El CAE se paga igual porque los bancos trabajan por internet. Esa es la respuesta que ayer el Ministro de Educación entregó a los más de 160 mil endeudados por este crédito usurero para poder estudiar.

Nancy López Profesora. Agrupación Nuestra Clase
Jueves 26 de marzo de 2020
Ayer el Ministro de Educación aclaró que no habrá ninguna suspensión del cobro del CAE, ya que estos pagos se podrán realizar vía plataformas virtuales que los bancos dispondrán.
Se ríen en nuestras caras. Primero nos dicen que habrá clases online, sin siquiera pensar en los miles de compañeros y compañeras que tenemos un limitado acceso al internet, a un computador o celular que soporte las plataformas virtuales necesarias.
Luego, nos aclaran que no nos preocupemos porque podremos pagar los millones de deudas que tenemos en educación por internet ¿Para qué? Para que luego los bancos decidan repartir entre 30% y 100% de sus ganancias en dividendos a sus accionistas: los Luksic, Saieh y Yarur.
Claramente lo que le importa al gobierno es mantener las ganancias de los grandes empresarios y nosotras y nosotros no somos más que un número: un deudor o un consumidor, incluso cuando hablamos de nuestros “derechos”.
La crisis sanitaria mundial, hoy golpea principalmente los bolsillos de nuestras familias. Las mismas mujeres y hombres que de madrugada tienen que irse hacinados a sus trabajos para después volver y tragarse un toque de queda nocturno como solución. Porque claro, seguro el coronavirus se vuelve bueno durante el día.
Nosotras y nosotros sus hijos e hijas, además estamos relegados a los peores y más inestables trabajos, no tenemos casi como subsistir. A excepción que trabajes en Rappi o Uber, donde sin ninguna medida de higiene más que mascarilla y alcohol gel, tenemos que estar todo el día en la calle, sin siquiera seguros médicos ni contrato de trabajo.
Lo primero que aseguran son sus ganancias multimillonarias. Para nosotros y nosotras migajas y parches. Por eso dicen “clases online” cuando en realidad son guías que les estudiantes de escuelas y liceos tienen que descargar y buscar cómo hacerlas.
En decenas de establecimientos el alimento entregado por la JUNAEB era completamente insuficiente para sus estudiantes. En el Barros Borgoño dijeron que iban a dar guías para quienes no tenían internet y computadores y llegaron más de 200 estudiantes ¡para quienes ni siquiera alcanzaba el material disponible!
Lo que menos les importa es nuestra educación y nuestros aprendizajes. Lo que les importa es que seamos funcionales, que paguemos nuestras deudas y que estemos más o menos preparados para trabajar y producir. No importa si entre medio hay una pandemia con miles de contagiados y muertos.
La educación no puede seguir siendo un privilegio de clase, donde lo único que importa son las ganancias empresariales. Tenemos que exigir el fin del CAE así como la suspensión inmediata de todo pago de arancel o matrícula, como medida de emergencia frente a la crisis sanitaria.
Chile despertó y les estudiantes comenzamos la revuelta. Sabemos que la única solución es la educación gratuita universal, financiada por el Estado y sin subvención para negocios privados. Pública, laica y no sexista ¡Nuestras fuerzas alcanzan para lograr eso y más!

Nancy López
Profesora. Agrupación Nuestra Clase