marcha, sin embargo, a los operarios de Opel España, no hace falta que se nos ponga la soga al cuello para que realicemos el trabajo con la mayor eficacia posible, lo hemos demostrado a lo largo de los años sacando adelante todos los modelos que se nos han propuesto.
Esto no es sólo una crítica, es una llamada a la cordura, para que dejen de machacar a la gente de las cadenas, no solamente en esta empresa, sino en todas, para que nos dejen cumplir nuestro trabajo sin presiones. Sabemos lo que tenemos que hacer, es más, lo hemos demostrado a lo largo de los años, ya que gracias a nosotros esta empresa ha crecido y ganado la influencia y beneficios que se han conseguido.
En resumen, cada uno sabemos lo que tenemos que hacer y cómo hacerlo bien, no hace falta tanta presión sobre los trabajadores.