El fin de semana en una entrevista el ministro de la Secretaría General de la Presidencia Nicolás Eyzaguirre declaró que "estábamos en una vorágine de reformas” Algo cambió, porque esta vez no se tensionó la Nueva Mayoría, sino que al revés, se alinearon detrás de sus palabras.
Nicolás Miranda Comité de Redacción
Martes 8 de septiembre de 2015
Eyzaguirre: ir dejando atrás las promesas de reformas
El ministro PPD fue claro en criticar las promesas de reformas. Dijo que "estábamos en una vorágine de reformas que no íbamos a ser capaces ni de diseñar apropiadamente ni de tramitar políticamente, sin provocar excesivos conflictos".
Dio dos indicadores de hacia dónde ir y cómo. Hacia dónde: “Los problemas que tenemos en salud y en seguridad ciudadana son inaceptables. Inaceptables. Hay que mejorarlos sí o sí".
Cómo: "Si pudiera hacerlo distinto, habría sido súper cuidadoso en siempre buscar el consenso".
Lo nuevo: alineados con el giro del Gobierno
Lo nuevo es que no estalló un incendio en la Nueva Mayoría como otras veces. Ayer lunes, el vocero de Gobierno el PS Marcelo Díaz declaró que “"esos elementos que están presentes en la entrevista del ministro Eyzaguirre son sin duda elementos que definió en su momento la Presidenta y con los que estamos trabajando".
Y puntualizó que “hay dos elementos que son rectores, fundamentales: Primero, gradualidad para cumplir con esos compromisos, pero hacerlos de acuerdo a la capacidad de crecimiento y de gestión que tenemos y, en segundo lugar, mucho diálogo".
El apoyo lo reforzó el presidente del Senado DC Patricio Walker afirmando que "yo valoro las palabras de Nicolás Eyzaguirre, cuando efectivamente hay una desaprobación alta, cuando hay un rechazo importante, efectivamente uno tiene que recoger el guante y acusar recibo … Lo peor es hacerse los lesos y en ese sentido, yo creo que sus palabras son positivas”. Rematando con un "probablemente, al principio se inflaron las expectativas, se pensó que se podían hacer todas las reformas en un plazo acotado y probablemente el Estado no tiene capacidad económica, no tiene los recursos humanos para poder hacer todos los cambios de la noche a la mañana".
Lo nuevo cargado de lo viejo
La alineación detrás del giro del Gobierno es lo nuevo. Pero viene cargado de las viejas contradicciones que están entre las bases de la crisis política. Unas promesas de reformas que no dejan conforme a nadie.
Un Consejo Consultivo con Bitar como exponente de la educación de mercado, cuestionada por el movimiento estudiantil. Los estudiantes lo critican y anuncian que el Consejo Consultivo no se meterá en la discusión de la gratuidad. Una reforma laboral que afirma el derecho a huelga por un lado, para recortarlo por el otro, pretendiendo dejar conformes a empresarios y trabajadores y ambos cuestionan la reforma. Una reforma tributaria que también despertó críticas por derecha y por izquierda. Suma y sigue.