A un día del 25N, cuando marcharemos por las calles de todo México y del mundo, en una jornada de lucha por el Día internacional contra la violencia hacia las mujeres, Narce Carranza, psicóloga, poeta y docente universitaria, nos hizo llegar este poema de su autoría, para compartir con todas (y todos) nuestras lectoras.
Miércoles 24 de noviembre de 2021
Ilustración: Hebe
NUESTRO CANTO
A Paloma Cecilia
La ciudad fría de muros,
los rascacielos no rasgan el azul,
los campos negran las nubes,
el mundo está enlutado.
Caminamos
por vientos,
de esclavos,
con hambre,
ciegos de espejos,
sordos de nuestro grito.
Los perros ladran,
seguimos huellas,
caminamos con la mirada hecha
de nube,
de agua,
de viento.
Nos levantamos armadas de voces,
con la entraña viva,
con el pulso de la pluma,
con la cadencia de una garganta de nudos,
desde la habitación y en la marcha,
acompañadas y solas.
Olas esperando elevarse
preparan la arena
donde nuevas huellas ocurran.
Olas que polifónicas cantan el océano.
Por siglos dentellada nuestra voz.
Resucitamos.
Siemprevivas,
perpetua,
flor agrupada,
jaspeada de llantos,
templada al frío,
flor guerrera.
Sangre que brota del vientre,
temidas por nuestra pasión,
nuestra razón,
nuestra locura,
¡que te cura en el vientre que te forja!
no es sortilegio, ¡pero cómo asusta!
Flama delicada,
con la fuerza del lenguaje,
con la fuerza bruta,
con ladridos y cuchillos
intentan apagar.
Seguimos nuestro vuelo,
nuestro canto,
pues mientras los dientes chirrían
batimos alas.
Somos olas
y alas.
Con las alas de las olas
y
con las olas de la voz
canta,
llora,
vuela.