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Universidad. Nuevas materias optativas en Sociología UBA serán votadas a espaldas de estudiantes y docentes

Sin debate ni participación de la amplia mayoría docente y estudiantil, las autoridades de la carrera proponen seleccionar nuevas materias para incorporar a la currícula.

Martes 30 de agosto de 2016 12:15

La nueva gestión de la carrera de Sociología -alineada con el kirchnerismo-, convocó para el próximo miércoles 31 de agosto una comisión express antes de la Junta de Carrera, para aprobar sin mucha discusión un número aún sin informar de materias optativas.

¿Qué se elige?

Todos los años en la Junta, los consejeros de todos los claustros eligen las nuevas materias optativas que afectarán la carrera de más de 2 mil alumnos. Se abre una convocatoria donde los docentes presentan propuestas de nuevas materias que podrían formar parte de la currícula. Sin embargo, no existe ningún criterio preestablecido para la elección de las mismas más que áreas de vacancia, que no fueron discutidas por la mayoría de la comunidad académica. La convocatoria de este año, no indica cuantas materias nuevas podrían incorporarse y las autoridades con el Director de la Carrera Hugo Lewin a la cabeza, pretenden que sin esta información los consejeros voten el mismo día.

¿Quiénes son los que pueden "elegir"?

Además del Director de Carrera, la Junta está compuesta por cinco consejeros estudiantiles, cinco graduados y cinco miembros del claustro de profesores. Este ínfimo espacio de “representación” que toma importantísimas decisiones (de las que nadie se entera), es elegido de manera antidemocrática. Los votos, al igual que en todas las carreras de Sociales, son ponderados. Esto quiere decir que el voto de un docente equivale a más de 150 estudiantes. Aunque los resultados absolutos y mayoritarios han dado como ganador al espacio referenciado en el Frente de Izquierda en los últimos años, por este mecanismo asumen la dirección quienes ganan en el claustro de profesores. Cabe aclarar, además, que este espacio solo está compuesto por adjuntos y titulares de cátedra, dejando por fuera a jefes de trabajos prácticos como a ayudantes y docentes ad-honorem que son los que sostienen gran parte de la cursada.

¿Cómo se aprueban las materias optativas?

El “debate” que quiere llevar adelante la gestión se caracteriza por la falta de información, sin criterios, a espaldas de docentes y estudiantes y en una discusión que quieren saldar en un par de horas. Así, decenas de docentes que se toman el esfuerzo de redactar, pensar y concebir una materia para enriquecer la carrera, son desechados sin criterios claros y sin una invitación expresa a formar parte de ese espacio de debate.

Todos estos mecanismos antidemocráticos tienen la función de perpetuar a los mismos espacios dentro de la dirección de la carrera, como así también alejar del debate a toda la comunidad académica.

Estudiantes y docentes deberían ser llamados a repensar qué carrera es la que queremos, y qué materias nuevas deberían ser incorporadas. ¿Es acaso un desarrollo del pensamiento crítico la presentación de una materia a cargo de Daniel Filmus sobre educación? ¿Podrá otorgar una perspectiva transformadora de la realidad social quien fue implicado en el avance del modelo “escuela-shopping” en la educación pública durante el menemismo?

La propuesta de la mayoría estudiantil

Algo tan importante para la cotidianeidad de los estudiantes, debiera ser preparado y debatido frente a toda la comunidad, involucrando la más amplia participación docente y estudiantil. Durante el 2014, las principales iniciativas fueron por parte de la mayoría estudiantil: hemos invitado a todos los docentes y estudiantes a participar, como también hemos filmado y difundido las juntas de carrera por internet. Realizamos informes detallados, como forma de devolución a los docentes que presentaron sus materias, manteniéndolos al tanto de la pelea por abrir el debate respecto a los criterios de selección. Peleamos activamente cuando concursaron de manera fraudulenta a Iñigo Carrera, realizando comisiones de participación estudiantil y clases públicas.

De la misma manera en que se llevan a cabo las jornadas de Sociología, la gestión de la carrera podría armar amplios debates que permitan discutir qué carrera queremos, como así también difundir las invitaciones a estos espacios a través del mailing de la facultad, donde están casi todos los estudiantes registrados.
Estudiantes y docentes organizados conjuntamente somos los únicos que podremos modificar estas estructuras arcaicas de decisión, como en el año 2002, cuando la carrera de Sociología votó a su primer director, Christian Castillo, en asamblea y por voto directo, sin ponderación.


Celeste O’Higgins

Integrante del Comité editorial de Armas de la crítica. Es Socióloga egresada de la Universidad de Buenos Aires y estudia profesorado de Geografía en el Joaquín V. González.