El pasado Domingo Sebastian Piñera anunció esta nueva apuesta, que implica entregarle mayores subsidios a las empresas para que estas costeen los sueldos de las y los trabajadores. Cada nuevo anuncio de este gobierno es un salvataje más para los empresarios.

Elizabeth Fernández Profesora
Jueves 15 de octubre de 2020
Piñera el Domingo pasado, anunció un masivo programa de recuperación y apertura de nuevos empleos, para el cual se invertirá nada más, ni nada menos que 2000 millones de dólares en el pago de subsidios que irán directamente a las empresas, mientras miles siguen en la incertidumbre si recuperarán sus puestos de trabajo a quienes aún mantienen suspendidos y suspendidas, a la par que continúa la incertidumbre para quienes siguen sin encontrar un trabajo estable.
Desde el día uno de la llegada del coronavirus al país, el gobierno de Sebastián Piñera puso énfasis, en su prioridad: los empresarios, con paquetes económicos multimillonarios, que excedían un poco más de 3 veces al paquete económico de ayuda social hacia la población, la misma ley de “protección de empleo” que se aprobó con la venia del Partido Comunista, tiene como objetivo ahorrar la mayor cantidad de plata a las empresas, a costa de vaciar los seguros de cesantía de cientos de miles de trabajadores en todo el país. Los IFE o bonos de “clase media” son totalmente insuficientes e irrisorios, es imposible sobrevivir y cuidar la salud con montos como 75 mil pesos, que es lo que el IFE entregó en el mes de Septiembre, o el bono clase media de 500 mil pesos, que en una familia de 4 personas, ni siquiera alcanza para llegar a fin de mes.
Esta apuesta de Piñera de subsidiar a las empresas, es otra medida para que los efectos del coronavirus la paguen las y los trabajadores, mientras los empresarios siguen sosteniendo y cuidando sus ganancias, para seguir explotando a millones y amasando sus grandes fortunas. Este es el Chile, heredado de la dictadura, el de los capitalistas, las 10 familias que se siguen enriqueciendo a costa de millones y con salvatajes millonarios por parte del Estado, mientras las y los trabajadores deben todos los días arriesgar su salud y las de sus familias por conseguir un trabajo o asistir al que tienen.
A menos de dos semanas del plebiscito del 25 de octubre, es urgente retomar el camino de octubre a un año de la rebelión, por todas las demandas, contra la represión, por que la crisis la paguen los grandes empresarios y no la clase trabajadora, hay que retomar el camino de la huelga general que se expresó el 12 de Noviembre, para enfrentar los ataques del gobierno.

Elizabeth Fernández
Profesora