Opositores al gobierno se enfrentaron el jueves con la policía en diversos puntos de Caracas. El gobierno golpista de Brasil se sumó a las presiones de la derecha latinoamericana contra Nicolás Maduro.
Viernes 21 de abril de 2017
Miles de manifestantes, aunque en menor número que en las marchas del miércoles, volvieron a manifestarse este jueves en los mismos 26 puntos de Caracas donde lo hicieron la víspera para intentar llegar a la Defensoría del Pueblo para pedir por la remoción de siete magistrados del Tribunal Supremo de Justicia, a los que acusan de llevar a cabo un golpe de estado a la Constitución.
El gobierno respondió dispersando las marchas con contingentes de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada) y de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) que dispararon gases lacrimógenos y balas de goma a los manifestantes.
En las zonas de Altamira, Chacao y Chacaíto, en el este de Caracas, grupos de manifestantes se enfrentaron a las fuerzas de seguridad y luego se trasladaron a una zona conocida como Las Mercedes, desde donde intentaron acceder a la autopista Francisco Fajardo, la principal arteria vial de la ciudad.
En esta autopista, donde se encontraba también el ex candidato a la presidencia y gobernador de Miranda, Henrique Capriles, se registraron enfrentamientos.
En Chacaíto, Lilian Tintori, esposa del opositor encarcelado Leopoldo López, fundador del partido Voluntad Popular (VP), intentó marchar hacia la Defensoría del Pueblo y se vio afectada por los gases lacrimógenos.
Tintori pidió desde ese mismo lugar, al presidente venezolano Nicolás Maduro, "dar la orden" de detener "la represión".
Gobierno golpista brasilero culpa a Maduro y pide "restaurar las libertades democráticas"
Mientras se desarrollaban estas marchas e incidentes, la Cancillería brasilera dio a conocer el jueves un comunicado en el que "condena la violenta represión de las autoridades venezolanas a las manifestaciones realizadas ayer en defensa de la restauración de las libertades democráticas".
Además, lamentó "profundamente" las tres muertes ocurridas durante los enfrentamientos y señaló que "la responsabilidad primaria por la violencia le cabe al Gobierno venezolano, por tratar la libertad de expresión y de opinión como una amenaza y por incentivar la acción armada contra los manifestantes".
Este claro posicionamiento político contra el gobierno de Maduro viene a reforzar las presiones del presidente de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, del gobierno derechista argentino de Mauricio Macri y del gobierno de los Estados Unidos que ayer señaló que las autoridades venezolanas están "violando su propia Constitución".
Pasadas las 17:00 hora local un reducido grupo de manifestantes mantenía el enfrentamiento con los miembros de la GNB y la PNB en El Rosal, mientras otro grupo de opositores se congregaba en la Plaza Francia de Altamira, uno de los bastiones del antichavismo en Caracas.
La oposición, agrupada bajo la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD), informó ayer que se mantendría en las calles, aunque no anunció nuevas movilizaciones.
A diferencia de la jornada de manifestaciones de ayer, los seguidores del chavismo no estuvieron este jueves en las calles de la capital.
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